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Poco a poco Internet se ha ido haciendo un hueco entre las familias españolas, de manera que en cada hogar hay varios dispositivos desde los que es posible conectarse y que, en la mayoría de los casos, los padres comparten con sus hijos. Según UNICEF, uno de cada tres internautas en España son niños de los que el 95,2% navega habitualmente y tres de cada cuatro están registrados en una red social antes de los 14 años (ONTSI). Con estos datos, desde Internet Segura for Kids nos sumamos a la campaña mundial del Día de Internet, que nos recuerda las posibilidades de las tecnologías para mejorar nuestro día a día, bajo el prisma del uso seguro y responsable de la red y las tecnologías por niños y adolescentes.

Niños y adolescentes en Internet… ¿todo bajo control?

Como suele ocurrir con las innovaciones, el uso generalizado de los dispositivos con acceso a Internet ha surgido, en la mayoría de los casos, sin que nos haya dado tiempo a adquirir unos conocimientos preventivos o a tener una concienciación sobre protección y seguridad en la red. Hay que tener en cuenta que si los adultos desconocemos estos temas, difícilmente se podrá trasmitir esta educación a los menores, los más vulnerables en Internet.

Desde edades cada vez más tempranas, los más pequeños de la casa navegan con gran destreza, los nuevos dispositivos y aplicaciones les facilitan el manejo al ser intuitivos, unido a la accesibilidad que tienen para disponer de ellos. No debemos olvidar que Internet es la principal fuente de información a la que se recurre ante cualquier duda, por lo que es interesante repasar algunas de las principales situaciones de riesgo con las que se pueden encontrar en esta experiencia digital.

A modo de resumen, existen riesgos para la privacidad en múltiples vertientes (por los permisos concedidos, la información o el «rastro» que dejan las aplicaciones, con especial atención a la localización y la propia información que publica el menor), riesgos en el acceso a contenidos inapropiados (derivados de no atender a clasificaciones por edad y tipo de contenido), riesgos de contacto con otras personas y grupos (como las comunidades de ideas extremistas, homófobas, violentas u orientadas a la autolesión, aunque también relativos al acoso y al contacto con adultos y la posible extorsión de éstos a los menores con fines sexuales, lo que se conoce como grooming), riesgos económicos (por la compra de los juegos y las modificaciones y mejoras de éstos, así como por los gastos asociados), riesgos relativos al malware y a la posibilidad de sufrir una infección por algún tipo de virus y, finalmente, riesgos de aislamiento, cambio de comportamiento y uso excesivo.

¿Qué nos preocupa en la relación entre menores e Internet?

Como hemos observado en los últimos seis meses, la percepción de los padres sobre los riesgos que conlleva el uso de Internet y las tecnologías por parte de sus hijos está muy ligada a lo que observan en casa (uso excesivo de Internet) y a cómo organizar la actividad online de sus hijos. Junto a estos riesgos aparecen los problemas asociados a configuraciones técnicas y a privacidad e identidad digital. También a las principales tendencias de riesgo dentro de las relaciones en línea de los menores, como son el cyberbullying o ciberacoso escolar, el sexting (tomar fotos o vídeos en actitud provocativa), la recepción de mensajes obscenos o los contactos no deseados.

Gráfico de tendencias sobre las temáticas

¡Aporta tu granito de arena!

Internet es un espacio del que todos disfrutamos y nos facilita la vida, o ¿acaso a día de hoy, podrías prescindir de su uso? Entonces, ¡trabajemos juntos haciendo de Internet un lugar más seguro para todos!

Todos somos responsables de marcar la diferencia en Internet:

Los niños y jóvenes, cuidando su reputación y respetando a los demás también en la red.

Los padres y tutores, como referentes del comportamiento digital de los más pequeños, actuando de forma responsable y respetuoso en Internet, así como trasmitiendo a sus hijos un uso crítico y creativo de la tecnología.

Los profesionales del ámbito del menor, ayudándoles a desarrollar competencias informáticas y a tomar decisiones positivas en Internet.

Las empresas, creando contenido positivo y promoviendo servicios seguros en la red.

Los responsables políticos, proporcionando un entorno en el que todos los colectivos anteriores puedan trabajar y progresar.

Aunque tengamos la percepción de que los niños y adolescentes avanzan en el mundo de las nuevas tecnologías más rápido que los adultos, en el hogar o en la escuela podemos guiarles y acompañarles en su crecimiento en las TIC. La clave principal está en mostrar una buena disposición y contar con recursos útiles.

Así, la guía de mediación parental aporta pautas y conocimientos que se pueden aplicar en la rutina tecnológica del menor de manera sencilla, convirtiéndolos en comprensibles para cualquier adulto.

Por su parte y pensando en el ámbito escolar, a través del programa de Jornadas Escolares formamos a los menores mediante charlas de concienciación en toda la geografía española, abarcando temas como la privacidad, el ciberacoso o el uso seguro y responsable de las TIC. También a través del programa Cibercooperantes, con la colaboración de expertos voluntarios, se realizan charlas de sensibilización con centros que requieren de este tipo de formación destinado a niños, jóvenes, padres, madres y educadores. Actualmente contamos con 500 Cibercooperantes y esperamos seguir aumentando esta cifra, si tú también quieres formar parte del cambio, ¡únete!

¡No olvides que estamos al otro lado del teléfono!

En ocasiones, la única traba no es carecer de conocimientos sobre el tema ni acerca de las medidas para prevenirlo o solucionarlo, sino simplemente no saber cómo afrontar ciertas situaciones. Por eso, siempre que nos encontremos con cualquier cuestión relacionada con la experiencia online de nuestros hijos o bien estemos sufriendo cualquiera de los riesgos mencionados, podemos acudir a la Línea de Ayuda, 900 116 117 (teléfono gratuito y confidencial), para obtener un asesoramiento cercano y experto. Ya no existen excusas para no navegar de forma segura y responsable: Si dudas online, IS4K te ayuda.

¡Síguenos en nuestras redes sociales (Facebook y Twitter)! Comparte los contenidos que hemos preparado para celebrar este día, utilizando el hashtag #DiaDeInternet.

 

Día de Internet Segura 2018

 

Día de Internet Segura 2018

 

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Dar una respuesta efectiva a los incidentes que afectan a tu empresa es de vital importancia para garantizar su continuidad, hoy te explicamos cómo.

Continuando dentro del Mes Europeo de la Ciberseguridad, en esta ocasión os queremos hablar de un elemento muy importante: la respuesta a incidentes. Servidores, correo electrónico, aplicaciones web, equipos de trabajo o dispositivos de almacenamiento externo guardan gran cantidad de información sensible y esencial para la continuidad del negocio. ¿Alguna vez te has parado a pensar lo que ocurriría si un incidente de seguridad afectara a alguno de estos sistemas? ¿Sabrías cómo gestionarlo para que el funcionamiento de la empresa no se viera comprometido?

El año pasado el CERT de INCIBE gestionó 123.064 incidentes de seguridad, un 6,77% más que en el 2016. En caso de que la tendencia continúe, significará que los próximos años este número seguirá en aumento. Saber cómo reaccionar cuando la continuidad de la empresa se vea comprometida, será trascendental.

Puntos clave en un incidente de seguridad

Un incidente de seguridad es un evento que debido a su naturaleza, podría generar consecuencias negativas en una organización.

Para gestionar de forma correcta un incidente de seguridad será importante tener implantada una política de respuesta a incidentes cuyos principales puntos a tener en cuenta son:

  • Definir un equipo responsable. Si queremos que la respuesta ante un incidente sea lo más eficaz posible, deberemos contar con un equipo responsable de su gestión, formado tanto por personal técnico, como por miembros de la dirección.
  • Detección. Hay que especificar qué situaciones serán consideradas un incidente de seguridad. Además, es recomendable implantar herramientas que automaticen procesos y generen alertas en caso de un eventual incidente.
  • Evaluación. Una vez se ha detectado el incidente hay que categorizarlo, estableciendo su gravedad y prioridad de tratamiento.
  • Notificación. De cara a notificar los incidentes de seguridad, se establecerá un punto de contacto único para todos los miembros de la organización.
  • Resolución. Se documentarán los procedimientos de respuesta para cada uno de los incidentes ante los que se haya visto afectada la empresa. En caso de que éste no haya sido resuelto por sus propios medios, es recomendable solicitar la ayuda de un tercero, como puede ser INCIBE. Algunos de los principales aspectos que se deben tener a la hora de documentar son:
    • medidas a tomar inmediatamente detectado el incidente,
    • evidencias a recabar,
    • estimación del tiempo de resolución,
    • realización de un análisis forense,
    • ejecución de acciones que reparen, mitiguen o contengan los daños causados.
  • Tratamiento del registro. Se almacenará toda la información posible acerca de cada incidente. Para ello, es recomendable disponer de una política de gestión de logs.
  • Cumplimiento del RGPD. De acuerdo al Reglamento General de Protección de Datos «RGPD» cualquier violación de datos de carácter personal y que pueda poner en riesgo los derechos y libertades de los afectados debe ser notificada ante las autoridades competentes, siendo responsable en el territorio nacional la Agencia Española de Protección de Datos. Para más información sobre cómo gestionar un incidente que afecta a datos personales, puedes hacer uso de nuestra guía «Ganar en competitividad cumpliendo el RGPD».
  • Mejora continua. Analizar toda la información recogida de los distintos incidentes, puede ser de utilidad a la hora de añadir nuevas mejoras o controles que reduzcan el riesgo de sufrir un nuevo incidente de seguridad.
  • Entrenamiento. INCIBE ha desarrollado una herramienta denominada «Juego de Rol» cuyo objetivo es que el personal de una organización sepa cómo reaccionar ante un incidente de seguridad. De esta manera, en el caso de que llegara a suceder en la vida real, la respuesta sería más rápida y eficiente.
  • Caducidad. Periódicamente el plan deberá ser actualizado. Además, también se actualizará siempre que se produzca una modificación relevante en los sistemas o metodología utilizados.

Cualquier empresa puede sufrir un incidente de seguridad y será de gran importancia que se gestione de manera adecuada, ya que la continuidad de la actividad en la organización podría depender de ello. Es importante tener en cuenta, que una correcta gestión de un incidente puede llegar a repercutir positivamente en la imagen de la compañía.

Etiquetas:
Proteccion informacion, Proteccion clientes, Proteccion puesto de trabajo, Políticas, Concienciación, Empresa

Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE

Ahora que ha llegado el verano pasamos más tiempo fuera de casa, especialmente al irnos de vacaciones. Pero eso no va a hacer que nuestros hijos no quieran conectarse de vez en cuando a Internet y debemos tratar de que lo hagan de forma segura.

En vacaciones todo lo que hacemos es diferente, y el uso de Internet por parte de los chavales también cambia respecto al que hacen durante el resto del año. Por ejemplo, si normalmente usan bastante los dispositivos móviles y en menor medida los ordenadores, en vacaciones los smartphones y las tablets son los protagonistas casi absolutos, mientras que los ordenadores propios pasan a segundo plano y puede aparecer el uso de ordenadores ajenos (de amigos, de espacios públicos, etc.). Y, mientras que durante el curso la conexión habitual es desde casa, en estos meses de verano, las wifis públicas son las grandes protagonistas.

A pesar de que en verano debamos prestar más atención a algunos riesgos en concreto, no debemos olvidar que en buena medida son los mismos que aquellos a los que nos debemos enfrentar el resto del año. Por ejemplo, las probabilidades de que pierdan los dispositivos son mayores cuando están más tiempo fuera de casa, pero eso no quiere decir que durante el resto del año ese riesgo no exista.

Situaciones de riesgos destacadas en vacaciones

  • BibliotecaUso de equipos ajenos. Ya sea por conectarse desde el ordenador de amigos o los de una biblioteca pública, ayuntamiento, hotel, cafetería o centro cívico, es posible que los jóvenes quieran conectarse y al no tener su ordenador utilicen estos otros. Entre los riesgos podemos destacar que en caso de dejar la sesión abierta en sus servicios online (redes sociales, correo, etc.), o de que se recuerden las contraseñas en el navegador, cualquiera que utilice ese equipo podrá acceder a ellos.
  • Uso de redes ajenas. Normalmente los chavales tratan de conocer dónde hay redes wifi abiertas o públicas para que su consumo de datos no exceda los límites que tengan. El uso de estas redes puede ser muy útil para ello, pero también puede suponer un problema para la privacidad en caso de no utilizarse correctamente.
  • Publicación de información sobre la localización. Ya sea por comentarios en redes sociales o por la opción de geolocalización utilizada por algunas aplicaciones. En caso de que el menor desvele su ubicación es posible que alguien que no deba conocerlo se entere. El riesgo más claro es el de robos en el domicilio habitual, ya que se ha puesto de manifiesto que la familia está de vacaciones.
  • Publicación de imágenes en Internet. Es frecuente que compartan fotografías de sus vacaciones, pero en muchas ocasiones no son conscientes de la información privada que desvelan con estas imágenes, tanto sobre sí mismos como sobre el resto de personas que aparecen en ellas. Por ejemplo fotos jugando con amigos en las que alguien sale haciendo algo que en el momento podía ser divertido pero que si otros lo ven le dejaría en mal lugar.

Mano recogiendo un móvil perdido

Buenas prácticas de prevención

 

  • No llevar los dispositivos móviles a lugares donde se puedan perder o dañar. Obviamente meterse en el agua con el smartphone puede implicar perder toda la información que esté guardada en el dispositivo. Aunque parezca extraño no sería el primer chaval que decide bañarse olvidando que lleva el móvil en la mano o que decide andar con él dentro de un río en busca de algún pokemon.
  • Instalar aplicaciones de localización para casos de pérdida o robo. Es mejor prevenir que curar, por lo que nunca está de más instalar alguna aplicación que permita localizar el dispositivo. De este modo, además de poder saber dónde se encuentran nuestros hijos, podremos encontrar los móviles o tablets en caso de pérdida o robo. En la web de la OSI podréis encontrar algunas de estas herramientas e información sobre ellas.
  • Anotar el IMEI. Se trata de un código único para cada teléfono móvil o tableta. En caso de robo, y si no podemos recuperarlo, se puede utilizar para bloquear e inutilizar el dispositivo. Se puede encontrar más información sobre dispositivos móviles en la web de la OSI.
  • Herramientas de seguridad. Otro de los usos de los dispositivos por parte de los chavales es compartir y enseñar nuevas aplicaciones, imágenes y archivos a sus amigos, especialmente con aquellos a los que conocen en este tiempo. Siempre es conveniente contar con un programa antivirus para evitar que se instalen aplicaciones maliciosas en los móviles y tablets.
  • Instalar aplicaciones sólo de repositorios oficiales. También les atrae conocer nuevas aplicaciones al ver las que utilizan otras personas con las que no tratan habitualmente (primos, amigos que veranean en pueblo, etc.). Es muy importante que las nuevas aplicaciones que decidan instalar las obtengan de repositorios oficiales para evitar la instalación de aplicaciones maliciosas que aparenten ser lo que no son.
  • Contar con patrón o contraseña de desbloqueo. Es necesario que el dispositivo se bloquee cuando deja de usarse, y para su desbloqueo lo más recomendable es usar una contraseña o en su defecto un patrón de seguridad. De este modo se dificultará que cualquiera que tenga acceso físico al dispositivo pueda utilizarlo.
  • Cifrar información en el dispositivo. Tanto si pierden el dispositivo como si lo dejan sin proteger y alguien accede a él, la información podría estar a disposición de quien lo utilice. Para evitar esta situación es recomendable cifrar los datos. De este modo será necesario contar con una contraseña para acceder a ellos. En la web de la OSI podréis encontrar algunas de estas herramientas.
  • Copia de seguridad. En caso de que la pérdida o la avería sea irreparable siempre se podrá recuperar la información perdida si se cuenta con copias de seguridad, ya sean físicas o en la nube. Nuevamente en el portal OSI, podréis aprender a realizar copias de seguridad tanto en dispositivos iOS como Android así como en sistemas Windows.
  • Usar sistemas de bloqueo secundario para determinadas aplicaciones. Actualmente es posible contar con sistemas de bloqueo secundario para las aplicaciones que se desee. Suelen conocerse como applock y pueden ser aplicaciones específicas o estar incluidas en aplicaciones de seguridad más amplias. Se trata de un nuevo bloqueo que exige un patrón diferente al de bloqueo del dispositivo para poder acceder a las aplicaciones que se quieran proteger más. De este modo se pueden proteger algunas aplicaciones como las redes sociales o la mensajería instantánea para cuidar la privacidad y evitar la suplantación de identidad en caso de que alguien acceda al dispositivo (por ejemplo que le dejen el móvil a un amigo para jugar a una aplicación y éste decida cotillear en otras). 

Chicas en la playa con una viendo el contenido que comparten las otras dos

  • Cerrar sesión y no guardar información en dispositivos ajenos. Especialmente al usar equipos ajenos o de uso compartido (ordenadores públicos por ejemplo). Es necesario recordarles que cierren siempre la sesión de todos los servicios que utilicen. De este modo quienes usen el ordenador más adelante no podrán acceder a sus perfiles, protegerán su privacidad y evitarán suplantaciones de identidad. Del mismo modo, no deben guardar información en esos equipos que pueden usar otras personas y verificar que sus contraseñas no se van a guardar en ellos.
  • Reducir el uso de redes ajenas, especialmente las abiertas. Pese al ahorro en el uso de datos en sus tarifas móviles que suponen, se debe recordar que las redes ajenas tienen una serie de problemas de seguridad (por ejemplo alguien podría conocer la información enviada por otros usuarios que se conecten a la misma red). Por ello es recomendable reducir su uso a lo estrictamente necesario, especialmente las redes inalámbricas abiertas. Además, en caso de utilizar redes ajenas es necesario que recuerden no utilizarlas para el envío de contraseñas.
  • Respetar la privacidad, propia y ajena: especial cuidado con las fotografías. Deben comprender que sus publicaciones dan mucha información sobre su localización (no sólo en lo que vemos directamente y podamos deducir de ellas, también en la información que no vemos), sobre sí mismos y sobre los demás. Por ello deben pensar bien antes de publicar nada y pedir permiso a otras personas si esta publicación les puede afectar. Tanto en los problemas de privacidad como en los de localización, la publicación de fotografías es muy importante, por lo que es necesario que sean muy cautelosos. Este cuidado se debe mantener tanto en aplicaciones y servicios que sean abiertos (por ejemplo Facebook) como en aquellos que se consideran más cerrados y privados (por ejemplo SnapChat).  

 

Trasladándoles estas recomendaciones podremos evitar buena parte de los riesgos TIC que más les pueden afectar en sus vacaciones. Aun así, es necesario remarcar que esta época es un buen momento para desconectar y hacer que puedan pasar el tiempo con otro tipo de actividades no tecnológicas y que conozcan nuevas aficiones. De este modo pondremos también los cimientos necesarios para prevenir riesgos referentes al uso excesivo de las TIC.

Por otro lado, dado que en estos momentos tanto ellos como nosotros tenemos más tiempo libre, es una buena época para compartir actividades con ellos (incluyendo el uso de las TIC) para construir la confianza que necesitamos para que acudan a nosotros en caso de encontrarse con problemas. Una buena opción es hablar con ellos sobre el uso que hacen de sus dispositivos en verano, de las nuevas aplicaciones que les hayan mostrado sus amigos, cómo tratan con ellos… Así podremos generar esa confianza, conocer cómo utilizan las TIC, darles nuestra opinión y algún consejo (siempre con visión constructiva y evitando reacciones exageradas) e incluso aprender de ellos.

Ya sabéis que podéis dejarnos vuestros comentarios aquí mismo o a través de nuestro formulario, pero os lanzamos algunas preguntas ¿Qué uso están haciendo vuestros hijos de los móviles y tablets durante las vacaciones? ¿Creéis que los utilizan más que durante el curso o menos? ¿Y cómo lo afrontáis?

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Proteger a niños y adolescentes frente a riesgos como el ciberacoso o la extorsión en Internet es un propósito común para todas las familias y los educadores. Para conseguirlo, es fundamental fomentar su capacidad de decisión y espíritu crítico, y por eso os presentamos unos nuevos recursos que podemos utilizar en el aula: los árboles de decisiones y sus fichas didácticas.

Reflexionando con los árboles de decisiones

Al hablar sobre los peligros que niños y adolescentes pueden encontrarse al utilizar Internet, los educadores nos centramos en su prevención temprana, informando, sensibilizando y acompañando a los menores en su aprendizaje de las nuevas tecnologías. Pero nunca podemos perder de vista la realidad: llegará el día en el que tengan que enfrentarse solos a una situación de riesgo, y serán ellos los que tengan que decidir cómo actuar.

El ciberacoso, la sextorsión, la protección de la privacidad o el uso adecuado de las redes sociales son temas que los menores deben conocer, porque en la actualidad forman parte de los riesgos a los que deben enfrentarse. Pero no solamente tienen que aprender qué son, sino cómo prevenirlos y cómo reaccionar si aparecen los problemas.

Por eso nuestro objetivo final a la hora de educarles siempre es conseguir que sean autónomos para saber decidir de forma responsable y segura en ese tipo de situaciones: deben saber cómo protegerse a sí mismos. En este sentido, el árbol de decisión es una herramienta educativa muy utilizada para trabajar todo tipo de temáticas. Al utilizarlo, fomentamos la capacidad de crítica de los alumnos y una actitud reflexiva a la hora de tomar decisiones.

Catálogo de recursos: árboles de decisiones

Os proponemos actividades prácticas para el aula

En nuestra sección de recursos, podéis encontrar cuatro árboles de decisiones sobre situaciones de ciberacoso, sus contactos en las redes sociales, los mensajes e imágenes que comparten y los riesgos de los ligues en Internet. Estos materiales están disponibles en español gracias a la coordinación de IS4K con la red de centros INSAFE.

Sabemos que estos riesgos pueden tener variedad de matices e implicaciones diferentes, por lo que adjuntamos para cada árbol de decisión una ficha con dos situaciones concretas y orientaciones didácticas para tratar cada una de las temáticas y mostrar a los menores cómo pedir ayuda ante los problemas online.

La sesión está orientada para trabajar con todo el grupo, siendo recomendable el acompañamiento de un adulto que guíe la actividad. Nuestra propuesta es imprimir el árbol de decisión en tamaño grande y colgarlo en un lugar visible dentro del aula. Con la ayuda de la ficha didáctica, los alumnos podrán ponerse en situación, leyendo las conversaciones de ejemplo. De esta forma y siguiendo el árbol de decisión, deben decidir qué harían para ayudar a un compañero que se encontrase ante esos problemas en Internet.

Además, os animamos a complementar la sesión con otras actividades como debates, trabajos creativos en grupo o tareas de investigación en Internet. En todas estas actividades, el papel del profesor será el de dinamizador, motivando a los alumnos para que reflexionen sobre los mensajes y las situaciones.

Con estas actividades se trata tanto de promover valores que facilitan la convivencia, como de orientar a los educadores a la hora de afrontar situaciones conflictivas relacionadas con el uso de Internet por los alumnos. Si ese es vuestro caso, tened en cuenta que desde IS4K os ofrecemos una línea de ayuda gratuita y confidencial para consultar vuestras dudas.

 

Ahora cuéntanos, ¿has utilizado los árboles de decisiones para hablar de ciberseguridad en clase? ¿Te han resultado útiles estos recursos? ¡Esperamos tus comentarios!

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Periscope es, junto a Snapchat, una de las aplicaciones de moda entre los adolescentes y por tanto resulta necesario conocer sus implicaciones para proteger su privacidad. En parte nos referimos a sus opciones de configuración, pero lo esencial, como siempre, es el uso que se le dé.

Obviamente, los adolescentes tratan de estar a la última, y aunque sus padres no siempre consiguen seguirles el ritmo, algunos lo intentan y son quienes nos alertan muchas veces de esas modas. Un buen ejemplo de ello son las consultas que ya hemos recibido sobre una de las aplicaciones de mayor actualidad, Periscope (https://www.periscope.tv).

En este caso es más fácil que los padres nos hayamos enterado de que esta aplicación se está poniendo de moda, y es que mientras Snapchat es un mero servicio de mensajería que no logra mayor repercusión en nuestro entorno, Periscope es utilizado por muchos famosos, siendo Gerard Piqué (jugador del FC Barcelona) quien más ha ayudado a que todos conozcamos la existencia de esta aplicación.

Periscope es una aplicación que permite realizar nuestras propias retransmisiones de video en directo a través de internet, nada especialmente nuevo. Además los espectadores pueden interactuar mediante un chat y el envío de corazones (tocar la pantalla para decir que nos gusta lo que se dice o se muestra en ese momento) y se comenta que en breve permitirá dibujar en esa retransmisión. Lo cierto es que servicios como este ya existían, la única novedad es su integración en Twitter y que algunos medios y famosos han comenzado a utilizarlo de forma intensiva, es decir, lo necesario para que los adolescentes se lancen en masa a él.

Imagen de la app Periscope

En cuanto a los posibles riesgos para la seguridad y las implicaciones para la privacidad de los menores debemos destacar:

  • Edad mínima. Periscope exige ser usuario de Twitter, por lo que la edad mínima para utilizar la app es de 13 años.

  • Información implícita. Aunque midamos nuestras palabras al realizar una retransmisión, hay que ser conscientes de toda la información contextual que se desvela en esos videos. Por ejemplo, en una emisión desde el salón de casa se verán muebles, televisor, decoración, libros y revistas… mucha información sobre nuestra forma de vida, poder adquisitivo familiar, etc.

  • Geolocalización. Una característica incorporada es señalar desde dónde se realiza la emisión, por lo que cualquiera podría saber dónde vivimos o cual es el instituto del adolescente que decida utilizar la app en el recreo.

  • Difusión de la retransmisión. Antes de iniciar una emisión se debe determinar el alcance, eligiendo entre abierto a cualquier usuario de internet (ya que se pueden ver las retransmisiones sin ser usuario de Periscope) o limitado a los usuarios a los que se invite (siempre usuarios de la app).

  • Permanencia de la retransmisión. Las retransmisiones no solamente pueden verse en directo, además se mantienen durante 24 horas a disposición del público seleccionado salvo que el emisor decida borrarlas antes. Esta temporalidad está en línea con la tendencia a lo efímero de las nuevas aplicaciones (como SnapChat y sus mensajes con autodestrucción), pero no debe olvidarse que cualquiera puede copiar o grabar estos contenidos, tanto en directo como en el tiempo que se mantengan a disposición de los usuarios.

  • Contacto con otras personas. Al igual que en cualquier otro servicio en el que el contacto con otras personas es central, se abren puertas a relaciones enriquecedoras pero también a otras nocivas. Así este servicio podría ser usado para impartir cursos, realizar divulgación científica y cultural (como por ejemplo hace la cuenta del Museo del Prado) o simplemente contactar con amigos, pero también puede ser usado para difundir ideas extremistas o realizar ciberbullying.

  • Usos inapropiados. Tanto en el caso de que los menores sean quienes realizan la emisión como si son meros espectadores, la posibilidad de que hagan un mal uso del servicio está presente. Puede tratarse de un uso irresponsable (desvelar información por ejemplo mostrando cómo teclea una contraseña) o conversaciones y emisiones de carácter sexual (como en su día ocurrió con servicios parecidos como Chatroulette), pero en cualquier caso se trata de formas de uso que deberían evitarse.

  • Ideado para dispositivos móviles. Finalmente hay que remarcar que es un servicio, como la gran mayoría de los más modernos, centrado en dispositivos que nos pueden acompañar en cualquier momento. Esto implica que los menores podrían acceder a emisiones o realizar las suyas desde entornos de mayor intimidad, como su habitación, el cuarto de baño o cualquier lugar donde un adulto no pueda llegar a saber cómo se está utilizando.

Mapa de localización de la app Periscope

En conclusión, al igual que cualquier otro servicio Periscope es una simple herramienta, ni positiva ni negativa, eso depende del uso que se le dé. Por nuestra parte aconsejamos:

  • Decidir si se trata de una herramienta apropiada para la edad de nuestros hijos y si se la permitimos utilizar. Además de poder utilizar controles parentales externos, existe la posibilidad de utilizar los aportados por Apple para iOS y por Google para Android.

  • Desactivar la geolocalización en la aplicación si no se va a necesitar para algún propósito en concreto.

  • Trasladar a nuestros hijos las ideas básicas:

    • Realizar retransmisiones preferentemente en modo privado, seleccionando solamente a los usuarios que conozcamos.

    • Ser cuidadosos con la información privada que se da, tanto explícita como implícitamente.

    • Tratar de limitarnos a seguir las retransmisiones de amigos y personas, empresas e instituciones que conozcamos.

    • Bloquear a quien nos moleste y denunciar los usos de la app que se consideren inapropiados (acoso, ciberbullying, pornografía, racismo, discriminación, etc.)

    • Que acudan a nosotros en caso de cualquier problema. Como siempre, debemos servirles como soporte y ayuda cuando se encuentren con situaciones incómodas o con las que no sepan lidiar. Aunque creamos que no sabemos sobre el problema que nos puedan plantear realmente conocemos mucho más de lo que creemos.  

Con estos pocos consejos conseguiremos que puedan disfrutar de su aplicación de una forma segura y evitando en buena medida los principales riesgos.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Igual no hemos sido conscientes, pero el concepto de fake news no es nuevo. También conocidas como noticias falsas, hoax, bulos, leyendas urbanas o desinformación, llevan años circulando en nuestra sociedad. Ahora, las nuevas tecnologías hacen que sea una práctica más extendida y difícil de controlar. Además, para los menores supone un riesgo añadido.

Se trata de información falsa que se propaga de unas personas a otras, ya sea contenido que alguien ha creado de forma premeditada, o un mensaje que se ha ido modificando a lo largo de su difusión. ¿Alguna vez has recibido en tu WhatsApp un mensaje sobre productos supuestamente cancerígenos, atentados inminentes o descuentos increíbles para tiendas y supermercados? Son bulos, nada de eso es cierto, pero no siempre es fácil determinar qué es verdad y qué no.

Por descontado, estos mismos mensajes también llegan a los móviles de niños y adolescentes, de hecho, les llegan muchos más que a nosotros. Por otra parte, los menores acuden principalmente a las redes sociales y los buscadores de Internet para informarse, y ambos espacios digitales son el medio preferido de propagación para este tipo de información. Si un contenido llama su atención, no dudan en compartirlo, a veces de forma masiva, sin pararse a valorar si se trata de información fiable. A menudo, la difunden incluso sabiendo que no lo es.

 

 Hacer clic en “compartir” es demasiado sencillo (y en ocasiones tentador) para cualquiera.

 

Internet y las posibilidades tecnológicas de hoy en día, han facilitado un acceso generalizado a la información, y también acceso a la creación o difusión de contenido. Todos tenemos la posibilidad, seamos periodistas o no, de escribir una noticia en el mayor medio de comunicación actual, que es Internet. El problema está en que igualmente es posible crear mensajes engañosos e incluso dañinos, en definitiva, información falsa.

La viralidad y la permanencia en el tiempo que caracterizan a los contenidos en Internet, intervienen de forma evidente en la propagación de estas fake news. Hay bulos que llevan años circulando a través de las redes sociales, lo que demuestra que hacer clic en “compartir” es demasiado sencillo (y en ocasiones tentador) para cualquiera.

Fake news en Internet

El porqué de las fake news

¿Alguna vez te has preguntado por qué o quién crea estas noticias falsas? En muchos casos, hay personas detrás que se están beneficiando económicamente con la visualización de esta información. Ya sea mediante la publicidad, el volumen de visitas o la venta de datos del usuario. En resumen: cada “clic” genera ingresos de una u otra forma.

Este es el caso de páginas web o perfiles de redes sociales creados para hacer parodias o sátiras humorísticas, pero cuyos contenidos fuera de contexto se toman por ciertos. Cada vez que entramos en estas páginas atraídos por una noticia curiosa o llamativa, o vemos un vídeo en plataformas como YouTube, sus creadores están ganado dinero.

Otra motivación importante para crear un bulo es moldear o manipular las opiniones e ideologías de los ciudadanos. De este modo, las noticias falsas nos afectan a todos los niveles: social, político, económico, cultural… Y también en el ámbito más personal, influyen en nuestra forma de pensar y actuar.

Si alguna vez pensaste que los bulos son inofensivos, a estas alturas del artículo te habrás dado cuenta de que probablemente no lo son en absoluto. Suponen un riesgo a tener en cuenta, sobre todo si afectan a niños y adolescentes. Por ejemplo, muchos supuestos vales de descuento les invitan a entrar en webs maliciosas, que pueden robar sus datos, infectar su dispositivo o suscribirles a un servicio de SMS Premium.

Las elecciones americanas o el brexit, son dos ejemplos actuales que muestran hasta qué punto las noticias falsas pueden manipular la opinión social. Para los más jóvenes, los mensajes fraudulentos o inexactos, como el bulo de las lechugas chinas o los plátanos infectados por VIH, pueden condicionar o fortalecer conductas e ideales peligrosos como  racismo, xenofobia, homofobia, etc. Otras fake news pueden incluso poner en peligro la integridad física de los menores, como en el caso del supuesto cambio de número de emergencias, o sus hábitos de alimentación, ocio y descanso.

 

Bulos en Internet y adolescentes

 

Educar la capacidad crítica de los menores

Ninguna herramienta de control parental puede impedir que este tipo de contenidos caigan en manos de nuestros hijos, ya sea a través de sus propios móviles, tablets o perfiles en redes sociales, o mediante otros amigos y compañeros de su edad que les mantengan al día de las “novedades”.

Por ello, es necesario educarles en el espíritu crítico, para que no tomen toda la información de Internet como cierta, ofreciéndoles herramientas y recursos para que detecten por si mismos posibles contenidos falsos o de poca calidad. Tienen que conocer cómo se financia Internet, por qué se crea este tipo de información falsa, cuál es el objetivo y los riesgos de que estas noticias lleguen a miles de personas.

 Ninguna herramienta de control parental puede impedir que este tipo de contenidos caigan en manos de nuestros hijos

Lo fundamental es que, como adultos, demos buen ejemplo. Tenemos que tomar medidas para evitar caer en noticias falsas, fomentando las actitudes y opiniones argumentadas dentro de nuestra familia, y por extensión en sociedad. Nuestra conducta ayuda a que niños y adolescentes valoren el esfuerzo que supone posicionarse en contra de este tipo de mensajes, aunque resulten graciosos, morbosos o extravagantes. 

 

Estas son algunas pautas para enseñar a niños y adolescentes a contrastar la información:

  • Es importante que lean todo el contenido. Los titulares de este tipo de mensajes están creados para ser impactantes y muchas veces los menores difunden noticias sin ni siquiera haberlas leído.
  • Una vez leído el texto, deben prestar atención a aspectos clave como quién es el autor de la noticia, las fuentes en las que se basa y la fecha de la misma.
  • Animar a los menores a preguntarse si la información es coherente, factible o razonable, o si por el contrario, resulta dudosa o sospechosa.
  • Una simple búsqueda en Google suele ser suficiente para contrastar o desmentir un bulo o un fraude. Aprender a investigar, reconocer y contrastar fuentes adecuadas de datos e información es saludable y necesario.
  • Además, existen cada vez más páginas web, entidades y redes sociales dedicadas a desmentir fake news, como por ejemplo Snopes (en inglés), VOST, Caza Hoax, El Tragabulos o Maldito Bulo. Desde la Oficina de Seguridad del Internauta ofrecen avisos sobre este tipo de mensajes, y también periódicos y cuerpos de seguridad habitualmente hablan de este tipo de noticias y utilizan sus redes sociales para alertar sobre estos contenidos, bajo el hashtag #StopBulos. Estar al día de estas noticias sí es positivo, también para los más jóvenes.
  • Si una noticia puede afectar salud física o se refiere a situaciones de peligro y emergencias, antes de compartir deben poner especial cuidado. Difundir estos contenidos puede tener consecuencias graves.
  • Ante la duda, si no están seguros de la veracidad de una noticia, enséñale que lo correcto es no compartirla y evitar que se siga difundiendo. Reaccionar de forma crítica antes contenidos falsos o engañosos es importante a la hora de comprometerse a mantener una Internet más segura para todos.

 

Y vosotros, ¿habéis recibido algún bulo últimamente?, ¿lo han recibido vuestros hijos? Contadnos vuestra experiencia en los comentarios.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI


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