Hasta no hace mucho los ataques a ordenadores acaparaban toda la atención de la ciberseguridad. Hoy día, la existencia de dispositivos móviles, el Internet de las cosas “IoT” (Internet of Things), la nube, etc., ha provocado que los ciberdelincuentes hagan de estos sus principales objetivos pero sin olvidarse de los ordenadores personales. No podemos bajar la guardia. A continuación mostramos cuáles serán las tendencias en ciberseguridad en este 2017.
Dispositivos móviles
La gran cantidad de smartphones, tablets o equipos portátiles ha provocado que los ciberdelincuentes hayan colocado su punto de mira en este tipo de dispositivos. A esto hay que añadir, que la gran mayoría de usuarios piensan que un móvil, por el hecho de ser un teléfono, está exento de infectarse por malware, cualquier otro tipo de software malicioso o que sea objeto de un ataque por un ciberdelincuente. Nada más lejos de la realidad. Es muy frecuente encontrar noticias de famosos a los que les han sustraído fotos o material confidencial de su teléfono móvil.
Además, la ciberdelincuencia ha evolucionado hasta el punto que las llamadas redes zombie o “botnets” ya no tienen como único objetivo el ataque a PCs, sino que han comenzado a infectar dispositivos móviles. Un ejemplo es el malware AndroidBauts que infecta dispositivos Android.
Por lo tanto, debemos estar preparados. Nuestras contraseñas deben ser robustas, hay que tener cuidado con las aplicaciones que se instalan en nuestros dispositivos o con las redes wifi a las que nos conectamos. Debemos conseguir que nuestro dispositivo móvil cuente con una protección adecuada pero sin olvidarnos que somos nosotros como usuarios la primera línea de defensa.
Internet de las cosas “IoT”
Bajo la premisa de su definición, referida a la interconexión digital de objetos cotidianos en Internet, junto con que nada en la red es 100% seguro, debemos dar por hecho que los ciberdelincuentes enfocarán muchos de sus esfuerzos en todo tipo de dispositivos que se encuentren conectados, como por ejemplo las impresoras. Además hay que tener en cuenta que la mayoría de los fabricantes no tienen en cuenta la seguridad del dispositivo a la hora de lanzarlo al mercado. Uno de los ataques que más repercusión ha tenido en los últimos años se llevó a cabo gracias al laxo nivel de seguridad de los dispositivos IoT.
Por lo tanto será muy importante estar actualizados, y hacer uso de las actualizaciones que lanzan los fabricantes para que sus dispositivos no supongan un riego ni contengan brechas de seguridad.
La nube
Otro de los puntos más importantes a tener en cuenta, por el contenido que lleva implícito su uso, es el de los ataques contra plataformas que gestionan datos y ofrecen servicios cloud, también conocidos como “La Nube”. Cada vez son más los usuarios que almacenan su información bajo este tipo de infraestructuras, de tal manera que si existiese una vulnerabilidad en el servicio o una fuga de información, provocaría el acceso de los ciberdelincuentes a todo tipo de datos confidenciales.
Malware
Ha sido uno de las amenazas más utilizados en cuanto a ciberataques de este último año. La mayoría de elementos maliciosos son detectados por sistemas antivirus, pero hay una tendencia a la creación de malware avanzado que podría evadir este tipo de barreras. Concienciar a los usuarios es el método más eficaz ante este tipo de situaciones, alertando del uso de dispositivos USB externos, descargas móviles, contenido adjunto en emails, enlaces a sitios web, etc., así como su potencial proliferación por estos medios u otros más extendidos como las redes sociales.
Apartado especial merece el ransomware, que en 2016 creció en sofisticación y diversidad, y que seguirá estando a la vanguardia en este 2017, centrándose cada vez más en dispositivos móviles, diferenciándose del malware porque lleva implícito un elemento muy atractivo, el económico. Cada vez que se produce una infección por ransomware la víctima tiene la oportunidad de recuperar el acceso a su información secuestrada a cambio de una contraprestación económica. Pagar el rescate está totalmente desaconsejado ya que nunca podremos saber si recuperaremos el acceso a la información o nos pedirán más dinero, por no decir que estamos haciendo lucrativa una actividad delictiva.
Con la proliferación del IoT, el ransomware también ha fijado su punto de mira en este tipo de dispositivos de uso cotidiano, ya que en su gran mayoría la seguridad no ha formado parte de su desarrollo como es el caso de algunas smartTV que han sido infectadas con este tipo de malware.
Contraataque: concienciación, detección y eliminación
Hay que ser conscientes que la mayoría de los ciberataques guardan una estrecha relación con la llamada ingeniería social, cuyo objetivo es el engaño para desvelar contraseñas, datos personales, credenciales, o el mero envío de imágenes o datos para practicar la extorsión. Con estos datos, los ciberdelincuentes podrían acceder a todo tipo de datos empresariales, redes corporativas, datos personales, etc.
Por lo tanto, las soluciones deben ir encaminadas como elemento más importante a la concienciación, haciendo uso de buenas prácticas que eviten correr riesgos innecesarios. Posteriormente deberemos centrarnos en la detección y eliminación de elementos maliciosos.
Conclusión
En 2017 seguiremos viendo noticias sobre datos sustraídos a particulares o grandes compañías como Yahoo, móviles de los que se han obtenido fotos comprometedoras, software malicioso, etc. Los ciberdelincuentes fijarán su atención en los dispositivos de mayor uso, los móviles, el IoT, la nube, etc. Así pues hay que incidir en la prevención y sobre todo en la concienciación de las personas. Este es el eslabón más débil de la cadena.
Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI
Cuando perdemos el acceso a un equipo Windows por no tener la contraseña del usuario, bien sea por olvido, modificación de la misma, que alguien nos ha puesto una, etc., la información del disco y la configuración del equipo quedan inaccesibles. Recuperar el acceso se convierte en una tarea muy importante y prioritaria.
Hay varias formas de conseguir acceder a un sistema bloqueado, pero tenemos que tener en cuenta que si hemos cifrado el contenido del disco con BitLocker, modificar la contraseña de ese usuario, implica que se perderá el acceso a esos contenidos.
Dentro de las versiones de Windows actuales hay dos tipos de cuentas de usuario que son objetivo de este post: las cuentas de usuario locales y las cuentas de Microsoft. Las primeras solo pueden usarse en el propio equipo (todas las versiones de Windows las tienen), y las cuentas de Microsoft, son las que tienen asociados otros servicios como correo, imágenes, almacenamiento de ficheros online etc. Cada tipo de cuenta tiene formas distintas de modificar su contraseña.
Cuentas de usuario de Microsoft.
Son las cuentas cuyo nombre de usuario es la dirección de correo, por ejemplo: <nombredeusuario>@outlook.es. La ventaja que aporta este tipo de cuenta, es que el usuario accede directamente a todos los servicios de Microsoft asociados a la misma, y que ya están configurados. Por ejemplo OneDrive, correo electrónico, calendario, OneNote etc. Además, nos provee de otras ventajas como tener ciertas configuraciones compartidas en cualquier equipo en el que se inicie la sesión, como la de Internet Explorer, contraseñas, preferencias de idiomas, accesibilidad, etc.
Para recuperar una contraseña de una cuenta de este tipo, Microsoft nos presta el servicio desde su página de restablecer tu contraseña, en el cual se indican las instrucciones necesarias para llevar a cabo tal efecto. Nos harán preguntas sobre nuestro problema:

Nos pedirán la cuenta que queremos recuperar, así como una comprobación que deberemos introducir para evitar que algún programa lo haga de forma repetitiva (CAPTCHA).

Posteriormente nos mostrará dos opciones. La primera indica que nos enviarán el código de seguridad de acceso a nuestra cuenta, al correo asociada a la misma. La segunda habrá que marcarla cuando no tengamos acceso a esa cuenta.

Si seleccionamos la primera opción, nos solicitará el nombre completo de la cuenta para enviarnos el código de recuperación.

Una vez cumplimentada dicha información, solicitamos que nos envíen el código. A continuación, debemos abrir el correo en el cual habremos recibido dicho código.

A continuación lo escribiremos en el cuadro de texto correspondiente, y pulsaremos en «Siguiente».

El siguiente paso nos permitirá resetear la contraseña, poniendo la que queramos.

A partir de este instante, la cuenta ya tiene una nueva contraseña con la que podremos acceder al equipo.
Cuentas de usuarios locales.
Las cuentas de usuario local funcionan únicamente en nuestro equipo, por lo que su gestión es responsabilidad exclusiva del propietario. Para evitar problemas de bloqueo del equipo hay tres opciones: prevenir la pérdida de la contraseña, cambiarla o tratar de encontrarla.
Prevenir la pérdida de contraseña.
Para prevenir este problema, tenemos varias opciones como son:
Crear otro usuario de tipo administrador y anotar su contraseña en un lugar seguro y conocido.
De esta forma, si se nos olvida una contraseña o se bloquea un usuario, podremos iniciar sesión con el otro usuario con capacidad de administrador, y modificar la contraseña a cualquier usuario que necesitemos. Pero si tenemos información cifrada con BitLocker, la perderemos, ya que se encuentra asociada a la contraseña del usuario.
En la OSI se ha publicado como crear usuarios en Windows 7, Windows 8 (igual que Windows 8.1) y Windows 10. No os olvidéis de crearla de tipo “administrador”.
Crear un Disco de restauración de contraseña.
Esta opción nos permitirá crear un disco de restauración de contraseña. Es indepndiente las veces que se cambie, será capaz de restaurarla. Para ello, necesitaremos hacer uso de una unidad extraíble. Para crear el disco de restauración de contraseña, pulsaremos el botón de inicio, y escribiremos “crear un disco de restaurar contraseña”, aunque normalmente escribiendo solo “crear un disco…” ya suele mostrarse esta opción.

Una vez que hemos hecho clic en ella, se abrirá un asistente, y haremos clic en «Siguiente».

Seleccionaremos la unidad que queremos usar, y pulsaremos «Siguiente».

Nos pedirá la contraseña del usuario actual para generar el disco de restauración de contraseña para este usuario. Una vez introducida, haremos clic en el botón «Siguiente».

Cuando finalice la creación de la unidad, pulsaremos en «Siguiente».

Por último, se mostrará la ventana de finalización del «Asistente para contraseñas olvidadas».

Si necesitamos hacer uso de este disco de restauración de contraseña, en la pantalla en la que se selecciona el usuario y se introduce la contraseña, teniendo insertada la memoria extraíble o el CD/DVD en la unidad correspondiente, pulsaremos <intro> o haremos clic en la fecha del cuadro de texto de inserción de la contraseña. Nos dará un error y será en este momento donde haremos clic en «Restablecer contraseña».

Se mostrará el «Asistente para restablecer contraseña» y haremos clic en «Siguiente».

Seleccionaremos la unidad extraíble creada para la restauración, y haremos clic en el botón «Siguiente».

Introduciremos dos veces la nueva contraseña, así como un nuevo indicio de esta nueva contraseña. Posteriormente, haremos clic en «Siguiente».

Concluido este proceso se mostrará la ventana de «Finalización del Asistente para restablecer contraseña», donde pulsaremos sobre el botón «Finalizar».

Cambiar la contraseña.
Implica modificar la contraseña del usuario actual. Esto tiene el inconveniente de que si se usa BitLocker, se perderá esa información.
Mediante software específico
Existe software específico para cambiar las contraseñas a sistemas operativos Windows. Consiste en crear una memoria USB para iniciar el sistema, acceder a la lista de usuarios locales y modificar la contraseña del que queramos.
Lacesoft Recovery Suite Home Edition.
En esta herramienta, entre otras funcionalidades, permite la posibilidad de generar una memoria USB de arranque que nos permitirá cambiar la contraseña a usuarios Windows. El procedimiento es muy sencillo. Después de descargarla e instalarla, la ejecutaremos y nos mostrará una ventana desde la que se nos permite crear un CD o memoria USB de inicio.

Esta herramienta nos permite seleccionar la versión concreta de Windows aunque este paso no es necesario, ya que por defecto nos muestra “no especificar…”. Haremos clic en «Next».

En el siguiente paso, seleccionaremos si crearemos un CD/DVD, una memoria USB o por el contrario generaremos un fichero ISO. Para este caso, caso hemos seleccionado una memoria USB. Posteriormente haremos clic en «Start».

Nos mostrará un aviso en el que informa que se formateará la memoria USB, así que en el caso que esta contuviese información, deberemos haber hecho una copia a fin de no perder dichos datos. Posteriormente, haremos clic en «YES». Una vez finalizado el proceso de creación, se nos mostrará una pantalla de confirmación.

Para modificar la contraseña al usuario, será preciso iniciar el sistema desde esa memoria USB, o CD. Una vez arrancado, debemos seleccionar «Lazesoft Live CD…», pulsamos <intro>.

Una vez iniciado el modo gráfico seleccionaremos la opción de recuperar contraseñas («Password Recovery»), que nos mostrará una ventana con un desplegable. Deberemos tener seleccionada la opción «Reset Windows Password», y posteriormente hacer clic en el botón «Next».

Seguidamente se nos mostrará una advertencia y nos preguntará si el uso es “no-comercial”, como es nuestro caso. Haremos clic en el botón «Yes».

A continuación nos muestra el sistema operativo detectado y la acción que hemos seleccionamos, «Reset Local Password». Pulsamos «Next» y esto nos llevará a un listado de usuarios existentes en nuestro equipo. Deberemos seleccionar el usuario bloqueado y haremos clic en el botón «Next».

Aparecerá la información de esa cuenta y un botón para resetear la contraseña, «RESET/UNLOCK», el cual pulsaremos. El efecto producido es su eliminación, de tal forma que podremos acceder sin contraseña.

Una vez finalizado se muestra una ventana de confirmación. Haremos clic en el botón «OK» y a continuación en «Finish».

Como último paso reiniciaremos el sistema. Para ello haremos clic en «Reboot».

Cuando se inicie el sistema ese usuario no necesitará contraseña para entrar.
También existen algunas utilidades basadas en la herramienta «chntpw», como Offline NT Password & Registry Editor.
Otras herramientas no gratuitas
Existen otras herramientas de pago que realizan la función de cambiar contraseñas a usuarios, como por ejemplo:
- iSunshare Windows Password Genius
- KON-BOOT
- PCUnlocker
- Windows Password Genius Advanced
- …
En resumen, perder el acceso a un equipo bien por olvidarse la contraseña o bien porque nos lo hayan bloqueado es un problema serio, pero haciendo uso de medidas preventivas como la generación de un disco de restauración de contraseñas, podremos mitigar esta situación. No obstante, es importante saber que también hay herramientas para solucionar este problema.
Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI
¿Te asustan las consecuencias que tendrían para tu negocio una infección por malware o una brecha de datos? ¿Cómo saldrías adelante si entran y arrasan tus sistemas y tu información? El daño puede ser enorme e incluso catastrófico para tu empresa, en el peor de los casos. Pero, ¿quién quiere verse en esa tesitura?
¿Te asustan las consecuencias que tendrían para tu negocio una infección por malware o una brecha de datos? ¿Cómo saldrías adelante si entran y arrasan tus sistemas y tu información? El daño puede ser enorme e incluso catastrófico para tu empresa, en el peor de los casos. Pero, ¿quién quiere verse en esa tesitura?
Para protegernos ante posibles intrusiones e infecciones de todo tipo no existe un remedio mágico ni una solución única. Sí podemos aplicar mucho sentido común en estas cinco áreas principales:
- el control de accesos lógicos o, lo que es lo mismo, las cuentas y permisos
- el perímetro, es decir, los equipos y dispositivos de red
- la configuración segura de todos los dispositivos, ordenadores, tabletas, etc.
- la protección contra el malware
- la actualización del software
Lo primero y principal es controlar el acceso y esto se hace asignando permisos a las cuentas de usuario. Estos permisos van a permitir, valga la redundancia, que cada uno acceda exclusivamente —sólo y nada más que— a lo que necesita. Sólo personal debidamente autorizado debe tener la capacidad de gestionar las cuentas de usuario, y en particular las cuentas de administradores de sistemas y otras con privilegios especiales. De esta forma podremos asegurarnos de asignar los mínimos privilegios que cada usuario necesite para acceder a aplicaciones, ordenadores o redes. También nos aseguraremos de que las cuentas de administrador están en buenas manos. Si estas resultaran comprometidas… el desastre está servido, podrán acceder a todo, el correo, el servidor de ficheros, la web,…y hacer de las suyas a sus anchas.
No menos importante es fortalecer el perímetro, nuestras murallas. En este caso sí hay que construir un muro. Para ello necesitamos configurar los dispositivos de red: routers, cortafuegos y pasarelas a internet. Estos equipos restringen el tráfico que puede entrar o salir. Bien configurados nos protegen de los ataques que cualquiera con algo de paciencia y un poco de pericia podría realizar, pues existen herramientas y manuales al alcance de todos para hacerlo. Cuidaremos que el panel de configuración de estos dispositivos no sea accesible desde internet y la contraseña del administrador será fuerte o tendrá dos factores de autenticación. También tendremos cuidado al definir las reglas con las que controlan el tráfico para permitir los servicios necesarios, y denegar los innecesarios y aquellos que se sabe que son vulnerables. Sólo el personal autorizado podrá modificar estas reglas.
Configurando correctamente los equipos de los usuarios tendremos también un plus de seguridad. Las configuraciones de fábrica no pueden considerarse seguras. Por ejemplo, pueden tener activadas cuentas de invitado o contraseñas por defecto, o tener instalado software innecesario. También es recomendable activar y configurar el cortafuegos personal de los equipos y dispositivos de trabajo.
Todos los equipos expuestos a internet tienen que tener una protección antimalware pues es más que posible que resulten infectados por malware. Esta es una protección básica que debe activarse para protegernos ante descargas de ficheros o visitas a páginas web infectadas.
Por último, pero no menos importante, es que debemos ser conscientes de que todos los dispositivos y el software tienen agujeros de seguridad. Los fabricantes y desarrolladores sacan actualizaciones y parches para solucionarlos, así evitan que los delincuentes puedan aprovecharse de ellos. Por ello es importante tener siempre actualizados todos los sistemas y no correr el riesgo de utilizar sistemas con software obsoleto o desactualizado.
Sigue los 11 consejos de la infografía para elevar la seguridad de tu empresa y no olvides el consejo número 12: difunde estos consejos entre tus empleados pues el conocimiento nos hará más seguros. Así nuestro principal chascarrillo podrá seguir siendo qué ha firmado hoy el presidente americano.

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Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE
Guía para empresarios con las pautas básicas de ciberseguridad para su tienda de comercio electrónico.
El comercio electrónico tiene cada vez más importancia en muchas empresas, por esta razón es conveniente introducir al empresario en las medidas de seguridad necesarias que toda tienda de comercio electrónico debe de tener.
Esta guía de ciberseguridad para comercio electrónico, una aproximación al empresario tiene como objetivo describir de forma clara y sencilla los siguientes aspectos:
- Que es el comercio electrónico y las principales motivaciones de los ciberdelincuentes.
- Formas de ataque usadas por los delincuentes para conseguir su objetivo.
- Medidas de protección tanto para el personal de la empresa como para los sistemas que componen la tienda virtual.
- Pautas sobre cómo detectar una compra fraudulenta, que hacer si se es víctima de estafa y como aumentar la confianza de los clientes.
Documentos asociados:
Ciberseguridad en comercio electrónico. Una guía de aproximación para el empresario
Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE
Sabemos que las redes sociales son esos espacios de Internet que permiten a las personas conectarse de manera virtual, y así compartir contenidos e interactuar. La mayoría de redes sociales están orientadas a comunicarse con otras personas con un interés común, y en este caso, ese interés común será nuestro centro.
Las redes y su utilidad para el centro
Muchos centros se han lanzado al mundo virtual sin tener un objetivo claro o un porqué, pero lo cierto es que las redes sociales pueden ser de gran utilidad y tener una finalidad positiva para la comunidad educativa.
Lo primero que nos viene a la mente seguramente sea la propia promoción del centro. Hoy en día, no hay duda de que las redes sociales son un medio importante para dar a conocer nuestra entidad y publicitarla. Pero existe un segundo objetivo a tener en cuenta, igual de valioso, que es la comunicación con las familias.
Mostrando el trabajo del centro, nuestros proyectos y actividades, conseguimos generar sentimiento de comunidad y pertenencia en alumnos, padres y madres. A su vez, podemos compartir recursos e iniciativas con otros centros, aprender y adquirir nuevas ideas para nuestras aulas e incluso conseguir colaboraciones o intercambios con centros de otras provincias y países.

Pero, de todas las redes sociales que existen, ¿cuáles son interesantes para el centro? Cada una puede ofrecernos diferentes servicios, pero gestionarlas lleva tiempo, y estar presente activamente en todas las redes sociales puede resultar complejo. Por ello, debemos priorizar aquellas que puedan sernos más útiles. Entre las más conocidas, Twitter y Facebook son las más utilizadas por madres y padres, siendo esta última la única que permite subir textos más largos y álbumes de fotos. Instagram y YouTube son las preferidas de los alumnos, más visuales, y nos brindan la opción de publicar y editar imágenes y videos propios.
Dónde poner el límite y cuáles son los riesgos
La propia definición de red social implica en cierto modo una pérdida de privacidad. Estamos abriendo una ventana para poder comunicarnos, y eso nos obliga indiscutiblemente a mostrar algo de información. Depende de nosotros determinar cuánto queremos mostrar, pero cuando hablamos de menores, el asunto se complica.
La primera decisión que debemos tomar es si nuestra red social será pública, es decir, abierta a todas las personas que utilicen ese servicio, o privada y limitada sólo a la comunidad educativa de nuestro centro. Plantearnos quién accederá a nuestras publicaciones o qué información ofreceremos desde el perfil es indispensable, de modo que seamos conscientes del alcance de nuestras publicaciones y la pérdida de control que supone. Para ello debemos tener en cuenta el objetivo con el que hemos creado nuestro perfil: promocional, académico, comunitario, etc.
Independientemente de la opción elegida, sin duda la cuestión más temida serán las fotos o vídeos que queremos subir a nuestra red. Es lógico prever que, en un centro educativo, la mayoría de estos contenidos incluirán alumnos y alumnas menores de edad, pero también profesorado, familias, etc. Es necesario tener claro cuál va a ser nuestra política de actuación y cómo proceder para no comprometer la privacidad y los derechos de todos ellos. Además, existen otros datos personales que debemos proteger, como sus nombres o cualquier otra información que sirva para identificar a los menores.
Siempre podemos valorar crear una red social sin exponer imágenes de menores o limitando su uso a contadas ocasiones, ya que nada impide que el contenido pueda ser igualmente atractivo o visual.

Una vez determinadas estas cuestiones, tenemos la obligación de informar de forma clara a madres y padres sobre la posible utilización de imágenes de sus hijos, e incluso a los propios alumnos y alumnas cuando su nivel de madurez lo permita, así como al profesorado. En nuestro artículo sobre “Fotos en el cole, ¿sí o no?”, os contamos cómo elaborar una autorización para las familias, en la que deberemos especificar nuestra intención de utilizar redes sociales.
Respetar ese consentimiento firmado es prioritario a la hora de utilizar estos servicios. Por ejemplo, a pesar de que en ambos casos se debe tener consentimiento familiar, no es igual la difusión de contenidos en la web o revista virtual del centro, que en una red social, donde el alcance es mucho mayor.
Puesta en práctica con seguridad
En el momento de poner en marcha nuestras redes sociales, hay que recordar que no podemos utilizar las redes sociales del centro como si fueran nuestros propios perfiles de Facebook o Twitter: estamos representando a una entidad y en nuestras manos tenemos datos o contenidos de carácter personal que debemos proteger.
En nuestras manos tenemos datos de carácter personal que debemos proteger
Por ello, estableceremos unos principios básicos por los que dirigir la gestión de las redes. Cuál es la finalidad del perfil, quién será el administrador o administradores, qué tipo de información vamos a publicar y qué no, cómo vamos a gestionar las imágenes y videos, etc. Si fijamos un criterio, evitaremos dudas más adelante, por ejemplo a la hora de publicar una foto de grupo dónde no todos los niños tienen consentimiento familiar, o cuando tengamos que escribir sobre datos personales.
Nombrar a un “responsable” de las redes sociales del centro puede resultar una tarea sencilla, o no, pero es imprescindible. Ya hemos comentado los riesgos que asumimos al abrir este tipo de espacios públicos, por lo que, aunque todo el equipo educativo debe tener conocimiento de cómo vamos a administrar las redes, sólo dos o tres personas deberían tener acceso y encargarse de la publicación y gestión. Algunos centros cuentan con un departamento de marketing y/o comunicación que asume esta tarea, pero en la mayoría de los casos, cualquier miembro del equipo educativo puede aceptar esta función.

Hablar de redes sociales es hablar de seguidores, compartidos, me gusta y comentarios. Necesitamos unos conocimientos mínimos sobre estos servicios, tanto para conocer cómo publicar en cada red, como para saber configurar correctamente las opciones de seguridad y privacidad.
“Pensar antes de publicar” siempre es una buena práctica
La prevención de riesgos empieza por no hacer con estas redes sociales lo que no haríamos con nuestras cuentas personales. Hay que establecer una contraseña robusta y proteger activamente la conexión y el dispositivo desde el que nos conectamos, ya que una posible suplantación de identidad en este tipo de perfiles puede tener consecuencias graves.
Para agilizar la administración de varias redes sociales, puede sernos útil sincronizarlas, mediante una herramienta de gestión de redes sociales como por ejemplo Hootsuite o TweetDeck, de modo que al publicar en una cuenta, se comparta automáticamente en las demás. Planificar nuestras publicaciones e incluso programarlas para que se suban a la red a una hora determinada, puede también aligerar su gestión.
Valorando que la comunicación juega un papel esencial en las redes sociales, comentarios y mensajes tienen que gestionarse necesariamente de forma adecuada. Parte de esta tarea es saber manejar los comentarios negativos o inapropiados, pero también tener presente que lo que escribimos es (o puede llegar a ser) público, por lo que es importante cuidar el tono, el respeto, la educación, evitar referencias personales, etc.
“Pensar antes de publicar” siempre es una buena práctica. Gestionar las redes sociales con sentido común y precaución nos asegurará conseguir una comunicación fluida y positiva con toda la comunidad educativa. Además, quién mejor que nosotros para dar buen ejemplo y transmitir a nuestros alumnos y alumnas cómo hacer un uso seguro y responsable de sus propias redes sociales.
¿Tenéis en vuestro centro redes sociales? ¿Os resulta sencillo gestionarlas? Compartid vuestra experiencia en los comentarios.
Nota de DavidHellin: La noticia es original de OSI
¿Sabías que la ciberseguridad se está convirtiendo en un valor en alza en las pymes? ¿Conoces los aspectos básicos de ciberseguridad que debes de tener en cuenta en tu sector? y ¿sabes qué debes cambiar en tu empresa para mejorar la seguridad? ¿Quieres conocer las respuestas a estas respuestas de una forma amena, sencilla e interactiva?
¿Sabías que la ciberseguridad se está convirtiendo en un valor en alza en las pymes? ¿Conoces los aspectos básicos de ciberseguridad que debes de tener en cuenta en tu sector? y ¿sabes qué debes cambiar en tu empresa para mejorar la seguridad? ¿Quieres conocer las respuestas a estas respuestas de una forma amena, sencilla e interactiva?
A medida que la implantación tecnológica en nuestras empresas se hace mayor, la ciberseguridad se convierte en un aspecto clave para generar confianza en los clientes y, por tanto, para el éxito de la empresa, con independencia de su tamaño o del sector de actividad.
El principal activo de nuestras empresas es la información, ya sea digital o física, que debemos proteger para mantener nuestro negocio y diferenciarnos de la competencia. Para ello, debemos tenerla perfectamente clasificada y almacenada; y al final de su vida útil, debemos destruirla de forma segura.
Sistemas operativos, aplicaciones como bases de datos o correo electrónico, sistemas de intercambio de archivos, redes corporativas o inalámbricas, servicios en la nube, móviles y portátiles, pendrives, etc. Cualquier mal uso de estos elementos, ya sea por desconocimiento o negligencia, por parte de cualquier persona, puede derivar en graves perjuicios para la empresa y para nuestros clientes, pudiendo acarear consecuencias legales, económicas, de producción, etc.
Estos mismos elementos están también expuestos, con similares consecuencias, a sufrir en cualquier momento un ataque informático o una infección mediante algún tipo de virus, que acceda y robe la información confidencial, credenciales de acceso, datos bancarios, etc. Los ciberdelincuentes que realizan estas acciones, también pueden tomar el control de los sistemas y utilizarlos para otras actividades como convertirlos en parte de una red zombie para realizar posteriores ataques de denegación de servicio o campañas de spam.
Debemos aprender a gestionar todas estas amenazas y estar debidamente preparados para afrontarlas y resolverlas, anticipándonos a ellas. Para ello, os presentamos los itinerarios de ciberseguridad para pymes y autónomos. Consisten en unos videos interactivos, intuitivos y dinámicos enfocados a mejorar la protección de las empresas en materia de ciberseguridad.
Estos videos están personalizados en función del sector profesional que se escoja. Para ello, hemos creado diez itinerarios, correspondientes a diez sectores profesionales:
- Industria
- Construcción
- Salud
- Comercio mayorista
- Comercio minorista
- Ocio
- Logística
- Educación
- Asociaciones
- Servicios profesionales
Del hilo conductor de estos itinerarios, se encargan nuestros personajes Laura y Miguel, dos empresarios que se interesan en mejorar la ciberseguridad en su empresa, y que a lo largo de los distintos video tutoriales, nos muestran situaciones cotidianas que les ocurren en el día a día de su trabajo y las decisiones que van tomando para solucionar los problemas surgidos. Nos explicarán qué y porqué es importante la ciberseguridad en diferentes situaciones que os serán muy familiares. Además, podréis encontrar recursos que luego os facilitarán a responder a cómo debéis de implantar las medidas que se explican en los videos.
Laura y Miguel descubren que la principal pieza de la ciberseguridad son las personas que constituyen la empresa y el equipo de trabajo. Sin el esfuerzo conjunto de todos, no serían efectivas las medidas implantadas. ¡Ponte en marcha y accede al itinerario que hemos preparado para tu sector!
Etiquetas:
Amenazas, Buenas prácticas, Concienciación, Empresa, Políticas, Video
Nota de DavidHellin: La noticia es original de INCIBE





