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Muchos usuarios ya sabéis que el próximo 31 de marzo se celebra el Día Mundial de las Copias de Seguridad, una iniciativa que desde la OSI promovemos para que realicéis esta tarea y evitar de este modo la pérdida los datos que almacenamos en nuestros PCs y Smartphones.

El objetivo del Día Internacional de las Copias de Seguridad es dar a conocer a todos los usuarios la necesidad de realizar copias de seguridad, así como concienciar de su importancia, sobre todo en estos tiempos en los que el ransomware se ha convertido en una de las principales amenazas.

La página oficial del Día Mundial de las Copias de SeguridadWorld Backup Day” ofrece una amplia información sobre qué es una copia de seguridad y cómo realizarla, además muestra recursos gráficos con los que reforzar este concepto. Asimismo, ofrece la posibilidad de realizar un “juramento”, permitiendo su difusión a través de redes sociales, a fin de dar a conocer esta iniciativa y que sirva para concienciar a más usuarios sobre la necesidad de tener una copia de seguridad actualizada de la información que albergue nuestro dispositivo:

“Juro solemnemente hacer una copia de seguridad de mis documentos importantes así como mis recuerdos más preciados cada 31 de Marzo.”

Frecuencia de las copias de seguridad en 2016. Nunca 25%, +Año 17%, Año 25%, Mes 17%, Semana 9%, Día 8%

Frecuencia de realización de copias de seguridad en 2016. Fuente Backblaze

Estos datos pertenecen a una encuesta realizada a más de 2.000 personas. A partir de ellos, podemos ver que el 42% de los encuestados realizan copia de seguridad con una frecuencia igual o superior al año. Este hecho demuestra que una gran parte de usuarios todavía no son conscientes de la importancia de realizar copias de seguridad.

La realidad es que hay multitud de situaciones en las que podemos perder información valiosa si no contamos con una copia de seguridad, como por ejemplo:

  1. Accidentalmente. Es muy común perder “sin querer” un archivo importante, bien porque sea borrado o por una sobreescritura accidental.  
  2. Deterioro del soporte dónde la información se encuentra almacenada. Los soportes de almacenamiento tienen una vida útil imitada, por lo que dejarlo todo a esa carta puede provocar la pérdida de la información.
  3. Deterioro del soporte que da acceso a la información. Sobre todo en el caso de smartphones o tablets, que cuando dejan de funcionar, obtener la información almacenada en la memoria puede convertirse en una tarea muy complicada y costosa en términos económicos.
  4. Pérdida o robo, sobre todo en dispositivos móviles. Muchos recuerdos y documentos importantes los almacenamos únicamente en nuestro Smartphone, por lo que una pérdida o hurto del mismo provocaría la pérdida de esta información.
  5. Infección por malware. Algunas variedades de malware, como el ransomware, tienen como objetivo secuestrar la información de los usuarios impidiendo su acceso. Con una copia de seguridad, mitigaríamos en parte esta amenaza.
  6. Mala fe de otro usuario. En ocasiones otro usuario decide borrar de forma deliberada cierta información con la intención de perjudicar al propietario.

Para evitar las pérdidas de información provocadas por cualquiera de estas situaciones, se hace necesario recurrir a las copias de seguridad. En diversos artículos ya os hemos hablado sobre cómo hacer respaldos de información en distintos dispositivos y sistemas operativos. A continuación os indicamos  las distintas referencias en las que podéis ampliar la información:

  1. Android
    1. No permitas que los datos de tu ‘androide’ se pierdan
    2. Restaurando una copia de seguridad en Android
  2. iOS
    1. Haz copia de seguridad de tu iPhone, lo agradecerás en más de una ocasión
  3. Windows
    1. Copias de seguridad en Windows, esas grandes desconocidas.
    2. Si hiciste tu copia de Windows, ahora te enseñamos a restaurarla
  4. Respaldando mis fotografías y vídeos del verano en Google Fotos e iCloud

Celebra con nosotros el Día Mundial de las Copias de Seguridad realizando una. Recuerda que lo has hecho “bajo juramento” por lo que ahora no tienes excusa.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Con esta guía tu empresa podrá almacenar sus datos de forma segura.

La información es un activo para las empresas. Datos de clientes, de facturación, de recursos humanos,…es esencial proteger esta información durante todo su ciclo de vida y destruirla de forma segura cuando deja de ser útil. Esta guía trata de acercar los aspectos esenciales de la gestión de la seguridad de la información: el almacenamiento.

Confidencialidad, disponibilidad e integridad de la información son algunas de las propiedades básicas de su seguridad. Estos serán también los parámetros que nos permitirán clasificarla para seleccionar las medidas de protección que debemos aplicar a cada tipo. Como punto de partida, es fundamental identificar la información crítica, aquella que si se altera, destruye, divulga o resulta inaccesible puede causar graves pérdidas a la empresa.

Se repasan desde la perspectiva de la seguridad las diferentes formas de almacenamiento y recuperación disponibles. También se delinean las distintas políticas que la empresa debe implantar para proteger la información contra pérdida, destrucción o deterioro de dispositivos de almacenamiento, accesos no autorizados, fuga de información, ingeniería social, etc.

Documentos asociados:
Almacenamiento seguro de la información. Una guía de aproximación para el empresario

Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE

En un reciente artículo nos preguntábamos cómo nos engañan por correo electrónico. En un correo malicioso tanto el remitente como el asunto, el cuerpo, los adjuntos o los enlaces que contiene, pueden estar diseñados para engañarnos. Por esto es importante, estar atentos a ellos, utilizar el sentido común y analizarlos de forma crítica para evitar caer en su trampa.

En un reciente artículo nos preguntábamos cómo nos engañan por correo electrónico. En un correo malicioso tanto el remitente como el asunto, el cuerpo, los adjuntos o los enlaces que contiene, pueden estar diseñados para engañarnos. Por esto es importante, estar atentos a ellos, utilizar el sentido común y analizarlos de forma crítica para evitar caer en su trampa.

¿Nos fiamos del remitente?

  • ¿Conocemos a quién supuestamente envía el correo, es decir su nombre?
  • ¿Su correo electrónico «pepe.perez@dominio.es» es el de siempre o el esperado?
  • ¿Están bien escritos el nombre (antes de la @) y el dominio (después de la @)? Con frecuencia se utilizan dominios, o nombres, parecidos (por ejemplo, pep.peres@dominio-clientes.es) para engañarnos.

¿Es un asunto pendiente?

El asunto suele ser el primer gancho o reclamo, junto con el remitente, para engañarnos. Si han podido espiar con antelación nuestro correo, con quién nos escribimos, qué tipo de mensajes recibimos, etc., sabrán qué asunto poner e incluso cuándo esperamos recibir ese tipo de mensajes, por ejemplo «Envío factura mes de noviembre».

¡Qué cuerpo!

  • El cuerpo del mensaje puede incluir logotipos o el pie de firma esperado. También emulan, a veces de forma burda y otras más elaborada, el aspecto que tendría del mensaje que quieren suplantar (el mismo saludo o despedida, por ejemplo). Sospecha del mínimo cambio de aspecto y si es necesario contrástalo con otro mensaje del mismo remitente o mejor llama a tu contacto por teléfono.
  • ¿Está bien escrito? Si tiene modismos, utiliza un vocabulario no utilizado en España o tiene faltas gramaticales, desconfiaremos. En ocasiones utilizan traducciones automáticas y si lo leemos con cuidado nos daremos cuenta.
  • ¿Contiene una «llamada a la acción» que nos urge, invita o solicita hacer algo no habitual? Esto nos debería hacer sospechar. En particular desconfiaremos si nos están pidiendo datos o información confidencial, como cuentas y contraseñas, o que hagamos clic en un enlace o que descarguemos un fichero.

¡No me la líes con este adjunto!

  • ¿Reconoces el nombre del archivo? Los adjuntos de un mensaje malicioso suelen tener un nombre de fichero que nos incita a descargarlos, por ser habitual o porque creemos que tiene un contenido atractivo.
  • ¿Ese icono es el que corresponde al archivo? Suelen ocultar un fichero ejecutable bajo iconos de aplicaciones comunes como (Word, PDF, Excel, etc.).
  • Esa extensión, ¿es la verdadera? Podrían esconder la extensión real del archivo:
    • poniendo una extensión familiar seguida de muchos espacios para que no veamos la extensión real (del ejecutable) en nuestro explorador de ficheros (por ejemplo listadoanual.pdf                         .exe)
    • insertando un código (RLM) que invierte el orden de los caracteres en una parte del nombre del fichero, así  «presupuesto[U+202E]cod.exe» se mostrará en Windows como «presupuestoexe.doc».
  • ¡Huy!… ¿es un documento de Office que nos pide habilitar las macros? Estarán deshabilitadas por defecto. Sospecharemos de los archivos que nos pidan habilitarlas.
  • ¿Es un archivo ejecutable? Los archivos ejecutables, scripts e instaladores los carga el diablo. ¡Recuerda qué no son sólo los .exe o .zip! Comprueba en este enlace algunas de las extensiones de ejecutables.  
  • ¿Es o encubre un archivo JavaScript? Los archivos con extensión .js son peligrosos si se saltan las protecciones del antivirus. Pueden ocultarse en ficheros comprimidos. Podrían hacer que nuestro ordenador descargara y ejecutara otro software malicioso.

¡El enlace es un lazo!

  • Antes de hacer clic en ningún enlace revisaremos la URL, es decir la expresión que se abriría en la barra del navegador al hacer clic (del tipo //www.paginadelproveedor.es/…). Para ello nos situaremos sobre el texto del enlace, generalmente en azul y subrayado y el cliente de correo nos mostrará la URL. La URL debe ser la que esperamos, es decir si el mensaje es de una empresa conocida, debe ser la URL de esa empresa.
  • Para identificar enlaces sospechosos nos fijaremos en que:
    • pueden tener letras o caracteres de  más o de  menos (typosquatting) y pasarnos desapercibidas,
    • podrían estar utilizando homógrafos, es decir caracteres que se parecen en determinadas tipografías (1 y l, O y 0),
  • Aun así los enlaces aparentemente legítimos:
    • podrían apuntar a direcciones distintas de las que muestran con un sencillo cambio en el código html (si el mensaje viene con formato html),
    • podrían dirigirnos a un web exploit kit, un servidor que analiza las debilidades de nuestro navegador bien para explotarlas e infectarnos bien para fisgar nuestros patrones de navegación para diseñar otros ataques,
    • podrían ser enlaces que nos llevan a sitios web legítimos que están comprometidos, es decir, que los han modificado para infectarnos o robarnos datos.

¿Qué medidas podemos tomar?

  • Si dudamos del remitente:
    • Comprobaremos de quién es ese dominio (lo que va detrás de la @) en Whois. También podremos comprobar si esa URL aloja algún malware utilizando el servicio gratuito de análisis de URL de Virustotal.
    • En caso de que el correo electrónico no sea visible, analizaremos los detalles de la cabecera del mensaje (aquí puedes ver cómo ver las cabeceras en distintos clientes de correo y cómo entenderlas) para comprobar la dirección de correo del remitente, aunque este dato no es del todo fiable, pues podrían estar suplantándolo.
  • Para los adjuntos:
    • Tendremos habilitada la opción que permite mostrar la extensión de los archivos en el sistema operativo (en Windows10, o en OSX).
    • Si dudamos de un archivo que hemos descargado podemos comprobar, antes de ejecutarlo, si contiene malware en la web de Virustotal.
    • Deshabilitaremos las macros en Microsoft Office. Esta es la forma de hacerlo  en Mac OSx y en Windows.
    • Para impedir la ejecución de archivos ejecutables a los usuarios, se pueden utilizar aplicaciones de lista blanca como AppLocker.
  • Y para los enlaces:
    • Ante la mínima sospecha copiaremos el link y lo analizaremos en Virustotal o en otra página similar.
    • Los enlaces acortados pueden esconder sorpresas desagradables  pues a priori no podemos saber dónde nos llevarán. Una opción es copiarlos en //unshorten.it/ para extenderlos antes de hacer clic en ellos.

Por otra parte nunca está de más:

  • tener el sistema operativo y todas las aplicaciones actualizadas para evitar posibles infecciones o intrusiones que afectan a sistemas desactualizados;
  • instalar y configurar filtros antispam y un buen antivirus; mantenerlo al día, actualizando el software y las firmas de malware;
  • desactivar la vista de correos en html en las cuentas críticas.

Recuerda que la seguridad total no existe y que los ciberdelincuentes utilizan técnicas mixtas que aprovechan la debilidad humana a la vez que explotan vulnerabilidades técnicas del software o fallos de configuración. La principal defensa contra estas prácticas es estar concienciado de la existencia del peligro y estar atento y utilizar el sentido común para detectarlas. ¡No bajes la guardia!

Etiquetas:
Buenas prácticas, Concienciación, Empresa, Proteccion informacion, Proteccion puesto de trabajo

Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE

Hoy en día es bastante común encontrarse con menores enviándose entre ellos fotos íntimas, semidesnudos o en actitud sugerente, incluso mensajes y vídeos subidos de tono a través del móvil o las redes sociales, aunque sin ser conscientes de los problemas que esto les puede causar. Conozcamos algo más de este fenómeno, así como algunas pautas para prevenirlo y solucionarlo en familia.

Los selfies o autofotos se han puesto de moda a lo largo y ancho de Internet. Los adolescentes no son ajenos a ella, y comparten con alegría imágenes propias, con sus amigos, y hasta en lugares peligrosos, a través de herramientas de mensajería como Whatsapp o Snapchat y redes sociales como Instagram, Twitter o Facebook, entre otras, mostrando al mundo lo maravillosa que es su vida.

Las motivaciones pueden ser muy variadas, aunque hay quien alerta sobre la tendencia en algunos casos hacia la sobreexposición en busca de aprobación social, adolescentes en plena conformación de su personalidad que miden su autoestima según el número de “likes” o “me gusta” que consiguen, exhibiéndose públicamente hasta abandonar parte de su intimidad.

 

¿Sexting?

En este contexto, un fenómeno denominado sexting (del inglés ‘sex’ + ‘texting’, es decir envío de mensajes de carácter sexual), está aumentando entre los menores. Principalmente se trata de fotos o vídeos sugerentes, con escasa ropa, desnudos o con tocamientos y comportamientos deliberadamente sexuales.

Imagen de sexting autofoto

En general son los propios menores los que generan voluntariamente estos contenidos como prueba de amor por su pareja, para tontear con alguien y atraer su atención, para afirmar su personalidad, experimentar con su propia sexualidad o posicionarse socialmente (ante la presión de su grupo).

Por alarmante que pueda parecer, esto no implica que hayan empezado a tener relaciones sexuales o las estén buscando activamente. Es algo similar a lo que hacíamos con su edad, por ejemplo vistiéndonos provocativamente y con bien de maquillaje (lo que tanto alarmaba a nuestros padres).

 

Entonces, ¿cuál es el problema?

Cuando compartimos una imagen a través de Internet, perdemos el control sobre ella. La otra persona, en quien supuestamente podemos confiar, puede reenviarla o compartirla públicamente por despecho, venganza, para presumir de su conquista, por pura diversión… o incluso puede llegarle a quien no debe accidentalmente, por ejemplo al dejarle el teléfono móvil a un amigo, cuando se pierde o lo roban, lo llevan a reparar o si alguien hackea el servicio web

Menores haciéndose un selfie

Además, por las propias características de Internet, si este tipo de contenidos se difunde, puede viralizarse y llegar a muchísimas personas, muy rápidamente y lo que es peor, perdurar en el tiempo, pudiendo aparecer en las búsquedas de futuras parejas o empleadores.

Finalmente, se puede desencadenar un proceso de acoso, ciberacoso y humillación pública hacia el protagonista de estas imágenes, las cuales pueden entrar en circuitos de pornografía infantil y atraer la atención de pederastas, además del lógico estrés psicológico, todo lo que puede llevar a trastornos de ansiedad, depresión o conductas suicidas o de autolesión.

 

¿Y qué podemos hacer para evitarlo?

En casa, lo más importante es mantener hábitos de diálogo, estar al día de lo que les preocupa, las aplicaciones que usan, con quién se relacionan online (igual que en el mundo físico), para así poder hablar con naturalidad de este tema.

Podemos aprovechar alguna noticia relacionada con este tema que le haya sucedido a algún famoso, como por ejemplo, la filtración de fotos íntimas de la cantante Adele por su exnovio, o la filtración de fotos íntimas de la estrella adolescente de TV, “Sam” en iCarly.

El mensaje fundamental es no sacarse fotos comprometedoras (si no existen no se pueden difundir), ni enviarlas nunca, ni siquiera con autodestrucción de mensajes, como por ejemplo a través de Snapchat (si se muestra se puede fotografiar o hacer una captura de pantalla), ni aunque nos lo pidan, rueguen, exijan o nos intenten chantajear y amenazar para lograrlo.

Si nuestros menores reciben algún mensaje de este tipo, deben eliminarlo inmediatamente y comentárnoslo para poder informar a los padres de quien aparezca en la foto, directamente o a través del centro educativo. En ningún caso deben guardar esas fotos ni reenviárselas a nadie, pues estarían agravando el problema e incluso podrían ser responsables de sendos delitos contra la intimidad (ej. artículo 197.7 del código penal) y de posesión y difusión de pornografía infantil (ej. artículo 189 del código penal).

A nivel técnico, debemos asegurarnos que utilizan contraseñas robustas en aplicaciones y teléfonos móviles (como mínimo con un patrón de desbloqueo), además de acordarse de cerrar sesión cuando terminan de usar un servicio web. Si disponemos de webcam en el ordenador, debemos tenerlas tapadas o apuntando hacia la pared cuando no se estén utilizando.

Si mi hijo o hija ha enviado una foto que no debía… ¿qué hago?

Es fundamental mantener la calma, no exagerar en nuestra reacción ni culpabilizarle, al fin y al cabo es natural que los adolescentes experimenten, tomen riesgos, están descubriendo su sexualidad, y lo que es más importante, queremos ayudarles, por lo que necesitamos que sientan nuestra confianza, seguridad y apoyo.

Pedir ayuda ante casos de sexting

Si la imagen la tiene sólo una persona (ej. la pareja), podemos hablar con ella y sus padres para que la elimine. Si ha sido filtrada en webs o redes sociales, podremos localizarla y reportarla a los responsables de la plataforma para su eliminación (ej. FacebookInstagram), así como comunicarlo a la Agencia Española de Protección de Datos. Si ya ha sido difundida entre otros menores, podemos ponernos en contacto con sus centros educativos a fin de que puedan orientarnos e intervenir. Por último, podemos acudir a la Fiscalía de menores, así como a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como la Policía o la Guardia Civil.

Como siempre, esperamos vuestros comentarios, ¿habéis conocido algún caso de este tipo?, ¿cómo habéis reaccionado?, ¿con qué dificultades os habéis encontrado?, ¿os ha resultado útil este artículo? Si preferís contarnos vuestro caso en privado, podéis hacerlo desde el formulario de ayuda de Internet Segura for Kids.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Después de 10 años en el mercado, Microsoft finalizará el soporte a este sistema operativo, eso implica que los usuarios no recibirán ni actualizaciones de seguridad ni de ningún tipo. Por tanto, quien no lo haya hecho ya, tiene que actualizar el sistema operativo a una nueva versión.

El sistema operativo Windows Vista salió al mercado el 30 de enero de 2007 y aproximadamente 10 años después, el 11 de abril de 2017 finalizará el ciclo de soporte extendido del mismo. Esto implica que por parte de Microsoft no se publicarán más:

  1. Actualizaciones de seguridad
  2. Actualizaciones de funcionalidades
  3. Nuevas funcionalidades
  4. Soporte gratuito o de pago a usuarios del sistema.

Este cambio no sólo afectará al sistema operativo, sino también a los programas y herramientas instalados en el equipo ya que las compañías no van a asumir el riesgo de desarrollar o mantener productos para una plataforma sin soporte, por ejemplo Google ya ha dicho que para usar Gmail de forma completa, necesitará Chrome 54, lo que implica tener instalado al menos un Windows 7.

También podemos encontrarnos problemas con dispositivos hardware, sucede igual que con el software, además de los posibles riesgos de seguridad, también hay que entender que desarrollar los controladores de un dispositivo para un sistema operativo, y mantenerlos actualizados tiene un coste económico, que esas empresas no asumirán, ya que el número de usuarios del mismo descenderá de forma importante.

Después de enumerar los inconvenientes de tener un sistema sin soporte, queda suficientemente claro que debemos actualizar nuestro sistema operativo. Debemos instalar uno que tenga soporte, y ya que tenemos que hacerlo, sería aconsejable hacerlo a uno que tenga un “tiempo de vida” lo más largo posible en cuanto a ciclo de vida. Si decidimos continuar con el sistema operativo de Microsoft la opción más lógica será actualizar nuestro equipo a Windows 10,  por el contrario si nos decantamos por un sistema operativo libre basado en Linux escogeremos una versión que nos garantice el mayor tiempo de soporte posible como podría ser alguna versión como los LTS en Ubuntu. LTS son las siglas de Long Term Support, que viene a significar Soporte a Largo Plazo.

Eso sí, antes de abordar la actualización debemos tener en cuenta algunos detalles:

  1. ¿El equipo cumple con los requisitos mínimos para ejecutar el nuevo sistema? Microsoft tiene una página donde podemos comprobarlo. En Linux, dependiendo de la distribución varían los requisitos, existen distribuciones que funcionan con hardware menos potente.
  2. Mis componentes hardware, ¿tendrán soporte para ese sistema? Tanto los componentes internos: tarjeta gráfica, de red, de sonido, webcam, etc. como para periféricos como: webcam, impresora, scanner, etc. es necesario que existan controladores (drivers) para ese nuevo sistema.
  3. Mis programas. Será necesario que el nuevo sistema operativo pueda ejecutarlos, en caso no ser posible, habrá que buscar alternativas válidas.
  4. Integración con otros sistemas que estén funcionando. Hay que tener en cuenta que si no estamos con un equipo aislado, la opción que seleccionemos nos permita “trabajar en equipo”.

En caso de necesitar actualizar nuestro equipo por falta de potencia para ejecutar el nuevo sistema, tenemos que valorar la cantidad de dinero que necesitamos invertir en hardware, así como el coste de la licencia del nuevo sistema, ya que existen equipos en el mercado con un precio, licencia del sistema operativo incluida, lo suficientemente bajos como para tenerlos en cuenta.

Por otro lado, existen programas que ayudan a “portar” los datos a otros sistemas operativos, no obstante es necesario hacer una copia de seguridad completa antes de comenzar la actualización, ya que en caso de fallo, nuestros datos no pueden perderse bajo ningún concepto.

Conclusión

Windows Vista ha llegado al final de su vida útil, es necesario actualizar a otro sistema operativo. Existen varias alternativas y después de valorar todas las implicaciones se debe seleccionar la que mejor se adapte a las necesidades particulares de cada uno y hacer la actualización lo antes posible, para estar lo más protegido posible.

El próximo 11 de abril se termina el plazo de Windows Vista, pero no hay que perder el horizonte de Enero de 2020, esa fecha será el final de soporte para Windows 7, y aunque suene lejana, comenzar a preparar la siguiente migración es importante, ya que en el camino posiblemente tengamos que comprar hardware, software, contratar servicios, etc. se debería hacer “mirando hacia el futuro”.

¿Te ha resultado útil el artículo? ¿Tienes algún tema que proponer? Anímate y déjanos un comentario con tus sugerencias e ideas.

 

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

En nuestros dispositivos de almacenamiento guardamos una gran cantidad de información que en algunas ocasiones perdemos o borramos de forma involuntaria. Que no cunda el pánico, hoy os mostraremos cómo recuperar documentos borrados.

A todos nos ha pasado alguna vez que accedemos a nuestro PC, smartphone o tablet en busca de una foto, un video o cualquier otro documento, y no lo encontramos. A pesar de buscar por todas las carpetas que se nos ocurren, llegamos a la conclusión que ese documento ya no existe y que probablemente lo borrásemos por accidente la última vez que hicimos limpieza en el dispositivo.

En muchas ocasiones el borrado de un documento no nos afecta directamente ya que, o no lo consideramos importante, o podemos acceder a él por otros medios como puede ser una copia de seguridad. Pero se dan otras situaciones en las que ese documento es único y su pérdida es irreemplazable, por lo que saber cómo recuperarlo nos podrá evitar más de un disgusto.

¿Qué ocurre cuando borramos un documento?

En la mayoría de los sistemas, cuando borramos un documento, este no se borra realmente del soporte donde estaba almacenado. Lo que hace el sistema, es marcar el espacio que ocupaba como “disponible”. Así pues, este espacio podrá ser utilizado por el sistema cuando sea necesario, reemplazándose por ejemplo, por una nueva foto o un nuevo documento. Pero aunque este espacio quede marcado como libre, el documento borrado seguirá estando almacenado en la unidad donde se encontraba, por lo que haciendo uso de las herramientas adecuadas se podría recuperar. Esta operación solo será posible siempre que el espacio que ocupaba no se haya sobrescrito con otro documento, en cuyo caso, recuperar el archivo borrado podría ser imposible.

En la siguiente imagen te mostramos cómo ocurre la secuencia desde que se borra un documento de un disco duro hasta que es sobrescrito por otro.

Proceso de borrado de un archivo

¿Cómo podemos recuperar archivos borrados?

Cuando hemos eliminado un documento y queremos recuperarlo, disponemos de varias opciones con las que intentarlo.

Restaurar una copia de seguridad

Siempre que dispongamos de una copia de seguridad del documento que hayamos eliminado, lo podremos restaurar y con ello recuperar el acceso a su contenido.

En función del sistema operativo que tengamos restaurar una copia de seguridad se hará de una manera u otra. A continuación os indicamos cómo podéis restaurar vuestras copias en Android, iOS y Windows.

Restaurando una copia de seguridad en Android

Haz copia de seguridad de tu iPhone, lo agradecerás en más de una ocasión

Si hiciste tu copia de Windows, ahora te enseñamos a restaurarla

Además de las funciones que tienen los propios sistemas operativos hay aplicaciones que realizan copias automáticas de los documentos creados como es el caso de Google Fotos, que permite almacenar fotos y videos de manera ilimitada.

Respaldando mis fotografías y vídeos del verano en Google Fotos e iCloud

Buscar en la papelera

Windows y Mac

En algunos sistemas operativos como Windows o Mac cuando eliminamos un documento este no se borra, se mueve a una carpeta especial llamada “Papelera” o “Papelera de reciclaje” donde se queda almacenado hasta que procedemos a vaciarla. Al enviar un documento a la papelera el espacio que ocupa en el disco duro sigue estando marcado como ocupado por lo que podremos acceder a él sin necesidad de ninguna herramienta específica. En el momento en que se vacía la papelera el espacio que ocupa cada documento es marcado como disponible y por lo tanto no podremos acceder a él con las herramientas que nos facilita el sistema operativo. Buscar en la papelera puede sacarnos de más de un apuro ya que al quedarse ahí almacenados los documentos podremos recuperarlos siempre que no la hayamos vaciado.

iOS

Los dispositivos de Apple que incorporan este sistema operativo no cuentan con una papelera de reciclaje donde se almacenan los archivos borrados.

Una funcionalidad parecida a la de una papelera de reciclaje la podemos encontrar en la aplicación Fotos que tiene por defecto iOS. Cuando eliminamos un elemento de gráfico como una foto o un video, pasa a un álbum llamado “Eliminado”. Aquí se almacenarán los elementos durante un mes hasta que se proceda a marcar el espacio que ocupa el documento como disponible. En ese momento el sistema operativo podrá sobrescribirlo cuando sea necesario y su recuperación puede ser más complicada e incluso no ser posible.

Android

Al igual que iOS, Android tampoco cuenta con una papelera de reciclaje. Lo que sí que existe es una aplicación llamada ES Explorador de Archivos,  disponible en Google Play, que permite entre otras funciones, administrar archivos. Cuenta con una función que hace las veces de papelera de reciclaje llamada “Recycle Bin” y que está habilitada por defecto en la app.

Disponer de esta funcionalidad nos puede salvar de más de un apuro ya que todo elemento eliminado se moverá a la carpeta de reciclaje hasta que la vaciemos, pero esta función únicamente funciona si borramos los elementos desde la propia app.

Utilizar herramientas de recuperación

Cuando todo lo anterior ha fallado es el momento de utilizar herramientas específicas para intentar recuperar los archivos borrados. Una de estas herramientas de recuperación la podemos encontrar dentro de la sección herramientas gratuitas de la OSI y su nombre es Recuva.

Recuva es una herramienta para el sistema operativo Windows que permite recuperar ficheros eliminados. Cuenta con una interfaz sencilla y de fácil uso que nos ira guiando en todo el proceso.

En nuestro caso vamos a buscar los archivos borrados de una memoria USB, para ello lo primero será instalar la herramienta. Una vez que está instalada, la ejecutaremos y nos mostrará la siguiente ventana.

Pantalla de inicio de Recuva

Este es el asistente que tiene la herramienta que nos guiará en el proceso de recuperación. Haremos clic en el botón «Next».

Selección del tipo de archivos a buscar

En esta ventana seleccionaremos el tipo de archivo que estamos buscando. En nuestro caso intentaremos recuperar todos los documentos posibles por lo que seleccionaremos la opción «All Files». En caso de buscar un archivo específico lo indicaremos en la opción correspondiente ya que de esta forma el proceso será más rápido. Una vez hayamos seleccionado la opción más indicada para nuestro caso haremos clic en «Next».

Ubicación dónde buscar los archivos borrados

En esta ventana seleccionaremos la ubicación dónde buscar los archivos. La herramienta nos da varias opciones. Podemos buscar en todo el equipo, pasando por carpetas y la papelera de reciclaje hasta seleccionar unidades específicas como es nuestro caso. Seleccionaremos la unidad G que es nuestra memoria USB y haremos clic en el botón «Next».

Comenzar escaneo

Por ultimo dejaremos sin marcar la casilla «Unable Deep Scan» ya que de esta forma el escaneo en busca de archivos durará menos tiempo, aunque también es menos exhaustivo. En caso de que no encontráramos los archivos que buscamos volveríamos a realizar todos los pasos anteriores y marcaríamos la casilla. Por ultimo haremos clic en «Start» y esperaremos hasta que el escaneo finalice.

Listado de archivos recuperados y corruptos

Los archivos marcados con un círculo rojo indican que no han podido ser recuperados de forma correcta y están dañados. Los archivos marcados en verde sí que han podido ser recuperados de forma correcta. Marcaremos los archivos que queramos recuperar y seleccionaremos el botón «Recover». Posteriormente se abrirá una nueva ventana en la que indicaremos la carpeta dónde queremos guardar los archivos recuperados y con esto, el proceso estaría completado.

En caso que nuestro sistema operativo sea Mac OS necesitaremos utilizar una herramienta alternativa como es Wondershare Data Reovery. Esta herramienta es similar en funcionamiento a Recuva con una interfaz amigable y un asistente que nos ayudará en todo el proceso.

Conclusión

Cuando perdemos un archivo siempre es conveniente saber qué métodos podremos utilizar para poder recuperarlo, como es la búsqueda en la papelera de reciclaje o las herramientas de recuperación, pero el elemento que nunca fallará serán las copias de seguridad, así que, haz copias de seguridad de tus archivos más importantes.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI


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