En multitud de ocasiones los usuarios de WhatsApp tienen que hacer frente a mensajes cuyo contenido suele confundir e incluso alarmar al receptor, provocando que éste a su vez difunda el mensaje a su lista de contactos y así sucesivamente entre los usuarios de la app hasta que todo el mundo lo recibe.
Este tipo de mensajes son los denominados bulos u hoax (término inglés), cuyo objetivo es desinformar a los usuarios con mensajes falsos y alarmistas. También se utilizan en ocasiones para engañar a las víctimas para que accedan a un enlace y faciliten información personal, se suscriban a servicios de mensajería premium o descarguen archivos infectados con malware.
Hasta no hace mucho tiempo, los bulos circulaban por los correos electrónicos, pero con la aparición de WhatsApp, han dado el salto a este otro canal de comunicación, dotándoles de mayor credibilidad a los mensajes al ser recibidos directamente de amigos, familiares y conocidos.
En la siguiente infografía os mostramos cómo identificar y actuar ante un posible bulo.

Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI
Entre las diferentes consultas que nos hacen los profesores, ya sea por correo o en algún encuentro con ellos, destaca la necesidad de detección de problemas, especialmente en lo referido al acoso y ciberacoso. Por eso es necesario tratar el cómo saber si en nuestra aula hay algún caso de este tipo.
¿Cómo puedo saber si en mi clase hay un caso de ciberacoso? La respuesta no es nada sencilla, pero de inicio podríamos contestar con otra ¿cómo detectas un caso de acoso en tu clase? Es cierto que no se trata de lo mismo y que en el caso del acoso en persona, especialmente cuando se da entre alumnos del mismo centro, es más fácil que salten las alarmas en el centro porque allí se van a encontrar.
Pero también es cierto que los casos de ciberacoso suelen ser una manifestación más de un caso de acoso fuera de internet. Además, si los implicados son alumnos del mismo centro nos encontraríamos en una situación muy similar a lo ocurrido en los casos de acoso sin que internet esté de por medio.
Hechas estas aclaraciones ¿entonces en qué nos tenemos que fijar? Hay diferentes publicaciones (muy completa y recomendable la Guía de actuación contra el ciberacoso) que ponen el foco en síntomas de diferente índole, incluyendo síntomas físicos que por norma general son psicosomáticos. Pero los que nos parecen más fiables siempre son los de comportamiento y relaciones, o al menos no centrarnos en los que aparentando ser síntomas físicos suelen estar muy ligados a otras situaciones y nos pueden llevar a confusión.
Es necesario ser consciente de que una situación de ciberacoso genera una tensión constante en los menores, que difícilmente son capaces de gestionar y acaba manifestándose de las formas más diversas posibles, especialmente en cambios repentinos de humor hacia la agresividad o la depresión. Por ello, uno de los principales síntomas que podemos llegar a observar es este, una fluctuación repentina entre estados de ánimo extremos.
Pero además podemos llegar a observar situaciones sociales más sutiles que nos pueden indicar que existe un problema. Así, que un alumno evite de forma un tanto temerosa el contacto con algunos de sus compañeros siempre debemos considerarlo como un síntoma que nos puede estar alertando de un caso de acoso o de ciberacoso. Del mismo modo, un estudiante que se muestre reacio al uso de las nuevas tecnologías (algo poco habitual entre los adolescentes) podría estar tratando de evitar el contacto con un acosador online.
En cualquier caso estos síntomas no se deben tomar como definitivos, ya que pueden deberse a múltiples causas. Pero, al igual que nos salta la alarma siempre que un alumno sufre repentinamente un dolor agudo en el estómago cada vez que tiene que trabajar en grupo con otro compañero, deberíamos empezar a indagar sobre el porqué de estos comportamientos.

Los síntomas más claros pueden ser los relacionados con la sociabilidad de los alumnos y su estado de ánimo, desde comentarios que oímos sobre sus actividades fuera de clase (como quedadas para chatear por la tarde) hasta el aislamiento de un alumno en concreto o una repentina baja autoestima. Otros síntomas pueden ser más evidentes como por ejemplo los ataques de ansiedad, indicios de depresión, etc.
En estos casos la experiencia y la habilidad de un ojo entrenado como docente son vitales, ya que la muestra de un comportamiento errático o con bruscos cambios no es necesariamente extraña entre los adolescentes, por lo que hay que saber lo que son comportamientos habituales en la edad de cada alumno y lo que es una modificación inusual. En caso de encontrarnos con algún síntoma sospechoso es recomendable consultar con otros compañeros o con la familia para comprobar si ellos también observan algo extraño.
Se pueden señalar otras posibles señales de alerta, por ejemplo:
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Altibajos en los tiempos de estudio y en el rendimiento del trabajo escolar.
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Disminución de la capacidad de concentración y de su mantenimiento.
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Inusuales actitudes de relajación y tensión, incluso de reacción agresiva.
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Explosiones momentáneas de agresividad.
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Cambios extraños en el grupo de personas con las que se relaciona y/o repentina pobreza, ausencia de amistades y de relaciones sociales.
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Falta de defensa o exagerada reacción ante supuestas bromas u observaciones públicas (estos comentarios pueden parecer inocuos a ojos de los adultos pero contar con otros significados para el menor.
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Variaciones en la relación con los adultos, en cuanto a su frecuencia y la dependencia de ellos.
De nuevo, todos estos síntomas no son concluyentes, en muchos casos solamente supondrían que existe algún tipo de problema mientras que en otros pueden deberse a situaciones típicas de la adolescencia o algún problema de salud pasajero. A pesar de ello siempre se debe permanecer alerta y prestar especial atención en caso de que observemos alguno de ellos.
Así que en resumen ¿cómo detectamos un caso de ciberacoso en nuestra aula? Pues con mucha observación, conociendo a nuestros alumnos y no dando nunca nada por supuesto, ya que lo que inicialmente podríamos considerar consecuencias de cualquier situación personal sin especial importancia podría realmente ser una señal de auxilio.
La clave es observar y conocer a nuestros alumnos, sin dar nada por supuesto.
Para más información sobre los síntomas de un ciberacoso, y especialmente sobre el perfil acosador (no olvidemos que la víctima puede acabar sufriendo desórdenes, pero quien apunta a tenerlos realmente desde el inicio es el acosador), recomendamos la Guía Clínica sobre el ciberacoso, que aun estando enfocada a profesionales de la salud puede ser de utilidad en el ámbito educativo.
Respecto a recursos dirigidos a solventar este tipo de conflictos destaca la Guía SOS Ciberacoso para educadores, donde encontraremos una orientación en el “Protocolo de intervención del ciberacoso escolar”.
Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI
Guía destinada a informar a los empresarios sobre cómo gestionar la fuga de información.
Dentro de la empresa existen bienes intangibles como la cartera de clientes, las tarifas, el conocimiento comercial, la propiedad intelectual o la reputación. Elementos que forman parte de la información de nuestra empresa y que constituyen uno de los activos más importantes de la organización.
La información se ha convertido en uno de los activos más importantes que posee una empresa. Esta información es utilizada como arma de desprestigio, herramienta de presión o elemento de valor que se comercializa y vende a escala global en todo tipo de ámbitos y sectores.
El objetivo de esta guía es ayudar al empresario a conocer los pasos a dar en caso de haber sufrido un incidente de fuga de información y prevenirlo. La guía se estructura en los siguientes apartados:
- La fuga de información: conceptos, origen y motivos.
- Las consecuencias de una fuga de información. Estimación del impacto.
- Gestión de un incidente de fuga de información. Fases de tratamiento de un incidente de este tipo.
- Medidas para prevenir una fuga de información
Documentos asociados:
Cómo gestionar una fuga de información. Una guía de aproximación al empresario
Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE
¿Tienen los y las menores derecho a su intimidad?, ¿podemos los padres y madres entrar legalmente en ella y mirarles el móvil, entrar en sus redes sociales sin permiso? Veamos qué tenemos que tener en cuenta.
Estas cuestiones aún están lejos de tener una respuesta consensuada en nuestra sociedad. Hay quien entiende que los progenitores tienen un derecho absoluto a invadir la intimidad de sus hijos e hijas, tanto para protegerlos (y a veces sobreprotegerlos), como para fiscalizar todas sus acciones, cotillear sus conversaciones, o incluso para responder en su nombre…
Por otra parte, hay personas que defienden la necesidad de que los menores cuenten con la máxima protección de su privacidad, garantizando su derecho a la intimidad y al secreto de sus comunicaciones.
Intimidad: “zona espiritual íntima y reservada de una persona”
Ante esta disyuntiva, parece lógico pensar que debemos encontrar un punto medio que concilie tanto la protección de los derechos de los menores, como el permiso de los padres y madres para cumplir con su función de vigilancia parental.
En este sentido, la opinión de Emilio Calatayud, conocido Juez de Menores de Granada, parece bastante clara en esta entrevista «Hay que violar la intimidad de nuestros hijos» y en su propio blog «tenemos que espiar a nuestros hijos menores por su seguridad… y por la nuestra».
¿Pero… podemos tomar esas afirmaciones de manera categórica, sin más?
Patria potestad… vs derecho a la intimidad de los menores
Es cierto que padres y madres tienen una obligación moral y legal para con el cuidado y tutela de sus hijos e hijas. La patria potestad implica «Velar por ellos, educarlos y procurarles una formación integral», pero actuando «siempre en interés de los hijos, de acuerdo con su personalidad, y respetando sus derechos».
En el caso que nos ocupa, espiar sus móviles y cuentas de redes sociales, debemos recordar que los y las menores tienen «derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen, a la inviolabilidad de la correspondencia y al secreto de las comunicaciones». Para acceder a sus mensajes, sería necesario su consentimiento, siempre que su grado de madurez sea suficiente (en general, así se podría considerar a partir de los 12 años de edad).

Por lo tanto, ante el posible conflicto se debe priorizar siempre el interés superior del menor, con lo que tendremos que valorar sus deseos, sentimientos y opiniones, así como tener en cuenta su edad y grado de madurez a la hora de garantizar que nuestras acciones sean adecuadas y proporcionadas.
Un ejemplo real
En este sentido es muy destacable la sentencia del Tribunal Supremo que avala el acceso de una madre a la cuenta de Facebook de su hija ante un caso de ciberacoso y grooming.
En el caso que se juzgaba, una madre había accedido sin permiso a la cuenta de Facebook de su hija tras tener conocimiento accidental de una conversación vía webcam de esta con un adulto desconocido que exhibía un comportamiento explícitamente sexual, por lo que sospechaba que su hija podía estar siendo víctima de un delito de grooming.
En la sentencia se plantea la patria potestad no como un elemento de poder de los padres y madres, sino como un deber de defensa de sus hijos e hijas. Así, ante un indicio de delito del cual la víctima era su hija, concluye que la acción de la madre es apropiada, pues no se puede obligar a los padres a velar por sus hijos menores y al mismo tiempo quitarles toda capacidad de control.
Así pues, no parece que sea lo mismo espiar las conversaciones de un hijo/a sin permiso cuando se sospecha que pueda estar siendo víctima o autor de un delito, o hacerlo de manera puntual y complementaria a una relación de confianza y comunicación familiar, que espiarles cotidianamente ante nuestra incapacidad para comunicarnos con ellos/as y sin respetar de ninguna manera su intimidad.
Herramientas de control parental
En el mercado se dispone de multitud de herramientas de control parental que ofrecen diversas funcionalidades como el control de tiempos, horarios, páginas web inapropiadas, geolocalización e incluso registro de actividades online. En este sentido, deberíamos aplicar los mismos criterios que hemos estado comentando de sentido común y proporcionalidad a la edad y madurez de nuestros hijos/as a la hora de activar y configurar sus diferentes funcionalidades.

Recordemos que estas herramientas pueden ser útiles para complementar la necesaria supervisión de padres y madres, pero nunca pueden sustituirla totalmente. Ninguna herramienta puede reemplazar la presencia, la comunicación, el apoyo y la orientación de un padre o una madre con sus hijos/as.
Ninguna herramienta puede reemplazar la presencia y el apoyo de los padres
Además es recomendable que si las vamos a utilizar, lo consensuemos o al menos comentemos con los y las menores, explicándoles los motivos que nos llevan a ello (por ejemplo ayudarles a estar más protegidos y seguros online), lo que esperamos por su parte (reglas de uso de dispositivos e Internet) y sin olvidar reforzar nuestro compromiso para ayudarles y estar a su lado si se encuentran con algún problema. Podemos ver un ejemplo de pacto familiar para el buen uso de una tableta.
¿Alternativas?, comunicación, confianza, educación
Posiblemente una de nuestras mejores herramientas para proteger a nuestros hijos e hijas es nuestro propio interés y compromiso con ellos y con estar al día de los riesgos de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.
Si…
- Hablamos con ellos/as habitualmente.
- Nos interesamos por escucharles.
- Desarrollamos una relación de confianza.
- Estamos a su lado en las dificultades, reaccionando con calma, sin exagerar.
- Prestamos atención a las noticias relacionadas con Internet, y las aprovechamos para charlar sobre los riesgos.
Entonces será más fácil que:
- Conozcamos mejor sus inquietudes.
- Seamos más conscientes de sus necesidades.
- Sepamos con quién se relacionan online.
- Estemos al día de los juegos, sitios web o canales de YouTube de moda en su entorno.
- Detectemos situaciones de riesgo o señales de alerta ante posibles problemas.
En resumen, la confianza cuesta mucho ganarla y cuidarla, pero merece la pena. En ella está la clave, tanto para que se sientan apoyados y se atrevan a acudir a nosotros a pedir ayuda, como para que nosotros seamos capaces de ir dándoles espacio para crecer. Es necesario que poco a poco vayamos potenciando su autonomía y responsabilidad a medida que van mostrando un mayor nivel de madurez.
La confianza es la clave, debemos darles espacio para crecer

En conclusión…
Entendemos que no podemos hablar de que los padres y madres tengamos un permiso absoluto para espiar los móviles y redes sociales de nuestros hijos e hijas menores sin su consentimiento. Sin embargo, hay determinados supuestos en los que «abusar de su confianza» puede estar justificado, por ejemplo ante una sospecha fundada de un delito o si se trata de menores sin la madurez suficiente (menores de 12 años).
En otros casos debemos guiarnos por las pautas mencionadas, aplicando el sentido común y la proporcionalidad. Si tenemos dudas, no está de más proponerles revisar juntos el móvil, echar un vistazo a los comentarios en redes sociales, o plantearles la instalación de una herramienta de control parental. Eso sí, trabajando y cuidando la comunicación familiar y la confianza mutua… cada día.
Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI
Con esta guía podrá proteger la identidad y reputación online de su empresa.
La identidad digital corporativa sirve a las empresas para diferenciarse en internet, y debe estar basada en una estrategia de comunicación sólida dirigida a alcanzar una posición a través de su página web, las redes sociales y todo tipo de comunicaciones con clientes y proveedores.
Por otra parte, la reputación online corporativa mide la valoración que hace el público de una empresa a través del buen o mal uso, de las posibilidades que ofrece internet. Por ello, para la empresa es ahora también necesario monitorizar las redes para observar el impacto de las comunicaciones y corregir las posibles desviaciones o conflictos.
Esta guía de «Ciberseguridad en la identidad digital y la reputación online: una guía de aproximación para el empresario» analiza los riesgos de Ciberseguridad tanto para la identidad digital corporativa como para la reputación online, como por ejemplo: la suplantación de identidad, la fuga de información o las publicaciones difamatorias. También se revisa el marco legal y distintas recomendaciones preventivas y reactivas para hacer frente a los posibles ataques.
Documentos asociados:
Ciberseguridad en la identidad digital y la reputación online. Una guía de aproximación para el empresario
Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE
Con la mayor presencia de ordenadores, miniportátiles y tablets en el aula, han surgido nuevas cuestiones, como la de filtrar o no los contenidos de Internet. A continuación veremos distintos tipos de herramientas de filtrado de contenidos aplicables en nuestros centros educativos.
Que levante la mano quien en su centro nunca haya tenido algún “problema” con las visitas de sus alumnos/as a determinadas páginas web poco apropiadas, o simplemente a redes sociales, juegos, vídeos musicales, etc. pero en momentos inoportunos. Esta es una realidad que suele llevar, de vez en cuando, a claustros y equipos directivos a preguntarse e incluso debatir… ¿debemos limitar la navegación por Internet y filtrar contenidos en las aulas?
¿Por qué filtrar?
Lo cierto es que hay argumentos para todos los gustos. Hay quien defiende el filtrado para proteger la red interna frente a posibles virus y troyanos que puedan acompañar a ciertos contenidos, para evitar distracciones y un mal uso por parte del alumnado, o bien para proteger a los y las más pequeños/as de contenidos inapropiados que les han dejado, queriendo o sin querer, sus compañeros/as más mayores.
Por otra parte, hay quien argumenta que las limitaciones y prohibiciones, por sí solas, sólo pueden empeorar las cosas, el/la adolescente se centra en saltarse las restricciones, obviando las tareas productivas, llegando incluso hasta aumentar los actos de vandalismo. Además, este filtrado limita el uso didáctico de Internet en el aula, pudiendo impedir que profesores/as y alumnos/as accedan a ciertos contenidos y servicios con intención educativa.
Funcionalidad vs seguridad
Es fácil entender que cada caso será diferente, luego deberemos analizar la situación presente en el centro, ¿existe ya un problema?, ¿cuán grave es?, ¿cómo reacciona nuestro alumnado ante los límites?, ¿cuál es su nivel de madurez y responsabilidad?, etc., de cara a llegar a una solución de compromiso entre funcionalidad y seguridad, que cumpla con nuestras necesidades y satisfaga en la mayor medida posible a todas las partes.
Herramientas de filtrado
En el mercado podemos encontrar muy diversas soluciones para filtrar los contenidos a los que accederán los y las estudiantes, es decir, prohibir de manera automática su acceso a ciertos tipos de páginas o servicios web inadecuados. Algunos ejemplos:
- Filtrado de los propios buscadores de Internet (ej. SafeSearch de Google y Búsqueda segura de Bing), opciones gratuitas y directamente configurables en cada equipo.
- De los ISP o proveedores de Internet (ej. Movistar Canguro Net Plus, Tranquilidad Orange, Vodafone-Ono Seguridad Total, etc.).
- Herramientas de control parental a nivel doméstico (ej. en la sección de Herramientas de control parental para ordenador/tablet/móvil).
- Herramientas de control de aula (ej. Escudo Web, Insight, iTALC, LanSchool, NetSupport School, Qustodio, Vision Pro) con otras funcionalidades para la docencia.
- Servidores proxy que concentran y filtran el tráfico de Internet del centro (ej. Dansguardian, Squidguard).
- Servidores DNS externos que filtran las direcciones web/URL (ej. GreenTeam, OpenDNS).
- …

Todas las soluciones son relevantes y pueden apoyar y complementar nuestra labor educativa, aunque como reconocen en algunos estudios como la comparativa de herramientas de control parental SIP-Bench III, aún no son suficientemente efectivas, suelen trabajar mal con contenidos fuera de la pornografía (violentos, de racismo, drogas, autolesiones, anorexia, extremismo, etc.) y suelen funcionar peor sobre la web 2.0, contenidos interactivos y sociales.
¿Cómo funcionan?, técnicas de filtrado
Los dos principales mecanismos que emplean estas herramientas para filtrar contenidos son las listas blancas y negras. Las listas blancas son un conjunto de direcciones web/URL a las que sí está permitido acceder. Cuando se configura esta restricción, cualquier intento de ir a una dirección/URL que no esté en el listado será prohibido. Por tanto es un filtrado más seguro, pero muy limitante y sólo suele ser eficaz en equipos de uso exclusivo por niños/as pequeños/as, donde sus maestros/as configuran un “entorno” de navegación segura sin grandes cambios a lo largo del curso.
Las listas negras son un conjunto de direcciones web/URL a las que no está permitido acceder. En este caso, se permite la navegación libremente, salvo a las direcciones que están en el listado. Una variante consiste en recopilar palabras clave prohibidas, de modo que si aparece alguna de ellas en una web se impide su acceso. Se trata de un filtrado menos limitante, más funcional, pero más inseguro y siempre desactualizado pues es fácil encontrar nuevas páginas web con contenidos similares a las no permitidas. Se suelen emplear en entornos más adolescentes donde necesitan poder buscar y seleccionar información de múltiples fuentes y por tanto las listas blancas no serían operativas.
Complementariamente ya hay herramientas que emplean técnicas heurísticas, es decir, que tratan de identificar patrones en los contenidos de una web que sugieran la posibilidad de que ésta aloje contenidos inapropiados (ej. vocabulario habitual de carácter sexual, violento, racista), e incluso técnicas de reconocimiento de imágenes.
Respuesta educativa
Así pues, parece evidente que además de las herramientas, debemos cuidar una respuesta educativa adecuada en este ámbito, desde la prevención, la preparación de las clases y el control activo durante las mismas. A nivel preventivo conviene trabajar en equipo, empezando desde la tutoría y el resto de áreas, temas como el sentido común, la responsabilidad, la capacidad de análisis, el espíritu crítico, el desarrollo personal, etc.

Preparar las clases siempre es importante, aún más si cabe cuando vamos a utilizar medios tecnológicos. Para aprovechar al máximo el tiempo en el aula de informática/con las tablets, y reducir posibles distracciones hacia contenidos inapropiados, conviene tener muy claras las tareas a realizar, el procedimiento a seguir, los hitos de control y los refuerzos que vamos a emplear durante la sesión, así como la forma de transmitírselo al alumnado.
Por último, desde el control durante las sesiones de uso de ordenadores/tablets, manteniendo una presencia activa en el aula, moviéndonos por ella, interesándonos por los trabajos de cada alumno/a, sus ritmos de trabajo, observando en sus pantallas si hay pestañas en segundo plano en el escritorio, navegador de Internet, detectar movimientos bruscos o repentinos cuando nos acercamos, etc.
Por último os invitamos a compartir con nosotros vuestros comentarios, recomendaciones y experiencias en este sentido, pues pueden ser muy enriquecedoras para toda la comunidad educativa. Gracias de antemano por vuestra colaboración.
Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI





