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Tener el smartphone a la última en lo que a aplicaciones se refiere se ha convertido en una moda seguida por muchos usuarios, pero esta tendencia puede poner en riesgo nuestra privacidad.

En multitud de ocasiones nos sorprendemos cuan concentrado se muestran conocidos y familiares ante su Smartphone. Ante preguntas como, ¿qué estás haciendo?, su respuesta gira entorno a que se trata de la aplicación X y sorprendidos por nuestra falta de información al respecto, no son pocas las veces en las que nos someten a preguntas del tipo, ¿no la conoces? pero si la usa todo el mundo, ¡y es gratis!

Puede ocurrir que esa aplicación X, tan “de actualidad”, utilizada por un elevado número de usuarios en el mundo, en poco tiempo pasará al olvido. Incluso puede darse el caso, que ésta aplicación “haga más cosas” que las que aparentemente realiza a simple vista. ¿Alguna vez te has preguntado de qué viven los desarrolladores de estas aplicaciones que están tan de moda? Muchas no tienen publicidad, ni existe la posibilidad de hacer compras dentro de la misma. Por lo tanto, ¿cuál es su objetivo? Es en este momento donde entran en juego los permisos.

¿Qué son los permisos?

Los permisos en Android e iOS funcionan como una barrera, que entre otras cosas, controla a que información, servicios y componentes del dispositivo se permite acceder a una aplicación.

Esto evita que una aplicación pueda acceder a cualquier tipo de información o recurso del dispositivo que se haya restringido, pudiendo solo acceder a aquellos que tenga habilitados. Existe una gran variedad de permisos, desde aquellos que dan acceso al micrófono o la cámara del dispositivo hasta los que permiten administrar las llamadas o gestionar SMS. Por ejemplo, éste tipo de permisos permite interceptar un SMS, procesarlo sin informar al usuario, o proceder a un envío a otro número.

Permisos Tinder

En Android, hasta la versión 5 inclusive, en el momento que se va a instalar una nueva app, es necesario listar los permisos a los que tendrá acceso, y únicamente se podrá instalar y utilizar si se aceptan todos ellos. Desde la versión 6 en Android cuando se instala una aplicación no se listan los permisos, pero su acceso está restringido por defecto. Por lo tanto, deben ser habilitados manualmente por el usuario la primera vez que sea necesario para el uso de la app. Al igual que en Android 6 y posteriores, sucede con el sistema operativo iOS.

¿Dónde está el negocio?

Generalmente las aplicaciones solicitan permisos para usar aquellas funciones sin las cuales no podrían funcionar. Por ejemplo, una aplicación cuya finalidad es grabar audios, es comprensible que necesite acceso al micrófono y la memoria del dispositivo para poder alojar dichas grabaciones. Lo que no sería entendible es que precisase de acceso a nuestra ubicación, lista de contactos, administrar mensajes y llamadas, etc.

Esto es lo que hacen muchas aplicaciones gratuitas, recopilar información personal de los usuarios, almacenarla en servidores ubicados en cualquier parte del mundo y posteriormente utilizarla con fines publicitarios o simplemente venderla al mejor postor.

Además, en la mayoría de las ocasiones, la práctica anteriormente citada es completamente legal, ya que nosotros hemos dado permiso a la app para acceder a toda esta información en el momento que la instalamos, aceptando que ejecute sus acciones a través de los permisos que hemos concedido.

Conclusión

Para proteger nuestra privacidad al máximo, debemos evitar aquellas aplicaciones que requieren excesivos permisos para su uso, o en caso de tener la oportunidad, restringir el acceso a aquellas permisos que creemos que no son necesarios para su correcto funcionamiento.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Un año más, CyberCamp acerca la ciberseguridad a los más pequeños de la casa y sus familias. Esta vez, en León, durante cuatro días (del 1 al 4 de diciembre) podremos disfrutar de talleres, juegos y actividades. ¿Quieres saber más?

Si hay una cita con la ciberseguridad para los más pequeños en España, indiscutiblemente es CyberCamp. Además de traer conferencias, talleres técnicos y competiciones para jóvenes talentos y profesionales del sector, este evento anual organizado por INCIBE ofrece también una oportunidad para que niños, niñas y adolescentes, así como sus familias y profesores, puedan aprender también a utilizar Internet de forma segura y responsable.

Jugando a ser CyberScouts

Sabemos que a través del juego, los más pequeños aprenden y disfrutan, por eso en CyberCamp no faltan las actividades dinámicas y divertidas. En las Competiciones CyberScouts toda la familia podrá aprender y demostrar cuánto sabe sobre ciberseguridad a través de Gymkanas y aplicaciones didácticas.

Realid virtual en CyberCamp 2016

Superar las misiones del videojuego Hackers vs CyberCrooks o sumergirse en el mundo de la Realidad Virtual de la mano de nuestra mascota Botillo son sólo algunas de las aventuras que os esperan.

Teatro y música para aprender

Todos los días en CyberCamp puedes disfrutar con breves representaciones de teatro para todos los públicos, que os mostrarán algunos de los riesgos de Internet para que todos conozcamos cómo navegar con seguridad.

Y si a tus peques les gusta la música, acércate al taller Musical para aprender canciones sobre seguridad, privacidad y el uso responsable de Internet.

Teatro en CyberCamp 2016

Talleres formativos en familia

Todos, grandes y pequeños, tenemos que aprender cuáles son los riesgos que podemos encontrar en Internet, sus consecuencias y cómo afrontarlos de forma responsable. En los Talleres de CyberCamp, trabajamos entre todos para poner en práctica lo aprendido: taller de Fabricación Digital con manualidades, concurso creativo CreaComic, charlas formativas para padres e itinerarios para colegios.

 

¡Apúntate y ven a CyberCamp!

¿Te animas a unirte a la fiesta de la ciberseguridad? Te puedes apuntar GRATIS rellenando este formulario, ¡te esperamos en la carpa de Cybercamp!

Logotipo de cybercamp

Fechas: 1 al 4 de diciembre de 2016

Horario de apertura al público Carpa CyberCamp 2016: de 10:00h. a 20:00h. todos los días del evento.

Lugar: Explanada de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León de León (Avenida de los Reyes Leoneses nº 10, en León)

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Pestaña de estados de WhatsAppSeguro que ya nos hemos fijado que en la aplicación nos aparece una nueva pestaña a la derecha de los chats llamada “Estados” (si no es así, nos aparecerá en cuanto se nos actualice la aplicación). Si pinchamos en ella podremos ver los estados publicados por nuestros contactos de WhatsApp en las últimas 24 horas.

¿Qué es un estado? Sencillo: una o varias imágenes, o un vídeo cortito que compartimos como “Mi estado”, en lugar de compartirlo con una persona o un grupo en concreto, y que al hacerlo así solo estará disponible durante 24h en la pestaña de Estados (no les aparecerá en el chat que tengan con nosotros).

 

Son imágenes o vídeos disponibles durante 24h para nuestros contactos en la pestaña Estados

 

¿Quién puede ver mi estado? Todos mis contactos de WhatsApp.

Pero… ¿Entonces mi estado lo puede ver el electricista que vino la otra semana?, ¿la administradora de la comunidad de vecinos?, ¿el papá de la amiga de mi hija? Sí, por defecto los estados son públicos (si tú tienes su número y ellos tienen el tuyo). Pero tranquilidad, que lo puedes configurar para que los vea “todo el mundo menos algunas personas”, o bien “sólo algunas personas” configurando las opciones de privacidad (botón de 3 puntos suspensivos en el extremo superior derecho de la aplicación).

Ajustes de privacidad de mi estado de WhatsApp

Tenemos en agenda el número de “María” y ella tiene en su agenda nuestro número, por lo que podemos ver su estado (lo compartió hace menos de 24h). Asimismo, “María” también podrá ver el nuestro. En el menú vemos cómo podemos restringir quién puede ver nuestro estado.

 

¿Qué riesgos plantean para los menores?

A primera vista no supone una gran diferencia, ya que por defecto la propia foto de perfil ya era visible públicamente y no solo para nuestros contactos, sino para cualquier persona que agregara nuestro número de teléfono. Si esto sucediera, esa persona podría ver nuestra foto de perfil, pero no podría acceder a nuestro estado al no estar en nuestra agenda.

El mayor riesgo de los estados tiene que ver con un posible efecto de incitación a la sobreexposición pública de los menores (y sus familias), ampliando las características de red social que ya tenía WhatsApp.

Y es que WhatsApp ya era más que una herramienta de mensajería instantánea con foto de perfil, grupos, compartir imágenes y documentos, llamadas… y ahora también mensajes efímeros, estados públicos durante 24h como ya incorporó en su día Instagram siguiendo la tendencia marcada por Snapchat, dos de las redes sociales más utilizadas por menores y jóvenes.

Por lo tanto, puede ser que algunos menores (y mayores) empiecen a “cacharrear” con los estados de WhatsApp antes de haberse sumado a otras redes sociales como Snapchat o Instagram, con idénticos riesgos, exponiendo información privada (por ejemplo una foto a la puerta de casa), compartiendo imágenes íntimas (por ejemplo con poca ropa) o agregando números de personas que no tienen por qué ser amigos/as de verdad. Y todo ello amparado en una falsa sensación de seguridad, tanto por la autodestrucción de los estados (en unas horas) como por el aspecto cerrado de WhatsApp (“si solo lo ven mis contactos del móvil, ya les conozco”).

 

Compartir sólo aquello con lo que nos sintamos cómodos y que no nos pueda causar problemas

 

Así pues, aunque la aplicación nos dice quién ha visto nuestro estado, y nos permite eliminarlo en cualquier momento (sin llegar a las 24h), eso no quita que las imágenes o vídeos de nuestro estado ya hayan podido ser descargadas (por ejemplo con una simple captura de pantalla o haciéndole una foto con otro dispositivo) por las personas que lo hayan visto. De este modo, si se trata de imágenes sensibles, alguno de nuestros contactos con malas intenciones podría utilizarlas para dañarnos.

¿Quién ha visto mi estado de WhatsApp?, ¿puedo eliminarlo antes de que se cumplan las 24 horas?

Mi estado lo ha visto una persona, resulta que es “Paco”.
Si me arrepiento, lo puedo eliminar.

 

¿Qué podemos hacer en casa?

Como solemos recomendar, conviene hablar con naturalidad sobre su día a día, los amigos con los que wasapean, las cosas que hacen en línea… para poder estar al tanto del mundillo en el que se mueven, también en Internet.

Preguntarles por las nuevas opciones de WhatsApp, si ya las han probado, si nos pueden explicar cómo funcionan… dándoles confianza y valorando sus conocimientos y habilidades para dar pie a charlar sobre los posibles riesgos “¿entonces quién puede ver los estados?, en mi agenda del móvil hay gente que no conozco o que preferiría que no vieran mis fotos… ¿y en la tuya?”.

Cuidar y mantener la confianza mutua para que en caso de problemas sepan acudir a nosotros o a otro adulto de confianza (una tía, un primo, su tutora), pero nunca se queden callados.

Y por supuesto, dar ejemplo, hacer un uso responsable de nuestros estados del WhatsApp (sabemos que ellos los van a cotillear en cuanto los publiquemos) y procurar cuidar las imágenes que compartimos de nuestros hijos, no vayamos a ser nosotros quienes pongamos en riesgo su privacidad e intimidad.

Para más información sobre los estados de WhatsApp, podemos consultar la página de preguntas frecuentes de WhatsApp sobre los estados, o la información sobre cómo configurar los ajustes de privacidad en WhatsApp (que además contempla la “hora de última vez”, la “foto de perfil” y las “confirmaciones de lectura”).

 

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Actualmente Android es uno de los sistemas operativos más usado, ya que la mayor parte de los smartphones y tabletas lo utilizan. Como además estos dispositivos son los preferidos por los menores, es necesario saber qué posibilidades de configuración y protección tenemos a nuestro alcance.

Ante todo hay que tener en mente que la protección de un dispositivo no va a ser igual en caso de que lo vaya a utilizar un niño de 9-10 años que un adolescente de 14-15, se debe adaptar a su edad y necesidades. Dicho esto, Android ofrece algunas características de protección que dependen esencialmente de:

  • La edad del menor en cuestión. Obviamente determina los usos que podemos querer permitir o evitar. Lo recomendable es que los más pequeños tengan un uso limitado, llegando incluso a generar un entorno seguro que evite la conexión a internet.

  • Las preferencias de sus padres.  Una cuestión plenamente subjetiva, cada cual decidirá cómo quiere educar a sus hijos y por tanto las normas de uso de los dispositivos móviles que imponen. A pesar de esta subjetividad siempre debemos recordar que no es recomendable que los más pequeños tengan acceso totalmente libre a internet mientras que a los adolescentes tampoco podemos ponerles especiales barreras ya que por un lado les limitaríamos en exceso y por otro acabarían encontrando la forma de saltárselas.

  • La versión de Android instalada, incluyendo las modificaciones que haya podido incorporar el fabricante del dispositivo. En este aspecto existen mayores problemas, ya que muchos dispositivos no se actualizan a las nuevas versiones cuando son lanzadas, porque los fabricantes deberían adaptarlas y no lo han hecho, e incluso existen diferencias en función de si el dispositivo es una tableta o un smartphone. Además, cada fabricante puede modificar este sistema operativo, por lo que algunos modelos que sí cuentan con versiones más actuales no tienen determinadas opciones de configuración. Esto provoca que no podamos hablar de una forma de protección única para todos los dispositivos Android ya que cada modelo puede tener unas opciones diferentes.

Una vez conocidas estas características, y al margen de las protecciones que se pueden aplicar para el uso de los usuarios de cualquier edad (para más información se puede visitar la página de la OSI), podemos señalar 3 configuraciones que protegen a los menores y evitan determinados problemas:

 

1. Usuario limitado

Desde la versión 4.3 (y siempre que el fabricante no lo haya modificado) podemos establecer diferentes cuentas de usuario en los dispositivos Android, actuando uno como usuario administrador (con todas las capacidades de configuración) y los demás como usuarios limitados (solo podrán hacer lo que el administrador haya decidido de antemano). Así, podemos tener un perfil para nosotros y otros para cada menor que vaya a utilizar el dispositivo, cada uno con unas posibilidades de uso.

Para establecer estas cuentas de usuario, en la versión 4.3 de Android, es necesario entrar en “Ajustes” y posteriormente en “Usuario” para poder acceder a “Añadir usuario o perfil” y seleccionar “Perfil Restringido”. En las versiones posteriores la forma de acceso es similar, más allá de que en lugar de “Ajustes” se denomine “Configuración” o algún otro cambio menor.

 

Una vez que creemos este usuario limitado que deberá utilizar el menor, debemos configurar (desde la cuenta del adulto/administrador) las opciones posibles, desde permitir o denegar el acceso a algunas aplicaciones hasta limitar la posibilidad de hacer llamadas.

 

2. Instalar una aplicación de control parental o de “launcher” para menores

Se trata de aplicaciones que, de modo similar a la configuración de usuario limitado, establecen barreras a determinadas funcionalidades.

Los controles parentales cuentan también con un usuario administrador que establece limitaciones para los demás usuarios, pero sus funcionalidades pueden ser más amplias (restricción de usos, limitación de tiempo de utilización del dispositivo, registro de actividad para su supervisión, etc.).

Por su parte los launcher o aplicaciones de inicio establecen un entorno predefinido de forma segura para los menores. Se trata de la aplicación a través de la cual los menores podrán utilizar el dispositivo y acceder a diferentes juegos, actividades y contenidos diseñados para su edad. Suele tratarse de un entorno bastante restringido y es recomendable para los niños más pequeños, mientras que para adolescentes y preadolescentes puede resultar demasiado restrictivo.

Podemos encontrar diferentes alternativas de ambos ejemplos (tanto de pago como gratuitas) en la tienda de aplicaciones de Google.

 

3. Controles en Play Store

En caso de que lo que queramos limitar sea la instalación de aplicaciones, el acceso a determinadas películas y música, o el pago por ello, existen otras formas de control propias de la aplicación que Google utiliza para la obtención de estos contenidos (Play Store).

La más restrictiva es la configuración del control parental propio de esta app. Accediendo a las opciones de la aplicación, en la sección de “Ajustes” encontraremos una opción llamada “Controles parentales”. Activándola deberemos establecer una contraseña que será la que nos solicite cuando queramos realizar alguna de las acciones a las que pongamos limitación. Podemos centrar estas restricciones en la instalación y compra de, por separado, aplicaciones, películas y música. Las aplicaciones y películas se podrán limitar según la edad para la que están recomendadas (se pueden consultar los criterios de la categorización de las aplicaciones) mientras que la música solamente se filtrará entre las que sus editores marcan que contienen lenguaje “explícito”.

Ajustes en los dispositivos Android para menores

La otra limitación posible se refiere únicamente a los pagos y compras de contenidos o a través de las aplicaciones. También se encuentra en la sección de “Ajustes” de la app, “Pedir autenticación para realizar compras”. Al activar esta opción se nos solicitará, según la configuración que se elija, la contraseña de la cuenta vinculada a la Play Store para aprobar el pago. Obviamente, es necesario que esta contraseña solo la sepamos los adultos, no compartiéndola con los menores.

 

El mejor control parental: tú y tus consejos

Todas estas opciones suponen una limitación en el uso que los menores puedan hacer de los dispositivos, ya que las opciones técnicas solamente pueden suponer, por ahora, limitaciones. Las demás opciones se centran en facetas comunicativas y educativas, y deben llevarse a cabo por alguien, ya que no se pueden delegar en una configuración o en un programa.

Por ello, a pesar de recordar que estas opciones técnicas son útiles y están a nuestro alcance, siempre recomendamos la comunicación con los menores sobre el uso de los dispositivos para que así les podamos educar y que puedan llegar a utilizarlos de forma segura sin necesidad de ayuda por nuestra parte.

Para ello consideramos que lo más adecuado es la utilización de las TIC con los menores cuando son más pequeños, para que a medida que crecen poder darles mayor autonomía y sepan enfrentarse a las decisiones por sí mismos.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Sabemos que las tecnologías evolucionan tan rápido, que cuesta seguirles la pista. Pero cuando tenemos en casa adolescentes, nos sorprende ver cómo ellos se adaptan sin pestañear a nuevas tendencias, normas sociales y formas de divertirse.

 

Para muchos padres y madres las nuevas tecnologías hablan otro idioma

 

En la lucha por comunicarnos en familia, puede tentarnos la idea de abandonar el barco y que se entiendan entre ellos. Pero lo cierto es que hablar (o al menos chapurrear) ese “idioma” es importante a la hora de acompañarles en su aprendizaje para usar de forma adecuada Internet y evitar los riesgos que pueden encontrarse. Os mostramos el significado de algunos de los términos que más utilizan o que indican que están realizando prácticas de riesgo en Internet:

 

Su mundo de redes sociales

App: aplicación para móvil o tablet. Puede ser una red social, un juego, un bloc de notas, etc.

Blogger: utilizado para referirse a una persona que escribe un blog. De la misma manera, utilizan “muser” para un usuario de la red Musical.ly y “youtuber” para YouTube.

Challenge: término inglés que se traduce por “reto”. Son habituales en las redes sociales: reto para hacer ejercicio, reto para adelgazar, etc. Muchos son peligrosos para la salud de los menores por resultar excesivos o dañinos como por ejemplo los retos para mostrar la delgadez recogidos en esta noticia, o simplemente buscando algún hashtag relacionado en redes sociales.

Face: término informal para referirse a Facebook. De forma similar usan Insta o Ig para Instagram, Snap para Snapchat y Wa o guasap para WhatsApp.

Fake: se utiliza para hablar de un perfil de una persona o una publicación “falsa” o “artificial” como por ejemplo “es una cuenta fake de Justin Bieber” (no es la cuenta oficial del cantante, sino una imitación, parodia o club de fans), o “ese viral es un fake” (las imágenes de ese vídeo viral son falsas, están retocadas).

Followers: “seguidores” o personas que siguen un determinado perfil en una red social como por ejemplo Twitter. No siempre se trata de un listado de amigos, sino que también son usuarios desconocidos.

Hashtag: se traduce por “etiqueta” y es una palabra o expresión precedida por una almohadilla (por ejemplo #redessociales). Se utiliza en las redes a la hora de compartir una imagen o mensaje, con el objetivo de que otros usuarios puedan encontrar contenidos sobre ese tema concreto y conocer gente con los mismos intereses como por ejemplo a quien le gusta la #montaña.

Likes: del inglés, se traduce en las redes sociales por un “Me gusta” o un símbolo de corazón. Cada usuario puede decir si le gustan las imágenes o comentarios publicados por los demás. Cuantos más “likes” obtienen por una publicación, los menores consideran que tienen mayor popularidad.

LoL: tiene varias traducciones del inglés, como por ejemplo “laughing out loud”, y se utiliza como sinónimo de “partirse de risa” o, por el contrario, cuando algo les sale mal (depende del contexto).

Poser: persona que pretende sobresalir en las redes sociales, publicando imágenes o vídeos “posando” con el objetivo de ganar seguidores y “likes”. También se habla de “postureo”.

Menores utilizando redes sociales

 

Vocabulario relacionado con prácticas de riesgo en Internet

Con una simple búsqueda de cualquiera de estos términos a través del buscador (espacio marcado con una lupa) en cualquier red social podemos ver su repercusión y la facilidad para entrar en conversaciones que promueven prácticas de riesgo en Internet:

#Ana: hashtag utilizado para etiquetar imágenes o mensajes relacionados con la anorexia. Del mismo modo utilizan #mia para referirse a la bulimia. De igual forma, utilizan #proana o #promia. La etiqueta #ed también se refiere a desórdenes alimenticios, del inglés “eating disorders”, #thinspiration / #thinspo con imágenes “inspiradoras” de cuerpos extremadamente delgados (también relacionado con trastornos de la alimentación),#size0, etc.

Nudes: usado para referirse o solicitar imágenes de desnudos o con poca ropa.

#Selfharrm: hashtag utilizado para etiquetar imágenes o mensajes relacionados con conductas de autolesión, como cortes (#cutting), quemaduras o suicidio. Es habitual que los menores varíen los términos del inglés (selfharm con una sola “r” significa autolesión) para saltarse las prohibiciones de las redes sociales y evitar ser descubiertos por los adultos. Otra similar sería #svv, que en alemán significa autolesiones.

Stalker: del inglés, hace referencia a “acosador” o persona que dedica mucho tiempo a investigar el perfil de otro usuario.

Trol / Troll / Hater: persona que fomenta el odio en la red, a través de comentarios ofensivos o mensajes hirientes. También se utiliza “trolear” como la acción de provMensaje de ayuda en las redes socialesocar o molestar.

 

Estos son sólo algunos términos o “hashtags” que constituyen una señal de alerta, pero hay muchos más. Aunque parezca complicado, ninguno es imposible de descifrar, es cuestión de interesarse por aquello que los menores quieren transmitir.

En cualquier caso, no podemos ignorar esto: indica que un menor necesita ayuda. Las propias redes sociales son conscientes de estas conductas y algunas envían un mensaje de ayuda al usuario que los utiliza. Es importante que el menor cuente con todos los apoyos posibles, desde el entorno familiar pero también a nivel profesional, solicitando ayuda psicológica y seguimiento en el centro educativo o en su centro de salud. Además, contamos con los centros de seguridad de cada red social para saber cómo bloquear cualquier perfil o usuario que nos moleste o nos parezca inapropiado. 

Normalmente, esta forma de comunicarse en Internet se reproduce en otros medios, en lo que dicen o en lo que escriben. Mantener los ojos abiertos, fomentar la escucha y la comunicación es la mejor combinación para prevenir o sacar a la luz sus problemas o dificultades. Conocer su “idioma” nos permitirá acercarnos a esta parte de su día a día, que son las redes sociales, y compartir con ellos su experiencia en Internet y su forma de relacionarse.

Para terminar decir que podría haber muchos más términos en este listado, así que ¡ahora os toca a vosotros! Animaros a compartir en los comentarios las palabras que echáis en falta, seguro que el resto de padres, madres y educadores os lo agradecerán.

 

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Las pymes y autónomos están incorporando nuevas formas de trabajo, de gestión de clientes y de comunicación. Según una encuesta de Vodafone confiesan que los dispositivos que más utilizan son el PC/Mac y los smartphones. Y, aunque es cierto que la mensajería instantánea y la videoconferencia están cobrando más presencia como medios de intercambio de información, la herramienta digital por excelencia sigue siendo el correo electrónico, utilizada por un 85,6% de las pymes encuestadas en ese informe.

Las pymes y autónomos están incorporando nuevas formas de trabajo, de gestión de clientes y de comunicación. Según una encuesta de Vodafone confiesan que los dispositivos que más utilizan son el PC/Mac y los smartphones. Y, aunque es cierto que la mensajería instantánea y la videoconferencia están cobrando más presencia como medios de intercambio de información, la herramienta digital por excelencia sigue siendo el correo electrónico, utilizada por un 85,6% de las pymes encuestadas en ese informe.

El email se usa en las empresas pequeñas, y en las no tan pequeñas, de cualquier sector para comunicarse con clientes, empleados y colaboradores. Tanto si tenemos servidores y un dominio propio como si contratamos el servicio a terceros, el correo electrónico es esencial para cualquier negocio.

Los datos del CERTSI indican que las pymes sufren ataques informáticos a diario. Fuga de datos, phishing y spear-phishing e infecciones por troyanos, spyware y ransomware son algunos de los incidentes más frecuentes. Se estima que un 70% de estos ataques tiene por objetivo pymes y autónomos.

Muchos de los incidentes que sufren las pymes y autónomos tienen su origen en prácticas como el acceso a webs inseguras, la descarga de programas de sitios no oficiales y los engaños que utilizan técnicas de ingeniería social a través del correo electrónico. En este último caso, los ataques vía email, representan cerca de un 76% del total según un reciente informe de Sophos. Además se constata que los ataques por este medio están cada vez más dirigidos, utilizando cuentas y detalles personales para parecer más convincentes.

Estos ataques que utilizan el factor humano traspasan las barreras perimetrales de seguridad por lo que la concienciación y las buenas prácticas son la forma más efectiva para contrarrestarlos. En este artículo analizaremos los métodos utilizados por los delincuentes para conseguir engañarnos. En otro artículo explicaremos las recomendaciones y buenas prácticas para utilizar el email de forma segura.

¿Cómo nos engañan vía email?

Los mensajes maliciosos utilizan técnicas de ingeniería social, es decir sutiles y elaborados engaños en ocasiones personalizados, para que la persona que los recibe abra el mensaje y realice una acción como desvelar información confidencial, descargar un fichero con malware o visitar una página web.

En primer lugar intentan confundirnos para que creamos que el correo procede de alguien de confianza. Para ello crean un usuario de correo con un nombre que nos resulte familiar, por ejemplo «comercial» o «soporte» en un dominio de correo que se parece al que quieren suplantar, —si no han podido suplantarlo—, quitando o poniendo algún carácter así «incibe.es» podría ser «icibe.es». El correo «soporte@icibe.es» podría parecernos legítimo.

A esta falsa, pero parecida, dirección de confianza, la del jefe o el soporte de un proveedor por ejemplo, le añaden un asunto y un texto convincentes. El mensaje puede incluso incluir detalles personales que habrían recabado previamente, o dirigirse a nosotros por nuestro nombre. En muchas ocasiones crean situaciones de urgencia o apelan a nuestra voluntad de colaborar. También pueden incluir logotipos de la entidad suplantada. ¡Todo un montaje!

correo suplantando Movistar

 

¿Y si hacemos clic en los enlaces?

Si con lo anterior consiguen que hagamos clic en los enlaces que incorporan, esto es lo que puede pasar:

  • Estos enlaces pueden ser en realidad una web de phishing, que suplantando la de una entidad legítima, por ejemplo la Agencia Tributaria, pretenden apoderarse de nuestras credenciales de acceso. Los más comunes son los phishing bancarios.
  • También pueden llevarnos a páginas web ilegítimas, con apariencia legal, dónde descargar un software, por ejemplo con el pretexto de una actualización, que en realidad es un malware.
  • Otra modalidad consiste en incluir enlaces, en ocasiones acortados, que apuntan a un fichero malicioso, alojado en algún lugar, que se descarga al hacer clic sobre él.
  • Otro método conocido como drive-by download, consiste en dirigir a las víctimas a sitios web infectados, descargando el malware sin que ellas se aperciban aprovechando las vulnerabilidades de su navegador.

¿Descargo este adjunto?

Si el mensaje lleva un adjunto, con un aspecto legal pero que en realidad malware, estas son algunas técnicas utilizadas para engañarnos e infectarnos:

  • Utilizan ficheros de Microsoft Office, aparentemente inofensivos y con un título sugerente (factura, campaña, clientes,…), pero que contienen macros (utilizadas para automatizar tareas) que podrían descargar y ejecutar ficheros. Aunque las macros estén deshabilitadas, despliegan una ventana con convincentes instrucciones para activarlas.
  • En otros casos son ficheros ejecutables a los que han asociado iconos o extensiones de aplicaciones conocidas.

No te infectes ni des información confidencial

Si cada uno de los que utilizamos email podemos identificar cómo son estos correos y qué puede pasar si caemos en sus engaños, estaremos mejor prevenidos antes de dar información confidencial o para evitar ser infectarnos con algún tipo de malware.

Permanece atento a este blog o suscríbete pues en un próximo artículo comentaremos todas las buenas prácticas para un correo electrónico seguro.

¿Sabrías actuar ante un incidente de este tipo?

Imagina que un día descubres que has sido objeto de un ataque de ingeniería social. ¿Sabrías cómo actuar? Te retamos a hacer un simulacro en tu empresa con este juego de rol. A partir de hoy estará disponible el ejercicio para responder a un supuesto incidente de este tipo. ¿Queréis comprobar si estáis preparados?

Etiquetas:
Amenazas, Buenas prácticas, Concienciación, Protección, Proteccion puesto de trabajo

Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE


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