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Como madres y padres, la unión entre ciberacoso y redes sociales nos produce cierto respeto. Pero, ¿y si os decimos que también pueden utilizarse para frenar una situación de acoso y luchar contra el ciberbullying? Ya que nos encontramos en la semana antibullying, os damos algunas ideas sobre cómo aprovechar estos servicios desde sus centros de seguridad.

Si hablamos de ciberacoso o ciberbullying, las redes sociales a menudo están consideradas como parte del problema. Hacen que estos casos, en sí mismos complicados, se vuelvan más complejos al entrar en juego cuestiones como el anonimato, la viralidad o la suplantación de identidad.

Hemos hablado en multitud de ocasiones de cómo las redes sociales han marcado un antes y un después para el acoso escolar. Sin embargo, estos servicios también son conscientes de que no siempre son utilizados con buenas intenciones, por eso incluyen una serie de funciones y herramientas para actuar frente a una situación de acoso.

Infografía sobre ciberacoso en redes sociales

 

Os resumimos brevemente qué nos pueden ofrecer los centros de seguridad de las redes sociales más utilizadas por adolescentes (y adultos). No sólo os animamos a acudir a ellos en caso de necesitar ayuda, si no también para aprender y prevenir el acoso, fomentando un uso adecuado de las redes en Internet.

Facebook

Centro de seguridad de Facebook

Centro se seguridad de Facebook

 

Facebook ha actualizado este espacio recientemente, incluyendo un “Centro de prevención del bullying”. Podemos aprender cómo actuar si eres víctima de acoso, si conoces algún amigo que lo esté sufriendo o incluso si te arrepientes de haber acosado a alguien. También tiene recursos para familias y educadores, y explica cómo bloquear contactos que resulten molestos. 

Twitter

Centro de seguridad de Twitter

Centro de seguridad de Twitter

 

En el centro de seguridad de Twitter, encontramos consejos sobre cómo utilizar la red de forma segura, responsable y respetuosa. No podemos olvidar que Twitter está orientada a la exposición pública, es decir, por defecto todo lo que se tuitea puede verse desde cualquier dispositivo con conexión a Internet y sin necesidad de ser usuario registrado. A pesar de ello, sigue existiendo la opción de bloquear o silenciar una cuenta, o denunciar un contenido.

Instagram

Centro de seguridad de Instagram

Centro de seguridad de Instagram

 

La red social preferida por los más jóvenes tiene un centro de seguridad menos visual, pero igualmente útil. Expone de forma simple qué hacer para reportar una cuenta que se está utilizando exclusivamente para acosar a alguien, o si la finalidad de una foto o de un comentario es ofender a otro usuario. Además, ofrece consejos sobre conductas que nos deben llamar la atención en los perfiles de amigos o familiares, como imágenes con ideas sobre trastornos de alimentación, autolesión o suicidio.

YouTube

Centro de seguridad de YouTube

Centro de seguridad de YouTube

 

El espacio dedicado a la seguridad en YouTube es muy completo, dadas las características de esta plataforma, y las posibilidades que ofrece. Al hablar de ciberacoso, explican qué tipos de acoso pueden darse en YouTube y sugerencias para hacerle frente: borrar comentarios ofensivos o bloquear usuarios, así como informar sobre contenidos malintencionados.

Snapchat

Centro de seguridad de Snapchat

Centro de seguridad de Snapchat

 

El espacio de seguridad de Snapchat indica unos breves consejos para bloquear un usuario que nos intimide o acose, y cómo debemos notificarlo al servicio. Además, propone varios recursos (en inglés) como guías, noticias y estudios para hacer un buen uso de esta red social adorada por los adolescentes.

Todos debemos conocer estas funciones y aprender a utilizar las redes sociales con responsabilidad: madres, padres, educadores y menores tenemos un papel decisivo para frenar el ciberacoso. No sólo víctimas y acosadores, sino también los observadores de esta problemática, que somos todos, podemos (y debemos) implicarnos. 

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

En la era digital en la que nos hallamos inmersos, donde todos nuestros dispositivos se encuentran interconectados, y guardamos gran parte de nuestra información personal y confidencial en ellos o en servicios dela Red, es imprescindible contar con contraseñas robustas que impidan a cualquiera acceder a dichos datos.

Desde hace varios años, el primer jueves de mayo se celebra el Día Mundial de las Contraseñas, que pretende concienciar al usuario sobre su importancia, ya que son la llave de entrada hacia nuestra información personal.

En multitud de ocasiones podemos comprobar que usuarios de diferentes tipos de dispositivos tienen bastantes dificultades a la hora de establecer contraseñas seguras y robustas. Motivados por no olvidarse de las mismas o por simple pereza, establecen contraseñas débiles tipo “123abc”, “qwerty”, “fecha_nacimiento”, “admin”, etc. que son el sueño de todo ciberdelincuente, ya que les permiten de manera relativamente sencilla acceder a servicios privados de usuarios: redes sociales, correo electrónico, servicios en la nube, etc.

En otras ocasiones tendemos a la reutilización de contraseñas, lo que implica que si un ciberdelincuente se hace con la de un determinado servicio por ser débil, por estar escrita en algún post-it, porque el servicio ha sufrido alguna intrusión en sus sistemas y han conseguido robar los datos de acceso de los usuarios, o por cualquier otro motivo, conseguirá acceder al resto de los servicios.

En este Día Mundial de las Contraseñas, desde la OSI os queremos dar unos consejos prácticos para gestionar las contraseñas de manera segura y responsable que os ayudarán a proteger vuestra privacidad y la integridad de los datos sensibles que se albergan detrás de cada servicio o dispositivo:

  1. Utiliza contraseñas robustas. Para ello, deberán estar formadas por al menos 8 caracteres: mayúsculas, minúsculas, números, caracteres especiales. Además, para recordarlas con mayor facilidad, puedes hacer uso de reglas mnemotécnicas.

  2. Evita utilizar las mismas contraseñas para acceder a varios dispositivos o servicios. Si la de uno se ve comprometida, lo estarán el resto.
  3. Algunas contraseñas no debes utilizarlas. Es fundamental no relacionar el nombre de usuario con la contraseña y no utilizar fechas de nacimiento o significativas. Son prácticas que debemos evitar si queremos que no sean descubiertas con facilidad.
  4. No compartas contraseñas. Si lo haces, dejará de ser secreta y esa es la principal característica de una contraseña. Además, estarás concediendo acceso a otras personas a tu privacidad y datos sensibles.
  5. No la dejes apuntada a la vista de cualquiera. No se lo pongas tan fácil a los fisgones y ciberdelincuentes.
  6. Sé precavido con las preguntas de seguridad. Si utilizas este mecanismo para la recuperación de contraseñas, asegúrate que solo tú conoces las respuestas.
  7. Modifica las contraseñas periódicamente y mantente al día suscribiéndote a los boletines de la OSI. Si ocurre algún incidente de ciberseguridad con alguno de los servicios que utilizas, estarás informado.
  8. Utiliza gestores de contraseñas. Si te cuesta memorizar las contraseñas o utilizas muchos servicios, apóyate en este tipo de programas. Son muy útiles y sencillos de manejar.
  9. No abuses de contraseñas almacenadas en el navegador. Si compartes el dispositivo con otras personas, no es una práctica segura.

Pero por si acaso tuviéramos dudas sobre la robustez de nuestra contraseña, existen una serie de mecanismos que nos ayudarán a aumentar la protección de nuestros servicios o dispositivos, como son las siguientes:

  1. Verificación en dos pasos. También conocido como doble factor de autenticación (2FA), se trata de una técnica que añade una capa de seguridad extra y que impide que alguien sin una autorización expresa acceda a la cuenta o servicio que cuente con esta funcionalidad. Cuando utilizamos este tipo de verificación, además de la contraseña será necesario un código único para poder acceder al servicio. Este código suele enviarse al teléfono móvil del usuario a través de un SMS, lo que hace muy difícil que un ciberdelincuente pueda acceder a la dupla password + código.

Ficha 03 guía de privacidad de la osi.

  1. Utilización de llaves de seguridad. Este sistema está basado en el uso de una llave USB en el momento de iniciar sesión, de tal manera que al acceder a nuestra cuenta, además de las credenciales el sistema te pedirá que introduzcas dicha llave, por lo que únicamente estando en posesión de la misma, se tendrá acceso.

Si no hemos sido precavidos y tenemos sospecha que alguien está haciendo uso fraudulento de nuestros credenciales:

  1. Deberemos cambiarla inmediatamente, y contactar con los administradores del servicio en cuestión a través de los mecanismos que faciliten para tal fin para notificar la problemática.
  2. Avisar al banco inmediatamente si hemos sido víctimas de algún fraude de tipo phishing que afecte a nuestras credenciales de acceso al servicio de banca online.
  3. Si el problema no se resuelve, denunciar el hecho ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE).

Las contraseñas son las llaves que dan acceso a nuestros servicios e información personal y confidencial, por lo que si alguien las consigue puede comprometernos. Por ello, en el Día Mundial de las Contraseñas consideramos que es necesario concienciarse haciendo uso de buenas prácticas para evitar riesgos.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

Han pasado unos meses desde que empezó el año y terminó el descanso navideño con su particular vorágine familiar y comercial. Como otros años, este también nos hicimos un montón de buenos propósitos, embriagados por el espíritu de renovación del año nuevo.
Estas buenas intenciones en la mayoría de los casos se quedan precisamente en eso, en «intenciones». Seguro que teníamos pensado e incluso habíamos imaginado como extender el negocio a otros mercados, fidelizar más clientes y además mejorar nuestra ciberseguridad. Pero, de todos ellos, ¿cuántos hemos llevado a cabo?
Ahora que estamos más sobrios, hagamos la prueba con uno de ellos: ¿hemos hecho algo por mejorar la ciberseguridad de la empresa desde principios de año?

Han pasado unos meses desde empezó el año y terminó el descanso navideño con su particular vorágine familiar y comercial. Como otros años, este también nos hicimos un montón de buenos propósitos, embriagados por el espíritu de renovación del año nuevo.

Estas buenas intenciones en la mayoría de los casos se quedan precisamente en eso, en «intenciones». Seguro que teníamos pensado e incluso habíamos imaginado como extender el negocio a otros mercados, fidelizar más clientes y además mejorar nuestra ciberseguridad. Pero, de todos ellos, ¿cuántos hemos llevado a cabo?

Ahora que estamos más sobrios, hagamos la prueba con uno de ellos: ¿hemos hecho algo por mejorar la ciberseguridad de la empresa desde principios de año?

Estas son las recomendaciones que os hacíamos en enero:

10 pilares ciberseguridad negocios

 

Ahora te pedimos que los revises con infografías, videos, un juego de rol, un kit, un curso MOOC gratuito e incluso algún videojuego:

Si has superado este test estás en el buen camino. Si necesitas ayuda o para estar al día sigue nuestros perfiles en twitter @incibe y en facebook: ‘protegetuempresa’: serás el primero en enterarte de las novedades de seguridad para empresas.

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Buenas prácticas, Concienciación, Continuidad de negocio, Contratación, Identidad online, Movilidad, Proteccion clientes, Proteccion informacion, Web

Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE

¿Te asustan las consecuencias que tendrían para tu negocio una infección por malware o una brecha de datos? ¿Cómo saldrías adelante si entran y arrasan tus sistemas y tu información? El daño puede ser enorme e incluso catastrófico para tu empresa, en el peor de los casos. Pero, ¿quién quiere verse en esa tesitura?

¿Te asustan las consecuencias que tendrían para tu negocio una infección por malware o una brecha de datos? ¿Cómo saldrías adelante si entran y arrasan tus sistemas y tu información? El daño puede ser enorme e incluso catastrófico para tu empresa, en el peor de los casos. Pero, ¿quién quiere verse en esa tesitura?

Para protegernos ante posibles intrusiones e infecciones de todo tipo no existe un remedio mágico ni una solución única. Sí podemos aplicar mucho sentido común en estas cinco áreas principales:

  • el control de accesos lógicos o, lo que es lo mismo, las cuentas y permisos
  • el perímetro, es decir, los equipos y dispositivos de red
  • la configuración segura de todos los dispositivos, ordenadores, tabletas, etc.
  • la protección contra el malware
  • la actualización del software

Lo primero y principal es controlar el acceso y esto se hace asignando permisos a las cuentas de usuario. Estos permisos van a permitir, valga la redundancia, que cada uno acceda exclusivamente —sólo y nada más que— a lo que necesita. Sólo personal debidamente autorizado debe tener la capacidad de  gestionar las cuentas de usuario, y  en particular las cuentas de administradores de sistemas y otras con privilegios especiales. De esta forma podremos asegurarnos de asignar los mínimos privilegios que cada usuario necesite para acceder a aplicaciones, ordenadores o redes. También nos aseguraremos de que las cuentas de administrador están en buenas manos. Si estas resultaran comprometidas… el desastre está servido, podrán acceder a todo, el correo, el servidor de ficheros, la web,…y hacer de las suyas a sus anchas.

No menos importante es fortalecer el perímetro, nuestras murallas. En este caso sí hay que construir un muro. Para ello necesitamos configurar los dispositivos de red: routers, cortafuegos y pasarelas a internet. Estos equipos restringen el tráfico que puede entrar o salir. Bien configurados nos protegen de los ataques que cualquiera con algo de paciencia y un poco de pericia podría realizar, pues existen herramientas y manuales al alcance de todos para hacerlo. Cuidaremos que el  panel de configuración de estos dispositivos no sea accesible desde internet y la contraseña del administrador será fuerte o tendrá dos factores de autenticación. También tendremos cuidado al definir las reglas con las que controlan el tráfico para permitir los servicios necesarios, y denegar los innecesarios y aquellos que se sabe que son vulnerables. Sólo el personal autorizado podrá modificar estas reglas.

Configurando correctamente los equipos de los usuarios tendremos también un plus de seguridad. Las configuraciones de fábrica no pueden considerarse seguras. Por ejemplo, pueden tener activadas cuentas de invitado o contraseñas por defecto, o tener instalado software innecesario. También es recomendable activar y configurar el cortafuegos personal de los equipos y dispositivos de trabajo.

Todos los equipos expuestos a internet tienen que tener una protección antimalware pues es más que posible que resulten infectados por malware. Esta es una protección básica que debe activarse para protegernos ante descargas de ficheros o visitas a páginas web infectadas.

Por último, pero no menos importante, es que debemos ser conscientes de que todos los dispositivos y el software tienen agujeros de seguridad. Los fabricantes y desarrolladores sacan actualizaciones y parches para solucionarlos, así evitan que los delincuentes puedan aprovecharse de ellos. Por ello es importante tener siempre actualizados todos los sistemas y no correr el riesgo de utilizar sistemas con software obsoleto o desactualizado.

Sigue los 11 consejos de la infografía para elevar la seguridad de tu empresa y no olvides el consejo número 12: difunde estos consejos entre tus empleados pues el conocimiento nos hará más seguros. Así nuestro principal chascarrillo podrá seguir siendo qué ha firmado hoy el presidente americano.

11+1 consejos para elevar la ciberseguridad de tu empresa

Etiquetas:
Area de informática, Buenas prácticas, Empresa, Infografía, Protección, Proteccion clientes

Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE

Relojes, televisores, termostatos, vehículos, electrodomésticos… Cada vez hay más dispositivos conectados a Internet convertidos en nuevos objetivos que los ciberdelincuentes comienzan a explotar. Que un dispositivo sea inteligente no implica que sea seguro.

El ransomware es uno de los tipos de malware que más ha evolucionado, que más está afectando a los usuarios y que muy probablemente, más afectará en el futuro. En sus comienzos, el ransomware bloqueaba el quipo y solicitaba un rescate a cambio de su liberación, basándose en que el usuario había cometido diferentes delitos relacionados con las descargas y pornografía. Para ello, hacía uso de imágenes y logotipos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, lo que añadía una dosis de credibilidad al fraude. Para desbloquear el equipo, la víctima debía pagar una cantidad que rondaba los 100 Euros, a través de servicios de envío de efectivo, como Ukash o Paysafecard. A este tipo de malware se le dio el nombre de virus de la policía, y su posterior evolución llegó a infectar también a los smartphones.

Cuando las campañas comenzaron a no ser tan rentables para los ciberdelincuentes, el ransomware evolucionó. Su objetivo ya no era únicamente bloquear el dispositivo, sino que también se fijó en la información que este alojaba, ya que el sistema operativo es fácilmente reemplazable pero la información contenida en su disco duro, en muchas ocasiones, no. Esta variante del ransomware basaba su funcionamiento en cifrar los archivos personales de la víctima impidiendo su acceso, y en caso de querer recuperarlos, debía pagar el rescate solicitado, generalmente en Bitcoins, que es una moneda virtual difícilmente rastreable.

La variante anteriormente descrita sigue siendo muy efectiva en la actualidad, pero el objetivo de los ciberdelincuentes se ha diversificado, no fijándose únicamente en los archivos personales. Motivados por la existencia de gran cantidad de dispositivos cotidianos con acceso a Internet, conocidos como el Internet de las cosas o IoT (“Internet of things”), los ciberdelincuentes han encontrado un filón que ya han comenzado a explotar.

La gran mayoría de fabricantes de dispositivos IoT centran sus esfuerzos en lanzar al mercado, con la mayor celeridad posible, dispositivos que tengan una gran acogida entre los consumidores, centrándose en la funcionalidad de los mismos, y descuidando los aspectos más esenciales de seguridad. Por otro lado, los usuarios, a la hora de comprarlos deberían informarse de las medidas de seguridad que tiene implementadas, y en caso de recabar algún tipo de información, qué hace luego con ella.

Hay que tener en cuenta, que cualquier dispositivo conectado a Internet, como los televisores inteligentes o smartTV, son susceptibles de ser víctimas del ransomware. A esta práctica se la conoce como ransomware of things o RoT. Ya se han dado casos de televisores inteligentes infectados con un ransomware similar al anteriormente mencionado, «Virus de la Policía».

El método de infección más común en cualquier dispositivo inteligente procede de la instalación de aplicaciones que no provienen de la tienda oficial. Al igual que sucede en los smartphones, las aplicaciones de dispositivos inteligentes alojadas en las tiendas oficiales han pasado una serie de controles de seguridad. Al instalar en el dispositivo una aplicación de un repositorio distinto a la tienda oficial, no ofrece garantías de que la funcionalidad sea la que se supone que debe de ser, y por lo tanto, la posibilidad de infección del dispositivo aumenta considerablemente.

Las recomendaciones para que nuestros dispositivos inteligentes no seas infectados por un ransomware son similares a las que debemos aplicar para evitar que nuestro móvil se infecte.

  1. Únicamente instalar aplicaciones de las tiendas oficiales, ya que son garantía de haber pasado una serie de controles de seguridad. Esto implica que si una aplicación ha sido desarrollada por un fabricante de dispositivos reconocido, podremos estar seguros que no es fraudulenta.
  2. Mantener siempre el sistema operativo actualizado. De esta forma corregiremos las diferentes vulnerabilidades que hayan sido detectadas y solucionadas por el fabricante.
  3. No conectar ningún dispositivo de almacenamiento externo, como un disco duro o una memoria USB, que hayan podido ser utilizados en un equipo del que desconocemos su nivel de seguridad.
  4. Conectarse únicamente a través de nuestra red wifi, o de alguna que consideremos segura, evitando siempre las redes wifi abiertas.
  5. Evitaremos vincular cualquier dispositivo del que desconozcamos su nivel de seguridad, ya que podría infectar al nuestro.
  6. No modificar o eliminar las medidas de seguridad que tenga el dispositivo implementadas, como por ejemplo rootear una smartTV, ya que lo estaremos haciendo más vulnerable en caso de un fallo de seguridad.
  7. En caso de haber sido infectados con ransomware o cualquier otra clase de malware, nos pondremos en contacto con el fabricante de nuestro dispositivo para que nos de soporte sobre cómo solucionar el problema.

El malware que tradicionalmente afectaba a ordenadores ha evolucionado. En la actualidad, con el IoT cada vez más presente, ha aumentado nuestra exposición a ser infectados, por lo que no debemos bajar la guardia y seguir las recomendaciones que os facilitamos desde la OSI.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI

El correo electrónico además de una herramienta para el intercambio de mensajes y ficheros, sigue siendo una de las principales vías de infección por virus y malware, así como el elemento en la que se establece un primer contacto para intentar perpetrar multitud de fraudes. Desde la OSI vamos a informarte de las principales tendencias de correos maliciosos para que estés prevenido frente a este tipo de riesgo.

Diariamente se envían más de 200.000 millones de mensajes de correo electrónico. De todos ellos, una parte son comunicaciones legítimas, pero hay otra parte muy importante destinada a fines maliciosos. Desde los Servicios de Detección de la OSI os podemos decir que diariamente identificamos miles de correos que podrían tratarse de alguna amenaza y que podemos clasificar en distintos grupos en función de sus objetivos:

Phishing

Se trata de correos electrónicos que suplantan a una empresa, entidad o servicio con el objetivo de robar las credenciales del usuario. Dentro de este tipo de correos, en primer lugar y como principal amenaza, encontramos a los que suplantan a Bancos y medios de pago online, como PayPal, cuyo objetivo principal es robar dinero y/o los datos bancarios (credenciales, información personal, etc.).

Correo Phishing a la Caixa

Correo Phishing a PayPal

También encontramos correos que suplantan a compañías que ofrecen servicio de correo electrónico, como Microsoft o Google.

Correo de Phishing a Google

En estos últimos casos, el objetivo principal es robar las credenciales del servicio para obtener datos personales del usuario pero además, saber qué otros servicios usa el usuario afectado. Además, con esta acción el ciberdelincuente tiene bajo su control la cuenta de correo con la que probablemente pueda recuperar la contraseña de multitud de servicios: Instagram, Dropbox, Netflix, Spotify, etc.

Fraudes económicos

Son correos que persiguen únicamente obtener dinero de la víctima a través del engaño. Para ello, utilizan la ya conocida ingeniería social para “camelar” a sus víctimas, ganar su confianza y obtener rédito a través de envíos económicos. Podemos encontrarnos con varias historias entre las que destacamos las siguientes:

Viuda nigeriana, militar estadounidense. Alguien nos dice que dispone de mucho dinero pero que necesita nuestra ayuda para sacar el dinero del país en el que está retenido. Nos pedirán dinero para gastos de gestión, abogados, etc.

Correo fraude económico herencia

Persona enferma terminal. En este caso el mensaje del email detalla que nos han escogido porque tienen la intención de donar su fortuna para destinarla a fines sociales. Como en el anterior caso, nos piden dinero para gastos de gestión, abogados, etc.

Correo fraude económico persona enferma

Premio de lotería europea, Euromillones, lotería de Bill Gates u otro tipo de premios. El correo informa de que hemos sido agraciados con un premio de lotería. Para cobrarlo debemos pagar los gastos de gestión, impuestos, abogados, etc. con dinero que debemos adelantar.

Correo fraude económico Premio loteria

Préstamos a un interés muy bajo. Mediante un correo electrónico nos ofrecen un crédito a un interés muy bajo (actualmente en torno al 3%), no nos pedirán avales, y cuando nos informan de que nos lo han concedido, antes de obtener el dinero fruto del hipotético préstamos, nos solicitarán que paguemos los gastos de gestión, de notario, de seguro, incluso el de cancelación de la operación si nos echásemos atrás.

Correo fraude económico préstamos

Oferta laboral en el extranjero, en la que tras informarnos de que hemos resultado elegidos para el puesto, tenemos que adelantar dinero para gastos de gestión.

Correo fraude económico trabajo en el extranjero

Mulero

En estas notificaciones nos ofrecen un empleo muy bien remunerado sin necesidad de contar con ningún tipo de experiencia. Este tipo de “trabajo” consiste en recibir dinero en nuestra cuenta corriente y reenviarlo por medio de plataformas de envío de dinero sin posibilidad de seguimiento como son Western Union, UKash, etc. Los destinatarios son los ciberdelincuentes, y su único objetivo es blanquear el dinero robado previamente. Hay que destacar que la persona que hace de mulero está cometiendo un delito que tiene pena de prisión.

Correo trabajo fraudulento, realmente es un mulero

Infección de malware

Correos con archivos adjuntos maliciosos. En estos correos llegan con un fichero adjunto, un programa que de abrirse y ejecutarse descargará el malware/virus e infectará el dispositivo. Generalmente los adjuntos son ficheros comprimidos .zip o .rar, aunque no siempre tienen por qué serlo, en ocasiones llegan en forma de documentos familiares para los usuarios: Word, Excel, PDF, etc. Un ejemplo:

Correo malicioso con un adjunto malicioso

Correos con enlaces que intentan que te descargues un documento de un sitio de Internet, generalmente servicios de almacenamiento en la nube tipo DropBox, Drive, OneDrive, etc. Para ello, los ciberdelincuentes usan como gancho una supuesta factura o archivo de interés para el destinatario, que en realidad puede ser una hoja de cálculo u otro tipo de documento con una macro (pequeño programa que puede realizar diferentes acciones de forma automática) que a su vez descargará el malware.

Correo malicioso con enlace de descarga de malware

Correos con archivos adjuntos maliciosos y además con un enlace de descarga a otro malware.

Correo malicioso con adjunto y enlace para descargar malware

Conclusión

Como veis, existen multitud de fraudes que nos pueden llegar a través del correo, por ello y aunque en la actualidad los servicios más importantes como Gmail, Outlook, Yahoo, etc. están poniendo barreras a este tipo de amenazas, siempre hemos de mantenernos alerta para evitar ser una víctima más.

En caso de haber sido víctima de un fraude, recopila toda la información que te sea posible: correos, capturas de conversaciones mediante mensajería electrónica, documentación enviada, etc. y presenta una Denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Si quieres conocer más detalles, visita nuestra sección Reporte de Fraude o contacta con nosotros para saber cómo actuar.

Recuerda, los correos electrónicos son una herramienta muy útil, pero no están exentos de riesgos. Hemos de tener en cuenta ciertos aspectos que nos han de “disparar las alarmas”, y ante la menor duda sobre su legitimidad, consultaremos al remitente, si no hay contestación los eliminamos directamente.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI


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