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¿La planificación de las tutorías de este curso incluye trabajar los problemas en Internet? ¿No sabemos por dónde empezar? ¿Queremos hacer una sesión diferente? Os damos algunos consejos prácticos sobre cómo abordar estas temáticas y conseguir llamar la atención de nuestros alumnos y alumnas.

«Los chavales ya lo saben todo». Esa es la respuesta habitual cuando planteamos la idea de tratar temas como ciberbullying, sexting, grooming o cualquier otro riesgo de Internet. Pero no, no lo saben todo, aunque muchas veces sí están saturados de recibir la misma información teórica sobre qué hay en Internet y qué deben hacer para prevenir determinados riesgos. Por supuesto, es necesario que reciban esa información, pero para que ésta sea efectiva y cale en los alumnos debe complementarse con actividades prácticas y una dosis de realidad.

 

Sin paños calientes: la prevención empieza por saber la verdad

Al trabajar temas como éstos con los menores, a menudo tendemos a suavizar las consecuencias, o incluso evitarlas, porque nos parecen graves, violentas o difíciles de comprender. Pero lo cierto es que mostrar qué ocurre cuando no hacemos un uso seguro o adecuado de Internet es fundamental para aprender a actuar de forma responsable. La respuesta de «mejor no darles más ideas» no es válida: las ideas ya están en Internet y los menores tienen acceso a ellas. El objetivo es que desarrollen su capacidad crítica para enfrentarse y gestionar correctamente esos riesgos.

Alumnos trabajando en tutoría los riesgos de Internet

Evidentemente, debemos valorar la edad de los alumnos y su capacidad de comprensión y madurez a la hora de elegir o adaptar los contenidos y planificar la tutoría. No sólo por no proponer un contenido demasiado complejo o duro para ellos, si no también no caer en el error de que sea demasiado infantil o cándido, y no se ajuste a la realidad que los menores sí son capaces de asumir.

 

Los contenidos deben ajustarse a la realidad que los menores sí son capaces de asumir

 

Al tratarse de problemáticas actuales, hay que extremar la precaución al trabajarlas en el aula, tanto por estar al corriente de posibles casos que existan en el grupo como por la sospecha de que pueda haberlos. Lo cierto es que esta circunstancia no debe desmotivarnos para hablar de estos temas con el alumnado, si no al contrario: es necesario hacerles reflexionar.

 

Introducir el tema y romper el hielo

No vamos a proponeros un chiste, eso lo dejamos para las conferencias. Principalmente porque con los alumnos vamos a necesitar algo más para llamar su atención. La idea es trabajar estos temas desde una perspectiva diferente y atractiva para ellos. 

Empezar con contenido multimedia y sobre todo, actual, siempre es buena opción. Tanto a los jóvenes como a los más pequeños, les seduce cualquier oportunidad de salirse de su rutina escolar y más cuando utilizamos medios que les son conocidos o llamativos.

Podemos utilizar noticias de actualidad impactantes, que no dejan de aparecer en los periódicos y aportan un punto de realidad, como por ejemplo un caso de grooming a través de Facebook o una situación de ciberacoso grave. Las películas, documentales y campañas educativas en formato de vídeo que abordan estas temáticas son cada vez más accesibles, y pueden ser muy prácticas a la hora de introducir cuestiones complejas o socialmente incómodas, como qué motivaciones puede tener un menor para hacer sexting, o qué siente en la intimidad una víctima de ciberacoso.

Sus series favoritas o programas de televisión, como Glee o Catfish “Mentiras en la Red” de MTV, al estar enfocados al público juvenil, suelen contener problemas online con frecuencia y pueden cumplir la misma función para encuadrar la sesión de tutoría en el contexto de, por ejemplo, una situación de suplantación de identidad, fraudes o comunidades peligrosas. Otras opciones similares son las canciones de los grupos que les gustan y la literatura juvenil, donde también podemos encontrar ejemplos que planteen estas problemáticas.

Alumnos trabajando en tutoría sobre sexting, grooming y ciberacoso

Un detalle a tener en cuenta, es que no podemos olvidar que el tiempo de tutoría es limitado (y por norma escaso), así que debemos plantearnos como aprovecharlo bien. Sobre todo si nos animamos a utilizar una película o un capítulo de una serie, podemos seleccionar la parte que nos parezca más llamativa, para evitar monopolizar toda la sesión. Son herramientas para introducir el tema: sin la reflexión posterior pierden parte de su objetivo educativo.

 

Pongámonos en situación y manos al teclado

Una vez introducido el tema, no podemos quedarnos ahí. ¿Por qué no empezar con unas cuantas preguntas para analizar lo que hemos visto en esas noticias o vídeos? Expresar qué sentimientos nos producen o qué mensajes indirectos nos transmiten puede ayudarnos a ir un paso más allá de una primera impresión.

Para interiorizar la información, podemos aprovechar los recursos que nos ofrece el aula de informática y explorar espacios educativos virtuales como el catálogo de recursos de Internet Segura for Kids, el Material didáctico disponible para descarga gratuita de Internet Segura for Kids o la Mediateca de Convivencia Escolar del MECD, donde encontramos diferentes propuestas como la web didáctica de PantallasAmigas para trabajar el ciberacoso. Estos espacios nos ofrecen contenidos adaptados para diferentes edades sobre problemas que los menores pueden encontrar en Internet.

Alumnos trabajando en clase de tutoría con el ordenador

Utilizar las propias aplicaciones y redes sociales que ellos usan a diario les resultará muy práctico, y nos dan la oportunidad de trabajar habilidades transversales a los problemas de ciberbullying, sexting o grooming, como por ejemplo proteger su privacidad en Internet o navegar de forma segura y responsable.

 

Las redes sociales nos permiten trabajar habilidades transversarles a los problemas de ciberbullying, sexting o grooming

 

También podemos complementar la sesión con dinámicas de grupo, como las que propone la Unidad Didáctica sobre sexting de Chaval.Es, así como iniciativas activas como Tutoría entre iguales, puesta en marcha por el IES Front Maritím en Barcelona, o los Alumnos Ayudantes de IES Parque Goya de Zaragoza.

 

Sí al debate, pero con moderación

Otra opción para hacer reflexionar a los alumnos y alumnas es organizar un pequeño debate. Tomando como introducción un caso o situación de un problema online, esta herramienta puede utilizarse con un fin educativo ya que fomenta la participación y el razonamiento, a la vez que permite desarrollar valores como la empatía, la asertividad, el respeto a la diferencia y la capacidad de crítica.

Alumnos trabajando el sexting, grooming y ciberacoso con un debate

Esta actividad no requiere mucha preparación previa, pero si queremos obtener resultados o conclusiones de utilidad para el grupo, sí es necesario tener en cuenta algunos aspectos para su puesta en marcha.

El papel del moderador/a es imprescindible, ya sea profesor o alumno, dado que su función es mantener un clima de comunicación y escucha, así como estimular la participación. Es recomendable marcar tiempos, tanto para las intervenciones como para la duración total de la actividad. De este modo, gestionaremos mejor la información y evitaremos desviarnos del tema a tratar.

Por último, para terminar la sesión es necesario sacar conclusiones. Cerrar la actividad recopilando los puntos clave de las intervenciones, determinando qué soluciones y reflexiones hemos sacado y cuáles son las ideas más relevantes para el grupo. Y lo ideal sería que fueran ellos los encargados de este último paso. Si conseguimos hacerles partícipes de los riesgos que conlleva navegar en Internet y cuáles son las consecuencias de ignorarlos, estaremos desarrollando su capacidad para defenderse y protegerse a sí mismos.

Y en vuestras aulas, ¿habéis planteado alguna tutoría sobre la seguridad en Internet? Contadnos en los comentarios vuestra experiencia tratando estos temas con los menores.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Los centros educativos cada vez cuentan con más ordenadores. Ya no sólo se limitan a los usados en el apartado administrativo, dirección, jefatura, aulas de informática… ahora es normal que cada aula cuente con un ordenador, especialmente para el uso de pizarras digitales. Pero, ¿sabemos configurarlos para su uso seguro?

Tras repensar la seguridad física y configurar tanto la red local como la conexión inalámbrica, finalmente hay que configurar la parte más importante de la red: los propios dispositivos.

 

1.4. Configuración inicial de los equipos

Una configuración inicial sólida de los equipos evitará en gran medida posibles problemas. Para ello hay que tener en mente varios aspectos, especialmente:

Equipo del aula de informática del centro

  • Qué equipos tenemos. Dependiendo de las características de cada dispositivo, la configuración necesaria puede ser distinta. Por lo general cuando un centro adquiere sus equipos no compra 1 o 2, trata de adquirir lotes mayores. Pero es muy difícil que todos los del centro sean iguales, ya que se suelen comprar y renovar por tandas, por tanto, los adquiridos en un momento son diferentes a los adquiridos con anterioridad.

A pesar de ello, sí se puede clasificar la mayor parte de equipos de un centro en 3-4 tipos de ordenadores. Por ello, es necesario conocer estos equipos junto a sus características y componentes para poder simplificar el trabajo de la configuración, ya que una vez preparado un equipo de cada tipo podremos copiar su configuración y aplicarla en el resto de ordenadores con las mismas características. Esto es importante ya que si copiásemos una configuración de un equipo en otro con componentes diferentes el ordenador no funcionaría correctamente.

  • Qué uso se les va a dar. Es posible que haya ciertos programas que deban estar instalados en todos los equipos (por ejemplo los paquetes de ofimática), pero en algunos casos no es así. Por ejemplo, los programas destinados a su uso en las pizarras digitales deberán estar instalados en los ordenadores de todas las clases donde se tengan pizarras digitales, mientras que los ordenadores del aula de informática que están destinados al uso por parte de los alumnos no los necesitarán.

En esta tarea ayudará mucho que el profesorado acuerde qué programas deben estar instalados en los ordenadores. Así se podrán dejar instalados desde un inicio y no se deberán instalar posteriormente y uno a uno. En este aspecto se debe primar la uniformidad para facilitar las tareas de configuración inicial y mantenimiento continuo.

 

Qué necesitaremos

Una vez que tengamos en mente estos aspectos, debemos considerar lo que vamos a necesitar para que los equipos queden correctamente configurados en materia de seguridad:

  • Sistema de filtrado de contenidos. En caso de que no se haya incorporado en la propia red, se deberá instalar en los equipos un sistema de filtro de contenidos (los conocidos como controles parentales). Así evitaremos que los alumnos accedan a webs no apropiadas para su edad o madurez. Más información en el artículo sobre filtrado de contenidos en el aula que publicamos en nuestros blog.

  • Gestión de copias de seguridad. Un aspecto básico de la seguridad es la prevención, incluyendo qué hacer en caso de tener un problema. Para evitar perder la información debemos tener copias de seguridad, especialmente en el caso de que el centro tenga un aula virtual en el que se alojen archivos a disposición de los alumnos (apuntes, resúmenes, presentaciones, actividades, etc.). Más información en el artículo sobre copias de seguridad de la OSI y en su selección de herramientas para la gestión de copias de seguridad.

  • Programas de clonación. Son herramientas que permiten copiar la configuración de un equipo o de una partición de su disco y así poder replicarla en otro.  Aunque no se trata de herramientas de seguridad en sí mismas, sí serán de utilidad para 2 aspectos básicos:

    • Utilizarlos a modo de copia de seguridad de la configuración para no tener que reconfigurar todo el equipo en caso de tener un problema.

    • Facilitar el proceso de gestión y configuración inicial, ya que una vez configurado un equipo se puede clonar el mismo y aplicar esa configuración en los demás ordenadores similares que queremos que tengan las mismas opciones. Información sobre una de estas herramientas en la web de la OSI.

  • Restauración del sistema. Los propios sistemas operativos cuentan con opciones de restauración a puntos anteriores, de modo que la configuración de programas y del equipo podría volver a ser la que existía en un momento anterior. Esta funcionalidad podría permitir prescindir de las herramientas de clonación para la respuesta a incidentes, aunque la situación ideal es contar con ambas alternativas. Más información en el artículo sobre restauración del sistema de la OSI.

Actualizaciones -vs.- herramientas de congelación. En este aspecto hay un pequeño conflicto. Muchos centros utilizan herramientas de congelación en sus equipos dado que permiten que cualquier cambio en la configuración sea revertido cuando se reinicia el ordenador. Así, los equipos siempre tendrán la misma configuración.

Congelación de configuración en el aula de informática

Si la idea de que nuestros equipos revivan constantemente el día de la marmota parece correcta (porque los dispositivos siempre estarán configurados de la forma segura que se ha decidido inicialmente), entra en conflicto con otro aspecto clave en la seguridad: las actualizaciones. Las actualizaciones del sistema operativo y programas son básicas para la seguridad, ya que solucionan los problemas de seguridad que se van descubriendo y corrigiendo. Sin embargo, si no se aplican estas actualizaciones los equipos se mantendrán vulnerables a esos problemas (que además ahora serían conocidos por cualquier atacante).

Por ello, nuestro consejo es priorizar siempre la actualización frente a la congelación, ya sea prescindiendo de estas herramientas específicas, configurándolas de una forma muy detallada (por ejemplo congelar ciertos aspectos mientras otros quedan libres) o estando pendiente de los parches de seguridad que son necesarios para así modificar las opciones de congelación y actualizar los equipos debidamente. Para más información sobre la opción de congelación y herramientas de este tipo se puede consultar este artículo sobre software congelador del Departamento de Educación de Gobierno de Navarra.

 

Manos a la obra

Una vez que se tiene claro lo que se va a necesitar ya se puede empezar con el proceso de configuración. Es recomendable documentar los pasos dados. Así podremos saber lo que hemos hecho y repetirlo no sólo en ese momento, sino en cualquier momento que necesitemos, aunque hayan pasado meses. Además ayudará a que otras personas sepan todo lo que se ha hecho en caso de que deban hacerse cargo de estas tareas.

  1. Instalación del sistema operativo. En pos de la uniformidad es necesario que todos los equipos tengan la misma versión del sistema operativo. Además, es recomendable que se haga una instalación limpia, es decir, que se instale el sistema operativo desde cero para evitar que se instalen otros programas que suelen llegarnos de serie (y que se mantendrían en caso de restaurar el ordenador al estado de fábrica).

  2. Configurar la red local como privada. De este modo se podrán compartir documentos, acceder a impresoras, etc. Simplemente consiste en conectar el equipo a la red y al hacerlo señalarla como privada (doméstica o de trabajo en windows 7) en lugar de pública.

  3. Comprobar que el cortafuegos está activado. Esta herramienta funciona como barrera entre el equipo y la red, evitando intromisiones y posibles fugas de información.

  4. Usuarios en el aula de informática Activar las actualizaciones automáticas del sistema operativo. Tal y como hemos comentado las actualizaciones son básicas para la seguridad, por lo que deberían realizarse automáticamente.  Hay que elegir el momento en que se van a aplicar, siendo lo recomendable que se trate de un momento en el que los equipos puedan estar encendidos sin que nadie los utilice, ya que de otro modo podrían estar ralentizando constantemente a algunos usuarios (por ejemplo si se establece la actualización en la madrugada de los miércoles los primeros alumnos que los utilicen desde ese momento sufrirán ralentizaciones cada semana y durante todo el curso, e incluso deberán reiniciar sus equipos).

  1. Establecer diferentes perfiles de usuario. Por lo menos debe haber un usuario administrador (se debe establecer una contraseña robusta para este usuario) y otro limitado (destinado al uso del equipo por los alumnos). También se puede crear otro usuario limitado específico para los profesores. El usuario administrador será el único que pueda realizar modificaciones importantes en el equipo como la instalación de programas, por lo que se recomienda que el coordinador TIC se encargue de ello.

  2. Instalar el programa antivirus. Se debe configurar para que se actualice, analice y solucione los problemas que encuentre automáticamente, sin necesidad de intervención de los usuarios.

  3. Instalar el resto de programas necesarios. Esto incluye el filtro de contenidos (configurado correctamente) y los programas consensuados con los demás profesores (herramientas ofimáticas, navegadores, reproductores de video, plugins necesarios, etc.). Estos programas también deberían configurarse para una actualización automática, ya que también pueden contar con vulnerabilidades.

  4. Clonación. Una vez que está todo instalado y configurado como queremos, podemos dar por cerrada la puesta a punto de ese ordenador. Para poder ahorrar tiempo al configurar los demás equipos, se puede clonar esa configuración creando una copia usando las herramientas recomendadas. Así tendremos una copia de seguridad de la misma y además podremos aplicarla en el resto de ordenadores. Esta copia clonada deberá alojarse en un dispositivo de almacenamiento externo (USB o DVD) para poder utilizarla después en los demás equipos.  Clonación de configuración en el aula de informática

  5. Distribuir la clonación. Ahora es el momento de aplicar esta copia equipo por equipo. Así todos tendrán las mismas instalaciones y configuraciones. El proceso será diferente según las herramientas que se hayan utilizado, pudiendo tener que instalar las herramientas de clonación en cada equipo para luego aplicar la copia o pudiendo conectar el dispositivo USB para posteriormente arrancar el equipo e iniciar la instalación de la copia, e incluso hacerlo de una única vez de forma centralizada.

  6. En caso de aplicar la clonación de un equipo en otro con diferentes características (por ejemplo componentes diferentes) nos encontraremos con problemas como la falta de drivers (los archivos necesarios para el buen funcionamiento de los componentes). Por ello es importante haber clasificado los equipos que se deben configurar según sus características, así no habrá que buscar estos drivers posteriormente.

  7. Personalizar cada equipo. A pesar de que la clonación nos facilita el trabajo, hay aspectos que no pueden ser iguales en todos los equipos. Por lo tanto es necesario modificar en cada equipo el nombre (para Windows 7: Inicio>clic derecho en Equipo>Propiedades>cambiar configuración) y su dirección IP, ya que si varios equipos tienen la misma IP en la red local es posible que no puedan conectarse correctamente (con una configuración dinámica DHCP se solventaría el conflicto de direcciones IP). También puede ser de ayuda utilizar herramientas como SysPrep en el equipo modelo antes de crear la copia clonada, aunque no es estrictamente necesario.

Lista de tareas para configurar los equipos del aula de informática

Esta personalización la podemos llevar a cabo mientras la copia se instala en otros equipos. Además, es posible que en el caso de los programas de pago sea necesario insertar el número de licencia para poder utilizarlos.

Finalmente ya sólo nos queda comprobar que todo funciona correctamente. Esta prueba puede realizarse tras la personalización de cada equipo.

Y con esto tendremos configurados correctamente los ordenadores del centro. Como siempre esperamos vuestros comentarios y ya os preguntamos ¿qué problemas os encontráis en estas tareas? ¿Ya sabéis si estas tareas las tendréis que hacer vosotros o aún no sabéis a qué compañero le tendréis que pasar esta información en septiembre? Y sobre todo, ¿ya le habéis perdido el miedo a tener que hacer este tipo de configuraciones?

 

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Hoy es el día elegido internacionalmente para recordarnos la necesidad de hacer que Internet sea un lugar de reunión más seguro, y por supuesto nosotros hemos querido poner nuestro granito de arena desarrollando distintas actividades en nuestro edificio destinadas a los más jóvenes celebrando así nuestro particular “Safer Internet Day”.

Sí, por cuestiones de calendario este año el Safer Internet Day coincide con los carnavales, por lo que nos resultaba algo complicado contactar con los chavales. Pero como para nosotros, un día por internet seguro sin menores no tiene sentido, lo celebramos de forma adelantada el pasado viernes.

Nos visitaron 160 chavales entre 12 y 13 años de 3 centros distintos, esta vez fueron ellos los que vinieron a nuestro terreno, al edificio de Incibe, y la experiencia parece haber sido muy positiva. Pudieron jugar con una aplicación que no tardando estará disponible en nuestra web, asistieron a una mini-sesión de concienciación e incluso vieron una obra teatro, todo ello centrado en la ciberseguridad.

Por nuestra parte, encantados como siempre de contactar directamente con nuestro público objetivo y no dejar de tomar el pulso a la realidad. Así, por ejemplo, comprobamos que las estadísticas se cumplen, nadie se las inventa, la mayoría ya tiene teléfono móvil aunque algunos nos decían que lo tenían en casa (“A clase no me dejan llevarlo”). ¿Su uso? Menor de lo que mucha gente se cree, no estaban todo el día con el móvil aunque también pudimos ver cómo no era raro que comprobasen si tenían mensajes cuando tenían un momento libre.

Una dosis de realismo menos grata llegó al comprobar que pese a no haber cumplido la edad que se suele requerir (14 años) muchos ya contaban con su propio perfil en redes sociales y servicios de mensajería, unos con permiso de los adultos responsables y otros simplemente no contándolo en casa. Esto último, aunque parezca algo menor, lo consideramos un serio problema, ya que no cuentan con la orientación necesaria sobre cómo actuar.

Entre lo positivo no podemos olvidar el contacto con otros protagonistas, a los que también nos dirigimos habitualmente y de los que obtuvimos bastante información, sus profesores. Profesores implicados, que nos ayudaron en lo necesario y que nos contaron cómo ellos también están enseñándoles a utilizar correctamente internet desde perspectivas diferentes. Algunos nos explicaron más en detalle cómo usan internet en el aula para determinadas tareas, que ventajas aportan, aunque también los problemas que esto conlleva: uso incorrecto de los dispositivos. Pocos casos, pero más de los que quisiéramos.

Por nuestro lado, además de conseguir mucha información que nos ayudará en nuestra labor diaria de concienciación, hemos tratado de seguir el lema de este año del Safer Internet Day, poner de nuestra parte para que Internet sea mejor.

¡PON DE TU PARTE!

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Para los centros educativos, la formación en el uso adecuado de Internet cada día se torna más compleja: son muchos los riesgos que afectan a los menores y todo evoluciona tan rápido que parece que no podemos seguir el ritmo. Pero es una tarea que debemos afrontar, y desde Internet Segura for Kids queremos ayudarte. Por eso, te presentamos el programa de Jornadas Escolares para este curso, ¡no te lo puedes perder!

 

¿Por qué te interesa participar en las Jornadas Escolares?

Por segundo año consecutivo lanzamos el programa de Jornadas Escolares: queremos que en este curso 2017/2018 más centros educativos puedan aprovechar esta oportunidad y seguir apoyando la sensibilización de niños y adolescentes en el buen uso de Internet.

Cada una de estas jornadas gratuitas está formada por un taller dirigido a educadores de primaria y secundaria, donde se mostrará la puesta en práctica de nuestros materiales didácticos, y dos talleres para alumnos con actividades y dinámicas que promueven el uso seguro y responsable de Internet.

Recientemente, desde IS4K hemos editado nuevas unidades didácticas sobre temáticas como la gestión de la privacidad, el uso excesivo o la prevención de conflictos online, para que se puedan trabajar en el centro educativo. Su finalidad es llegar a los alumnos a través de sesiones adaptadas a sus preocupaciones y experiencias, que les resulten de utilidad. Así, se les facilita la asimilación de pautas para navegar de forma segura y aprender a relacionarse en Internet de forma responsable.

Con nuestras Jornadas Escolares podrás conocer cómo aplicar estos materiales en el aula y además, otras iniciativas disponibles en Internet Segura for Kids para ayudaros en esta tarea de sensibilización y formación.

Pueden solicitarlas todos aquellos centros que impartan Educación Primaria o Secundaria Obligatoria en cualquiera de las provincias españolas, siempre que se comprometan a realizar dos sesiones didácticas con alumnos de 6º de Primaria, 1º de ESO o 2º de ESO; así como un taller formativo para un mínimo de 10 educadores. El formulario de inscripción estará abierto hasta el 27 de noviembre, así que no lo dudes, ¡rellena la solicitud y podrás ser uno de los centros seleccionados para el programa!

MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL PROGRAMA DE
JORNADAS ESCOLARES

 

La necesidad de hacerles conscientes de los riesgos

Cualquier docente, ante la perspectiva tecnológica que vemos cada día entre los menores, se ha planteado alguna vez la necesidad de implicarse en la enseñanza de buenos hábitos en Internet. Problemas de privacidad, ciberacoso, difusión de rumores e imágenes, engaños en la Red,… son cuestiones que vemos cada vez más cerca y nos preocupa cómo protegerles, cómo ayudarles a prevenir estos riesgos.

Maestros y profesores estamos a su lado muchas horas al día, y sabemos que utilizan Internet habitualmente, e incluso en ocasiones somos testigos de los problemas que tienen en la Red. Queremos ayudarles, pero no siempre sabemos qué recursos hay disponibles o si realmente podemos aportar algo en estas situaciones, cuando parecen habilidades instintivas en los más jóvenes.

Sensibilización en el aula sobre el uso seguro de Internet

Pero sin duda, sí podemos ofrecerles mucho más de lo que pensamos. Aunque es habitual pensar que solo un profesional de la informática puede ayudarles a entender los riesgos, lo cierto es que no es imprescindible ser un experto, solo hay que tener iniciativa y ponerse manos a la obra.

En multitud de casos, la prevención empieza por transmitirles la importancia de los valores, el respeto, la comunicación asertiva y la empatía. Y es que en Internet también hay que aprender a relacionarse. Además, conociendo un poco más de cerca los riesgos a los que se enfrentan, podremos enseñarles pautas básicas para que aprendan a protegerse por sí mismos. Pero, la cuestión es: ¿por dónde empiezo?

Con el programa de Jornadas Escolares ponemos al alcance de los equipos docentes las herramientas que necesitan para sensibilizar y orientar a sus alumnos. Anímate e inscribe a tu centro, ¡las plazas son limitadas!

 

Para aclarar dudas sobre el programa contáctanos en: Dirección de email para solicitara jornadas en tu centro escolar.

 

Y tú, ¿has participado en la anterior edición de Jornadas Escolares?, ¿quieres compartir alguna de estas experiencias con otros docentes? Cuéntanoslo en los comentarios.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Si tienes niños o adolescentes en tu entorno, la siguiente historia, a pesar de ser ficticia, puede resultarte familiar: Isaac, 14 años, llega a casa después de clase y lo primero que hace es encender su Smartphone, incluso antes de quitarse la mochila. “Come conectado” porque mientras lo hace no pierde detalle de lo que está pasando en la Red. Para divertirse recurre de nuevo a Internet, incluso con los amigos sólo quiere disfrutar de manera online. Se le pasan las horas volando mientras juega y navega, por lo que acaba perdiendo la noción del tiempo y acostándose a altas horas de la madrugada. Sus padres y profesores han intentado marcarle límites en el uso de la tecnología pero se pone agresivo y finalmente termina haciendo lo que quiere.

¿Cuándo hablamos de uso excesivo?, ¿dónde está el límite?

Seguro que a través de la historia anterior te resulta muy fácil darte cuenta de que existe un uso intensivo de la tecnología por parte del adolescente. Entonces, ¿por qué no es tan fácil de identificar cuando esto sucede a nuestro lado? Muchos padres no son conscientes hasta llegar a niveles muy extremos y esto suele ocurrir porque socialmente se ha llegado a normalizar este abuso, aceptando sus síntomas previos.

Como observamos a diario desde la Línea de Ayuda de Internet Segura For Kids, los padres perciben irritabilidad e incluso ansiedad de sus hijos ante la idea de desprenderse del dispositivo, pero también es importante detectar cualquier cambio en el comportamiento, abandono de obligaciones o pérdida de interés por actividades que antes le gustaban, así como cambios en la relación con sus amistades (bien porque es cada vez más escasa o porque se centra progresivamente en el terreno online).

Este abuso se ha generalizado de tal modo que ha sido necesario incorporar a nuestra lengua nuevos términos relacionados con el uso excesivo. Entre otras, se encuentran la nomofobia (miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil), la oniomanía (compra compulsiva online) y el gambling (adicción a los juegos de azar y apuestas online). Por ello, no es de extrañar que los gigantes tecnológicos inviertan importantes esfuerzos por diseñar servicios dirigidos a jóvenes con el objetivo de salvaguardar su seguridad y bienestar, así como iniciativas orientadas a concienciar a los padres, como ha hecho recientemente Facebook con su Portal para Padres.

JuguetesTIC

Educar para prevenir, nuestra mejor arma

¿Serías capaz de contar cuántos dispositivos usan los niños y adolescentes? A veces tenemos la sensación de que videojuegos, tablets, smartphones, pulseras inteligentes etc. se multiplican en nuestra casa, sobre todo después de celebraciones, cumpleaños, evaluaciones y notas del colegio… Pues bien, el primer filtro debería de comenzar aquí. No se trata de privar a los más pequeños de su uso, sino de guiarles en cada una de las etapas, estableciéndoles unas pautas y supervisión acorde a su edad y capacidad crítica.

Debemos comenzar con la Educación TIC antes de adquirir el primer dispositivo, marcando unas normas de uso que incluyan unos horarios apropiados y gestionando el tiempo dedicado de manera adecuada. Es conveniente enfocarlo como una más entre las diferentes actividades y tareas escolares y familiares, así evitamos que se adopten comportamientos en los que se deje de lado algunas de las responsabilidades con las que se deben cumplir.

En este sentido, a medida que el menor va creciendo, es importante acompañarle en este uso y hacerle reflexionar en qué invierte ese tiempo para que se dé cuenta de la importancia de hacer cada cosa en su momento, sin perderse otras actividades. En las primeras etapas (hasta los 12 años), podemos apoyar esta supervisión con herramientas que permiten esa gestión del tiempo para, a medida que el menor crece y nos muestra que realiza un uso adecuado, proporcionarle más independencia, igual que ocurre en el resto de aspectos de la vida. A través del siguiente vídeo puedes saber cómo configurar adecuadamente los dispositivos para hacer una correcta gestión del tiempo.

 

 

Pero… ¿Y cuándo el problema ya existe?

Lo primero que nos solemos encontrar cuándo existe uso excesivo de las tecnologías es que el afectado no lo reconoce y por tanto se niega a participar. Además de que los malos hábitos forman ya parte de la rutina del menor y cambiar esta dinámica no es tarea fácil. Sin embargo, debemos tener siempre presente que nunca es tarde para reconducir un problema.

Volviendo a la situación que planteábamos al comienzo del artículo, sobre el adolescente Isaac, sería necesario que los padres retomaran la confianza y se mostraran como un apoyo. Para romper el hielo y llevar la conversación hacia donde queremos, se pueden buscar películas o documentales como puede ser el documental “Web Junkie” o la película “Love child” que tratan sobre el tema que nos interesa abordar con el menor.

Necesitamos reeducarle tecnológicamente para poder dejar atrás el comportamiento actual, así que es conveniente proporcionarle alternativas de ocio y planificar cómo y en qué momentos usar la tecnología. A la hora de consensuar este uso podemos apoyarnos en pactos familiares, no se trata de un documento oficial pero el hecho de haberlo escrito y firmado aporta mayor compromiso. No olvidemos ser un buen ejemplo en los aspectos que queremos transmitir, mostrarles nuestra confianza, así como ser inflexibles ante chantajes y cambios de normas. Para hacerlo más llevadero e ir motivándose con los progresos, se pueden ir fijando pequeñas metas que han de superarse.

Como complemento a todo este trabajo se puede contar con la ayuda de profesionales y para eso IS4K te lo pone fácil, a través de su Línea de Ayuda gratuita y confidencial, 900 116 117, puedes recibir una atención personalizada a la situación planteada.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Las herramientas de control parental son un buen complemento para los padres a la hora de educar digitalmente a los menores. En IS4K contamos con un repositorio formado por varias de estas herramientas, que ampliamos con el nuevo control parental de Google, Family Link. ¿Quieres saber en qué consiste y cómo hacer uso de ella? ¡Te acercamos a las características principales de esta herramienta!

¿Cómo funciona?

Entre las opciones que Family Link permite, a partir de la creación de una cuenta de correo electrónico para el menor gestionada por el adulto, se encuentran: administrar las Apps que se instalan, saber dónde se encuentra tu hijo, filtrar contenidos inapropiados, vigilar el horario de uso y bloquear el dispositivo de tu hijo de forma remota.

El adulto puede gestionar hasta 5 cuentas de menores, siendo incluso posible añadir a otro adulto como administrador (en este caso las cuentas de los menores serán 4 como máximo), pensado para que los progenitores puedan supervisar desde su cuenta de manera independiente a sus hijos.

La aplicación está disponible en Google Play Store y App Store de Apple y para hacer uso de ella será necesario:

  • Crear o disponer de una cuenta de Google, pues no será posible hacer uso de la App desde una cuenta con un dominio perteneciente a otra entidad.
  • Crear una cuenta de Google para el menor a través de Family Link. No será posible administrar una cuenta creada de manera externa al control parental. Además, la cuenta a administrar debe pertenecer a niños menores de 13 años.
  • Inicialmente el dispositivo del menor únicamente podrá contar con una cuenta instalada. No obstante es posible la creación de perfiles separados para que varios menores usen el mismo dispositivo con una gestión personalizada para cada uno de ellos por parte de sus padres (puedes ampliar esta información en el Centro de Ayuda de Google en su apartado “Cómo agregar un segundo perfil al dispositivo de tu hijo”).

¿Con qué requisitos técnicos debemos contar?

Debido a que está pensado para que los padres puedan realizar una supervisión de la actividad online de sus hijos, tanto el dispositivo del adulto como el del menor deben disponer de una serie de requisitos técnicos:

  • Dispositivo de los padres: Family Link es compatible con Android e IOS. En Android será necesario tener una versión 4.4 (Kit Kat) o superior, mientras que en IOS se necesitará una versión 9 o superior. Además, es posible configurar parámetros desde un navegador web, aunque algunas funciones, como “administrar las Apps que pueden usar tus hijos” y “establecer límites en el horario de uso”, requieren tener la App instalada en el dispositivo paterno.
  • Dispositivo del menor: En el caso de los dispositivos de los niños, únicamente podrán usar Android en su versión 7.0 (Nougat) o superior. Es posible que en dispositivos con las versiones de Android 5.0 y 6.0 (Lollipop y Marshmallow) también se pueda usar Family Link (puedes obtener más información al respecto en el Centro de Ayuda de Google en su apartado “Dispositivo Android usado”).

¿Qué pasa cuando el menor cumpla los 13 años?

En Family Link no se estipula una edad mínima por debajo de los 13 años para la apertura de una cuenta, siendo potestad de los padres decidir el momento en que su hijo está preparado para disponer de un dispositivo y, por tanto, cuándo se hará uso de esta herramienta.

Al cumplir los 13 años, el menor tendrá la opción de pasar a una cuenta de Google normal. Previamente, los padres recibirán un correo electrónico en el que se les informará de que su hijo podrá tomar el control de su cuenta el día de su cumpleaños y, si eso ocurre, ellos ya no podrán administrarla. Si ambas partes lo desean, es posible continuar usando Family Link una vez cumplidos los 13 años. Sin embargo, por el momento, no se pueden administrar con Family Link cuentas de adolescentes con 13 años o más, que hayan sido creadas fuera de la aplicación.

¿Aplicación gratuita o de pago?

Google indica que se trata de una aplicación gratuita. A la hora de registrarse, se solicitan los datos de una tarjeta bancaria aunque a su vez se muestra que no se aplicará ningún cobro y que en caso de hacerlo se abonará el reintegro correspondiente. Por el contrario, en la web de Family Link, se refleja que sí se podría llegar a aplicar algún tipo de cargo con el fin de verificar la tarjeta de crédito y confirmar que se otorga el consentimiento parental al crear la cuenta para el menor. También se indica que todos los fondos de estas transacciones se donan a una organización de protección de menores. De esta manera, como usuarios, nos encontramos ante una ambigüedad por parte del “gigante tecnológico”.

Consejos IS4K

Para más información pulse aquí

Recomendaciones de uso

No es aconsejable delegar en exclusiva a este tipo de aplicaciones la labor de mediación parental y, por ello, desde IS4K aportamos una serie de recomendaciones que harán que “no bajes la guardia”, ayudando a que tu hijo pueda evitar correr algunos riesgos en la Red:

  • Navegar juntos. Dedica tiempo a navegar con tu hijo, desarrollará habilidades y adquirirá aquellos hábitos que le traslades. Recuerda que compartir tiempo online con tu hijo, hablar sobre tecnología y averiguar lo que les gusta también puede ser una actividad en familia que ayudará a que adquieran destrezas online y aprendan a anticiparse a los riesgos. Para ello, busca contenidos, Apps y juegos aptos para toda la familia. Para ello, puedes consultar la clasificación PEGI a fin de entender la madurez que requiere una app y establecer restricciones en función de esos baremos. Además, también es aconsejable que consultes la información adicional para averiguar si se permiten compras desde la App, contiene anuncios o qué permisos requiere.
  • Filtros de contenido. Debes tener en cuenta que estos filtros, aunque pueden ayudar a bloquear ciertos tipos de contenido inapropiado, no bloquean todo lo que pueda ser peligroso para los niños. Lo ideal sigue siendo que hables con ellos sobre los tipos de contenido que consumen y cómo reportar si ven algo que no es apropiado. Te recordamos que puedes filtrar los resultados de búsqueda explícitos, como la pornografía, mediante la configuración de Safe Search de Google, así como activar los bloqueos que las propias Apps permiten, acordes a la edad del menor. Una opción muy aconsejable es que agregues a favoritos aquellos sitios que les gustan y has aprobado.
  • Cuidar la privacidad. Es necesario mantener una relación de confianza con nuestros hijos, de manera que nos perciban como alguien a quien recurrir ante problemas o dudas. Hacerles especial hincapié sobre el contacto con extraños, concienciarles acerca de evitar compartir información personal y privada en la Red o enseñarles a bloquear a contactos no deseados y a reportarlos, son aspectos de gran ayuda.

¿Continúas con alguna duda relacionada con los controles parentales o Family Link? ¡Consúltanos en nuestra Línea de Ayuda 900 116 117! Comparte tu opinión con nosotros a través del hijo de comentarios o de nuestras redes sociales: (Facebook, Twitter y Google+).

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI


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