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Guía para empresarios con las pautas básicas de ciberseguridad para su tienda de comercio electrónico.

El comercio electrónico tiene cada vez más importancia en muchas empresas, por esta razón es conveniente introducir al empresario en las medidas de seguridad necesarias que toda tienda de comercio electrónico debe de tener.

Esta guía de ciberseguridad para comercio electrónico, una aproximación al empresario tiene como objetivo describir de forma clara y sencilla los siguientes aspectos:

  • Que es el comercio electrónico y las principales motivaciones de los ciberdelincuentes.
  • Formas de ataque usadas por los delincuentes para conseguir su objetivo.
  • Medidas de protección tanto para el personal de la empresa como para los sistemas que componen la tienda virtual.
  • Pautas sobre cómo detectar una compra fraudulenta, que hacer si se es víctima de estafa y como aumentar la confianza de los clientes.

 

Documentos asociados:
Ciberseguridad en comercio electrónico. Una guía de aproximación para el empresario

Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE

Una de las principales posibilidades que aporta internet es conocer a diferentes personas, y en esto se incluye la búsqueda de pareja. Aunque creamos que esto es sólo una cosa de adultos resulta que los adolescentes están comenzando a utilizar aplicaciones de contacto como una forma de conocer a otras personas y… ¿si son mis hijos me tengo que preocupar? ¿Qué les digo? Os contamos cómo podéis afrontar una situación de estas características.

Las aplicaciones de contacto hace ya años que están entre nosotros, pero eso no hace que dejen de ser algo novedoso para los adolescentes. Ellos están entrando en la dinámica de buscar pareja, sentirse atractivos… y, si una aplicación se lo pone más fácil, es posible que empiecen a utilizarlas.

Existen diferentes alternativas, destacando servicios generalistas, como BadooTinder Lovoo, y otros específicos, por ejemplo para colectivos LGTB como Grindr Wapa.  Además, otros servicios, como Hot or Not, que inicialmente se limitaban a “solamente” exponerse a la valoración de otros (obviamente con un gran uso por parte de adolescentes), actualmente también facilitan el contacto.

Quote Si para usar el servicio tienen que mentir sobre su edad… Mienten.

A pesar de la variedad, el funcionamiento de este tipo de servicios es bastante similar, al margen de las funcionalidades que puedan añadir en sus versiones de pago. Como inicio, el usuario debe registrarse y crear su perfil. Aquí encontramos el primer mal uso por parte de los chavales, ya que estos servicios normalmente están restringidos, en unos casos sólo son para mayores de 18 años (por ejemplo Badoo), en otros de 13 (por ejemplo Tinder) y en otros se permite el acceso a menores de 18 años, pero hasta esa edad no se podrá utilizar todas las funcionalidades o se les mantendrá separados de los mayores de edad (por ejemplo Hot or Not). Lo cierto es que a pesar de las limitaciones los menores tratan de acceder a estos servicios y aplicaciones al completo, y si para ello tienen que mentir sobre su edad… pues lo hacen.

Actualización 13/06/2016

Tinder ha actualizado sus condiciones de uso vetando a los menores de 18 años

 

Además de la edad, en estos perfiles deben incluir otra información, como por ejemplo sus gustos dónde viven, pero sobre todo una fotografía para que los demás puedan conocerles. Aquí está el segundo riesgo o mal uso que podemos encontrar, aportar cierto tipo de información. Obviamente estos datos permiten que cualquiera les pueda conocer, que es uno de los objetivos de estos servicios, conocer a otras personas y que otras personas les conozcan… Por tanto, se trata de un terreno pantanoso en el que los adolescentes no siempre saben moverse ni equilibrar entre abrir puertas a nuevas amistades a través de una especie de catálogo y proteger su privacidad.

Aplicaciones de ligoteo y menores de edad

Una vez creado ese perfil se puede pasar a buscar otras personas en función de los gustos, de la localización geográfica (por lo general no se desvela la dirección exacta, pero sí la ciudad o el barrio), pero sobre todo de la imagen. Esto incluye la posibilidad de señalar si alguien les gusta y les  parece atractivo y viceversa, que los demás opinen sobre ellos. Aquí está uno (si no el principal) de los reclamos de estos servicios para los adolescentes, los demás pueden darles su aprobación diciendo que les gustan o que les parecen atractivos. En muchos casos esto es lo único que buscan al inscribirse, someterse al juicio de otras personas con la esperanza de que el veredicto sea positivo.

Obviamente una persona adulta busca algo más que la mera aprobación de su físico (por más que esto importe), pero en el caso de los menores este elemento es el centro de la valoración en estos servicios, por lo que siempre tratan de buscar la que consideran su mejor foto y algunas veces no valoran correctamente cuál es la imagen idónea para una primera impresión ni las consecuencias que pueda conllevar ahora o en el futuro.

Finalmente, se ofrece la posibilidad de contactar con otras personas (o de que otras personas contacten con ellos). Este contacto puede ser mediante mensajes o chats, y el objetivo suele ser conocerse para decidir si se quiere quedar en persona.

 

Riesgos

Los riesgos para la seguridad en parte ya se han planteado, pero en resumen son:

  • Exposición de la privacidad e intimidad. Si los menores quieren que otra persona les conozca aportarán información personal. Además, al tratarse de servicios de contacto es posible que lleguen a aportar información especialmente íntima.

  • Prácticas de riesgo como el sexting. En el extremo de la hipervaloración de la imagen y lo físico se encuentra el sexting, el envío de imágenes de carácter sexual en las que el remitente es el protagonista de las mismas. Por supuesto se trata de una práctica de riesgo, ya que dejan en manos de otras personas imágenes que mal usadas pueden hacer mucho daño a los menores. Una posible consecuencia de alto riesgo del envío de este tipo de imágenes es su utilización para una extorsión, exigiéndose el envío de más imágenes o vídeos, e incluso el contacto físico directo, bajo la amenaza de difundir las imágenes si no se accede a ello.

  • Mal uso de esta información. El exponer esa información sensible puede llevar a un mal uso de ella por parte de otras personas. Por ejemplo, en caso de que esta información salga del entorno de confianza, o de que la persona que la recibe desee compartirla, podría dar pie a un caso de ciberbullying en el que los menores reciban burlas y acoso constante utilizándose su propia intimidad para ello.

  • Contacto con desconocidos. A pesar de que esta sea la finalidad de estos servicios y una de las grandes ventajas de internet, en el caso de los menores se debe tener mucha cautela, y en especial en servicios en los que se busca un ligoteo. Por ello, el grooming (el acercamiento de adultos a menores con intenciones de carácter sexual) es un riesgo en estos casos, siendo el mayor riesgo el del contacto en persona.

  • Conocimiento por parte de otras personas. Algo muy simple pero que no suelen tener en cuenta: si sus compañeros y otras personas que les conozcan se enteran de que tienen un perfil en este tipo de servicios pueden verse expuestos socialmente. 

 

Prevención de problemas

La prevención, como siempre, se debe basar en la comunicación y educación previas para evitar que utilicen estos servicios sin estar preparados.

  • Mantener la calma. Si descubrimos que utilizan este tipo de aplicaciones no debemos olvidar que ya lo están haciendo, y puede que hagamos lo que hagamos sigan utilizándolas. Así que da igual lo que nos podamos escandalizar, eso no arreglará nada y solamente podrá terminar de romper cualquier puente de comunicación que queramos tender para que, en caso de problemas, puedan acudir a nosotros. Esto mismo es aplicable a los casos en que el menor nos diga que ha tenido un problema pese a que le recomendamos que no usase esos servicios (los “ya te lo dije” pocas veces han solucionado nada).

    Además, como ya se ha dicho antes, que un adolescente utilice este tipo de servicios no tiene por qué implicar que realmente busque pareja, ni tampoco que esté manteniendo relaciones sexuales. Puede que únicamente busque conocer a otras personas o recibir la aprobación de sus iguales para sentirse atractivo y reafirmar su identidad sexual. Calma y comunicación.

  • Valorar la necesidad. Al margen de que nosotros debamos interiorizar el pánico o la ira, en primer lugar debemos inculcarles un espíritu crítico que les lleve a sopesar si realmente quieren utilizar estos servicios. Con tranquilidad y sin menospreciar su opinión, podemos plantearles nuestra visión de estos servicios y su utilidad. Simplemente consiguiendo que reflexionen sobre ello seriamente ya habremos dado un paso adelante.

  • Respeto a la privacidad e intimidad. Por otro lado, también debemos tratar de que interioricen y pongan en valor la importancia de la privacidad y mantener su intimidad a salvo. Si quieren contactar con otras personas deberán saber qué información pueden y no pueden compartir con facilidad.

  • No bajar la guardia al conocer a otras personas. El objetivo final de estos servicios es conocer a otras personas, pero debemos evitar que lleguen a tener una confianza total con personas a las que conocen de chatear 4 veces (algo bastante habitual entre adolescentes). Debemos recordarles que en internet es muy fácil hacerse pasar por otra persona, por lo que deben mantener la cautela.

  • No acudir a citas a solas. Es algo muy importante, si quieren conocer en persona a alguien con quien sólo han hablado por internet deben tener muy claro que no pueden acudir solos bajo ningún concepto. Está claro que será muy difícil que nos quieran como acompañantes el día que quieran conocer a un ligue de internet, pero siempre pueden acudir con amigos, hermanos, primos… otras personas que les aporten seguridad y no les incomoden tanto como haríamos sus padres. En cualquier caso, siempre deberían acudir a estos encuentros en lugares públicos y frecuentados para evitar posibles problemas.

  • Evitar a toda costa el sexting y no acceder jamás a chantajes. Debemos hacer especial hincapié en el importante riesgo que supone el envío de imágenes de carácter sexual de ellos mismos. A su vez, deben tener muy claro que hayan hecho lo que hayan hecho nunca, bajo ningún concepto, deben acceder a un chantaje que les lleve a hacer algo con lo que no estén a gusto. Ante esos problemas necesitan saber que nos tienen ahí y que pueden acudir a nosotros sin ningún inconveniente (y volvemos al primer punto, mantener la calma contra viento y marea).  

Mantener la calma ante problemas en Internet

 

Reacción ante problemas

Tanto con estas aplicaciones como con cualquier otra, siempre es posible que se plantee algún problema. Ante cualquier incidente que surja es necesario recordar mantener la calma y remarcar nuestro apoyo, estamos ahí para ayudarles, no para culparles. Ya habrá tiempo de plantear las causas y evitar que vuelva a ocurrir.

En cuanto a la respuesta a incidentes por parte de los proveedores de servicio, como su objetivo es el contacto con otras personas no suelen tolerar bajo ningún concepto que ese contacto resulte ofensivo o desagradable para los usuarios. Si no fuera así, podrían quedarse sin usuarios, y por ello cuentan con diferentes mecanismos de denuncia o reporte de malas conductas.

Así, en caso de que un usuario se comporte de un modo molesto con otro usuario, éste siempre podrá bloquearle, denunciar el mensaje como inapropiado y ponerse en contacto con el proveedor de servicio mediante otras vías como el email.

En caso de que la información compartida a través de estas plataformas se utilice de forma nociva en otros servicios, será ante estos segundos proveedores ante quienes se deberá denunciar. Pero esto no debe hacer olvidar que los servicios de contacto podrían tener capacidad de actuación si podemos orientarles sobre qué usuarios han podido filtrar esta información.

Como siempre, en caso de que el incidente revista especial importancia o consideremos que se está cometiendo algún delito podemos acudir tanto a la Policía como la Guardia Civil o a otras policías autonómicas. Además, si los menores necesitan ayuda se puede acudir a profesionales como psicólogos y trabajadores sociales.

BadooConsejos de seguridad y Denuncia
TinderConsejos de seguridad (en inglés)
LovooConsejos de seguridad y Denuncia
GrindrDenuncia (en inglés)
WapaNormas y Privacidad (ambas en inglés)
Hot or NotConsejos de seguridad y Denuncia

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

El número creciente de brechas de seguridad y fugas de datos en las empresas está haciendo que se deteriore la confianza de clientes y usuarios. Los afectados, no sin razón, echan la culpa a las empresas y organizaciones que pierden o se dejan robar sus datos. Es un hecho que este tipo de incidentes afecta muy negativamente a la reputación de las empresas. Pero, ¿somos conscientes de nuestra parte de culpa?

El número creciente de brechas de seguridad y fugas de datos en las empresas está haciendo que se deteriore la confianza de clientes y usuarios. Los afectados, no sin razón, echan la culpa a las empresas y organizaciones que pierden o se dejan robar sus datos.  Es un hecho que este tipo de incidentes afecta muy negativamente a la reputación de las empresas. Pero, ¿somos conscientes de nuestra parte de culpa?

Brechas de datos: un problema serio

En este gráfico de informationisbeautiful.net podemos observar cómo ha crecido este fenómeno y el número de registros o su criticidad afectados en cada brecha. Entre ellas, se encuentran empresas de todo tamaño y condición.

En este índice breachlevelIndex.com de Gemalto podemos ver los registros personales o sensibles perdidos o robados desde 2013 que ascienden en el momento de redactar este artículo a:

 

Solo de España, hay 11.154.702 registros, una cifra nada despreciable. Entre ellos tarjetas de crédito y otros datos financieros y de salud de clientes, los más sensibles. Aunque estos son sólo la punta del iceberg. La mayoría de los casos no salen a la luz porque no se denuncian.  Según estos datos las brechas más frecuentes tienen que ver con robo de identidades y son causadas por ciberdelincuentes externos.

Un dato preocupante es que sólo un 4% de las brechas de datos eran seguras por estar convenientemente cifrados los datos perdidos. El resto están ya en el mercado negro y son susceptibles de ser utilizadas para realizar otros ataques.

¿Qué piensan los clientes?

Gemalto ha realizado una encuesta a nivel global preguntado a los usuarios. Estos son algunos de los resultados:

  • En un 69% responden que las empresas son las responsables de proteger los datos personales que les confían. Además los tribunales empiezan a dar la razón a los usuarios afectados o estafados como en esta reciente sentencia.
  • En un 75% responden que las empresas no se toman en serio la protección y  seguridad de sus datos personales.
  • En un 65% no volverían a ser clientes o hacer negocio con una empresa que haya perdido sus datos.
  • En un 49% tomarían acciones legales contra las empresas que pierdan sus datos. En la AEPD se pueden consultar las resoluciones a los procedimientos sancionadores más destacados.

La confianza «vende»

Lo sabemos: la confianza es esencial en la construcción de relaciones entre empresas y entre estas y sus clientes. Perder los datos de clientes, colaboradores o socios comerciales no tiene precisamente un impacto positivo en su confianza, en su lealtad o en cómo perciben la seriedad con que nos tomamos la seguridad de sus datos personales y financieros. Nuestros clientes son también víctimas de nuestro descuido o de no proveerles de las medidas de seguridad necesarias y podrían plantearse no volver a hacer negocios con nosotros.

Está claro que los usuarios, a pesar de no ser del todo sensatos en su uso de la tecnología, están cada vez más concienciados y empiezan a preferir hacer negocios con las empresas que les ofrezcan mayor seguridad. Según la misma encuesta los usuarios temen ser víctimas de una fuga de datos en las empresas con las que hacen negocios. También eligen en un 25% los sitios web que para sus transacciones requieren doble factor de autenticación.

¿Qué esperan los clientes?

Las brechas de datos son un riesgo que no nos podemos permitir. Tanto si los datos de nuestros clientes terminan en el mercado negro como si aparecen en la basura, el daño a nuestra imagen y reputación será considerable y no podemos permitirnos que suceda. Estas son algunas de las consideraciones que tenemos que tener hacia ellos:

  • Cuando nos proporcionen sus datos personales vamos a cumplir la ley y tomarnos en serio su privacidad y sus derechos si contratan nuestros servicios o compran nuestros productos.
  • Si ofrecemos un servicio web al que hay que loguearse, cifraremos los datos de acceso que tengamos que almacenar y ofreceremos comunicaciones y transacciones seguras.

Si quieres profundizar en este tema revisa el apartado Protege a tus clientes y el documento: Cómo gestionar una fuga de información: una guía de aproximación al empresario. Recuerda: la confianza de nuestros clientes no tiene precio.

Etiquetas:
Buenas prácticas, Cumplimiento legal, Empresa, Identidad online, Proteccion clientes, Web

Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE

Para un adolescente, descubrir que hay un perfil falso en una red social con su nombre o su imagen puede convertirse en una pesadilla. Ellos saben lo que conlleva: rumores, burlas, mensajes humillantes en su nombre, ciberacoso… Los adultos aún pensamos que estas cosas solo pasan en las películas. O puede que ni siquiera hayamos oído hablar de ello.

Un menor puede suplantar la identidad de otro al hacerse pasar por él en Internet, ya sea en una página web, un foro de debate o creando un perfil falso en una red social. También accediendo a una red social o comunidad con los datos de acceso de otro menor: conseguir o adivinar su contraseña puede ser muy sencillo, e incluso pueden haberle cogido el móvil desbloqueado en un descuido.

 

Un menor puede suplantar la identidad de otro al hacerse pasar por él en Internet

 

Es cierto que Internet ofrece la posibilidad de interactuar con otras personas de forma aparentemente “anónima”, es decir, con un seudónimo. Sin embargo, en el caso de utilizar un nombre e imagen real, resulta complejo verificar que nosotros somos verdaderamente quienes decimos ser. De este modo, otra persona puede utilizar nuestro nombre o una fotografía y actuar en Internet con nuestra identidad.

 

La suplantación es algo muy técnico, no lo puede hacer cualquiera… ¿o sí?

Imagina que escoges una imagen de tu hijo o hija (podría ser una que te haya mandado por WhatsApp, por ejemplo), entras en la red social que prefieras e intentas crear un nuevo perfil con su nombre real y su imagen.

¿Te parece complicado?, ¿crees que conlleva mucho tiempo?, ¿van a comprobar que realmente eres esa persona? En el mejor de los casos, te habrían solicitado su fecha de nacimiento, un teléfono o correo electrónico (que puede ser el tuyo o uno creado expresamente para este fin).

Menores creando un perfil falso en una red social

Después de este sencillo experimento, podemos deducir que un adulto puede suplantar a un menor sin mucha dificultad, aunque en este artículo nos centraremos en los casos que implican exclusivamente a menores. Y es que basta con tener una foto del menor para suplantarle, y con la cantidad de imágenes que un menor publica en Internet hoy en día, esto no es un impedimento. De esta conclusión deriva otra: un menor también es capaz de realizar esta operación fácilmente en cuestión de minutos. Ellos saben desenvolverse en las redes sociales como peces en el agua. Por ello, tenemos que ser conscientes de que es un riesgo real, que puede afectar a cualquier chaval, y que cualquier menor puede llevar a cabo.

 

Son capaces de crear un perfil falso fácilmente en cuestión de minutos

 

La pregunta que ronda en la cabeza de los padres y madres es por qué, por qué lo hacen. Los menores que utilizan estos perfiles falsos en redes sociales o en otros espacios de Internet suelen hacerlo para burlarse o humillar a un compañero, con comentarios o imágenes creadas expresamente para eso. También como venganza después de una discusión con el grupo de amigos o una ruptura, desvelando información o fotografías privadas que antes se pueden haber compartido en confianza.

 

Las consecuencias directas para los menores

Para el menor suplantado, el hecho de que creen un perfil con su nombre y lo utilicen de forma malintencionada puede acarrear malentendidos con aquellos amigos o compañeros que lo confundan con su verdadera identidad. Esto puede desembocar en discusiones, pérdida de amistades, humillación, acoso tradicional y/o ciberacoso, así como deterioro de su reputación, tanto en la vida real como en su imagen online. Las consecuencias pueden alargarse en el tiempo, a pesar de que el perfil falso se elimine, y en el caso de que se haya expuesto información íntima, el daño a su privacidad puede llegar a ser permanente.

Menores burlándose de un compañero en las redes sociales

Al otro lado de ese perfil falso, están los menores que han llevado a cabo la suplantación. Lo que muchos de ellos no imaginan cuando empiezan este tipo de “bromas” es que los cuerpos de seguridad son capaces de localizar, identificar y detener al autor.

El resultado puede variar dependiendo del daño causado, pudiendo imputar al menor un delito de usurpación del estado civil, tipificado en el artículo 401 del Código Penal, que puede acarrear desde una amonestación a medidas socioeducativas o internamiento.

 

Hablamos de consecuencias graves y delitos penales: no es ninguna “broma”

 

Además, puede darse un delito de falsedad en documento mercantil (art. 392 del Código Penal), lesión de privacidad (como una forma de descubrimiento y revelación de secretos según el art. 197 del Código Penal) o un delito de «daños a redes, soportes o sistemas informáticos» (art. 264 del Código Penal), si para acceder a la cuenta o perfil de la víctima se ha provocado daños a sistemas informáticos para conseguir sus datos de acceso. En conclusión, hablamos de consecuencias graves y delitos penales: no es ninguna “broma”.

 

¿Cómo evitar que se hagan pasar por ellos en Internet?

La prevención no pasa necesariamente por prohibir el acceso a las redes sociales o a otros espacios comunitarios en Internet. Lo cierto es que aunque no accedan a Internet ni a las redes sociales, eso no evita que cualquiera pueda suplantarles: el riesgo está ahí. Por lo tanto, se trata más bien de “ponérselo difícil” a aquellos que puedan querer suplantar su perfil.

Adolescente preocupada por la suplantación de identidad en las redes sociales

Por lo tanto, se trata más bien de “ponérselo difícil” a aquellos que puedan querer suplantar su perfil:

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Ya han pasado las rebajas y vuelve la temporada alta. Se acerca un periodo de vacaciones, ocio, desplazamientos y compras. Los clientes están preparados para encontrar lo más «bueno, bonito y barato» que hay en la web. Ahora están algo más preocupados por su privacidad y seguridad: se han vuelto muy exigentes. Han llegado a nuestra tienda online. ¿Se van a quedar a comprar o van a salir espantados? ¿Repetirán?

Ya han pasado las rebajas y vuelve la temporada alta. Se acerca un periodo de vacaciones, ocio, desplazamientos y compras. Los clientes están preparados para encontrar lo más «bueno, bonito y barato» que hay en la web. Ahora están algo más preocupados por su privacidad y seguridad: se han vuelto muy exigentes. Han llegado a nuestra tienda online. ¿Se van a quedar a comprar o van a salir espantados? ¿Repetirán?

El marketing ha hecho su función, a nuestra tienda llegan los clientes. Si les ofrece confianza seguirán visitándola y, si encuentran lo deseado, comprarán.

Seguro que te has esmerado para tener una tienda con una imagen atractiva, moderna y cuidada. Sin duda tus productos o servicios estarán bien retratados. No has escatimado en detalles, color, tipografía, mensajes, etc. La ocasión lo merece, puedes poner todo tu porfolio a un clic de tus clientes. Ya tienes un punto.

Los navegantes están aprendiendo a comprar online a buen ritmo. Ya saben identificar las tiendas confiables, esas que tienen a la vista el aviso legal, la política de cookies y las condiciones contratación. Si la tuya es una de ellas apúntate otro tanto.

El responsable técnico de tu empresa ha revisado el Checklist de seguridad web y dice que está todo bien, tanto si tienes servidores propios como si no, e incluso si utilizas un Marketplace. Con esto te estarás evitando muchos problemas, como que tu página aloje malware e infecte a tus posibles clientes o que se encuentren que no pueden acceder porque el navegador les dice que no es segura, no está operativa o algún gracioso te la ha cambiado por completo. Estás ganando puntos de forma acelerada.

Además tu pasarela de pago es segura, ofrece canales cifrados (https) para las transacciones. Has verificado que cumple PCI-DSS y tu página no recoge datos de las cuentas o tarjetas de los clientes. Anótate otro tanto.

En esta infografía puedes ver todo lo que atrae y ahuyenta a los clientes de hoy en día:

VENTA SEGURA ONLINE   ¿Qué ahuyenta a los compradores?   Una imagen descuidada, desactualizada o vulgar.   Si no está disponible la política de privacidad ni las condiciones de contratación.   Si al entrar en la página aparece un mensaje de que ha sufrido un phishing.  Si la tienda no está operativa.  Cuando al entrar en la tienda ven un mensaje reivindicativo.  Si reciben spam desde esa tienda.   Cuando les llega un whatsapp o email que parece de una tienda pero es una estafa.   Si van a pagar o a dar sus datos y ven que no ofrecen canales cifrados.   ¿Qué atrae a los compradores?   Una tienda con imagen cuidada y moderna, y contenidos actualizados.   La transparencia: en el pie se pueden consultar la política de privacidad y condiciones de contratación.   Sitios que cuando son atacados restauran su backup enseguida.   Tiendas que garantizan su disponibilidad y seguridad con sellos y auditorías.   Sitios difíciles de hackear porque la autenticación se hace con contraseñas fuertes.   Páginas sin infecciones porque el software de está actualizado.   Marcas que cuidan y vigilan su imagen en todos los medios.   Que cuando van a dar sus datos o pagar ven que el canal está cifrado.

 

Ya sabes, en Internet si no ofreces confianza desaparecerás, es la ley de supervivencia en el comercio online.

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Area de informática, Cumplimiento legal, Empresa, Infografía, Proteccion clientes, Web

Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE

Somos conscientes de que los teléfonos móviles ya constituyen una parte indiscutible de nuestro día a día. Y, por si aún cabía alguna duda… también les sucede lo mismo a nuestros alumnos y alumnas. Lo que sí es discutible es qué hacemos con estos dispositivos durante el horario escolar.

En cualquier centro escolar antes o después se plantea la cuestión de qué hacer con los dispositivos móviles que poco a poco invaden las clases. Es fácil ver cómo según van aumentando la edad y los cursos, el número de móviles se incrementa, y lo cierto es que el 93,9% de los y las adolescentes de 15 años ya disponían de teléfono móvil a principios de 2016 (ver la nota de prensa del INE).

Unos años atrás, esta incursión de tecnología en las mochilas de los estudiantes supuso un verdadero quebradero de cabeza para el profesorado, cuando la única opción posible se limitaba a prohibir el móvil en horario escolar. Ahora, toca plantearse nuevas perspectivas respecto a estos dispositivos: ¿podemos utilizarlos en el aula con un fin educativo?

 

Móviles para educar

Es habitual que un centro escolar decida no permitir el uso de teléfonos móviles en el aula o incluso prohibir su exposición en todas las instalaciones del centro. En estos casos, la norma suele ser mantener el aparato apagado y guardado hasta que finalice la jornada escolar.

No obstante, también empiezan a surgir propuestas innovadoras para incorporar los móviles en la clase. Estas experiencias aseguran que es posible usar los smartphones para trabajar en el aula cualquier asignatura de forma dinámica y atractiva para el alumnado. La idea es aprovechar esta herramienta con la que los alumnos y alumnas ya están familiarizados, de modo que pueda servir para enriquecer el proceso de aprendizaje.

Hay una gran variedad de aplicaciones móviles apropiadas para un uso educativo

Para el profesorado, el factor clave es la variedad que puede ofrecer un dispositivo móvil: existen multitud de aplicaciones educativas para aprender desde un idioma, literatura, ciencias sociales o música. Además, podemos aprovechar para educar en el buen uso de las nuevas tecnologías por parte de los menores, fomentar su responsabilidad en Internet y promover buenas prácticas al utilizar el teléfono móvil.

 

Hablemos de los riesgos y cómo prevenirlos

Si nos planteamos el uso de los dispositivos móviles en el aula o en el centro, de igual forma debemos pensar en prevenir ciertos riesgos o conflictos. Ante todo, es esencial definir qué dispositivos vamos a utilizar: si el centro los va a proporcionar o si cada alumno/a utilizará el suyo propio. En este segundo supuesto, hay que valorar su disponibilidad y diversidad (puede haber alumnos que no dispongan de móvil, o que haya diferencias en cuanto a modelos y prestaciones).

Para conseguir que este uso sea exclusivamente educativo y productivo, y no una pérdida de tiempo, debemos establecer unas normas que especifiquen cuando vamos a usar los móviles y con qué fin. No se trata de permitir que continúen con sus redes sociales en mitad de una clase, si no de enfocar una actividad concreta apoyándonos en la tecnología que está a nuestro alcance. Todos, tanto alumnos como profesores, tenemos que tener claras ciertas pautas de seguridad en Internet, habilitar un procedimiento de uso y fomentar una protección técnica adecuada (antivirus, control o filtro de contenidos, buscador infantil, etc.). También será necesario poner a su disposición la conexión wifi del centro, proceso que debemos realizar con precauciones.

A la hora de plantear una actividad educativa con dispositivos móviles, podemos apoyarnos en iniciativas como las del Colegio José Arnauda de Alcoy, que desarrolló una experiencia en el aula con alumnos de 6º de Primaria, o en la guía de Edutopia Dispositivos móviles para el aprendizaje: lo qué usted necesita saber, dónde nos proponen algunos consejos para comenzar nuestro proyecto.

Trabajando con móviles en el aula

Es fundamental que tanto las aplicaciones como las medidas de control y filtros sean adecuadas y razonables, dependiendo de la edad y madurez de los menores. De este modo, trataremos de evitar el pasotismo o la pérdida de atención, intentando que esta herramienta suponga un elemento motivador para el aprendizaje en el aula.

Por último, no podemos olvidar que la inseguridad a la hora de utilizar el móvil en el entorno educativo también tiene otros factores. Estos dispositivos pueden ser utilizados por el alumnado de forma inadecuada, causando o participando en conflictos de ciberacoso, sextorsión o problemas de privacidad entre ellos, e incluso grabando indebidamente a sus profesores en clase. A este respecto, la promoción de un uso adecuado de las nuevas tecnologías y el fomento de las habilidades sociales de los menores es transcendental para formar su responsabilidad y capacidad crítica.

 

Pero… ¿puedo requisar un móvil a un alumno?

La decisión de confiscar el teléfono a un alumno o alumna por utilizarlo en el aula o centro sin permiso es, nuevamente, un aspecto que como equipo educativo debemos anticipar y valorar. Habrá momentos en los que los menores se salten las normas, y es mejor definir con antelación cuál será nuestra estrategia en estos casos, para evitar que llegado el momento nos asalten las dudas.

¿Se puede requisar un móvil a un alumno/a?

Esta situación debe constar en la normativa interna del centro respecto a las pertenencias del alumnado (que tanto los menores como sus familias deben conocer) y establecer, en su caso, un procedimiento seguro para el requisado. Para ello, fijaremos las circunstancias en las que se confiscará un dispositivo. Además, no debemos olvidar que cada teléfono contiene mucha información y datos personales sensibles que debemos salvaguardar (y a los que nadie puede tener acceso sin consentimiento), por lo que es aconsejable pedir al menor que apague el móvil antes de entregarlo y protegerlo a lo largo del proceso, acordando dónde se guardará y cómo se podrá recuperar.

 

Sí o no, pero seamos consecuentes

La decisión de utilizar o no los móviles en el espacio educativo depende, como ya hemos comentado, de cada centro. Independientemente de qué decidamos hacer respecto a esta cuestión, hay algunos aspectos comunes a ambas perspectivas.

Por un lado, es imprescindible establecer unas pautas claras que deriven de nuestra decisión respecto al uso de los dispositivos móviles, al mismo tiempo que trasladamos esa información tanto al alumnado, como a sus familias, docentes y resto de la comunidad escolar. Debe quedar claro en qué espacios se permite su uso y bajo qué circunstancias.

Por otro lado, no debemos olvidar la importancia de dar ejemplo. En este sentido, si permitimos su uso dentro del centro o en el aula con un propósito educativo, es nuestra responsabilidad ser constantes y no hacer excepciones. Esto nos incluye a nosotros, el profesorado. De igual forma, si decidimos que no se permite el uso del móvil en el centro, lo coherente es que nadie lo utice, tampoco el equipo educativo.

 

¿Y tú qué opinas?, ¿permitís el uso de los móviles en vuestro centro?, ¿habéis desarrollado alguna experiencia educativa con los móviles de vuestros alumnos?, ¿habéis tenido algún problema con ellos? ¡Vuestras experiencias y opiniones son muy valiosas para la comunidad educativa!

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI


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